Una Navidad diferente

Mi compañero Antonio me pidió una pequeña editorial para la revista de la UTE, todavía no la hemos publicado y aquí os la presento:

Se van acercado estas fechas señaladas, la Navidad, fechas raras para los que las viven en prisión, los internos. En la mayoría de las veces son días tristes, de recuerdos, de echar de menos a las personas que queremos, a las cuales no pueden ver, con la que, quizás no nos hayamos portado lo bien que queríamos o que podíamos.

El mundo de la droga y la cárcel es un mundo complicado, mucho más de lo que nos podemos imaginar, desde mi experiencia en la UTE, he podido experimentar el sufrimiento de los internos, su mal hacer llevados por ese veneno de la droga, que te hace ser lo que no eres, mala persona, que te envenena y no te deja, que te domina, y te hace sacar el lado oscuro de la persona. Y cuando estas sobrio, viene esa conciencia que nos machaca y nos hace ver lo mala persona que somos. Esa lucha constante entre el ser y el no ser, que nos puede y termina por derrotarnos.

En la UTE, esa guerra la vamos a ganar, sí, la vamos a ganar, mejor, la estamos ganando, los internos, los funcionario y todos los profesionales que formamos esta familia, porque para mí, la UTE, es mi familia, es y será la familia de los internos que allí viven.

En la Navidad, todo se vive más intensamente, los sentimientos se desbordan y están más a flor de piel. Este año, encima tenemos el añadido de la pandemia, del dichoso coronavirus, que ha venido a complicar más las cosas, permisos y vis a vis suspendidos, y situaciones más difíciles, pero como dice el refrán, a mal tiempo buena cara, es importante saber afrontar los problemas, es lo primero que enseñamos en la UTE. En la vida, todo lo que nos pasa, no tiene una solución mágica e inmediata, las cosas llevan su tiempo y todas no se solucionan, y la inmediatez ha dejado paso a la paciencia. 

La Navidad tenemos que afrontarla como un momento de cambio, mirarnos por dentro y sacar la mejor versión de nosotros mismos, de dejarnos de tonterías y empezar a hacer las cosas bien, de tener esperanza, de mejorar como personas, de saber que nunca es tarde si la dicha es buena, vaya me ha dado por lo refranes.

Me quería despedir, con una felicitación para todos los internos, funcionarios, familiares, voluntarios, en fin, para todos, que el año que viene, seguro que será mejor que este, que la esperanza esté presente en nuestra vida, que intentemos disfrutar en la medida que podamos o nos dejen y que siempre se pueden poner peor los cosas. Por eso, afrontar la vida con buena cara, con optimismo y seguro que mejor nos va.

FELIZ NAVIDAD Y  AÑO 2021

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