Diario del coronavirus. Décima quinta parte. Del día 93 al 107.

Quedan, ya escasos cinco días para salir del estado de alarma, algunas Comunidades Autónomas estamos en fase 3 y otras en 2, y en principio cuando termine el estado de alerta, nos podremos mover libremente por España, independientemente de la fase que estemos, ¿o no?. Seguramente el lunes que viene, que será día 22 de junio, nosotros Andalucía pasaremos a la fase 4,  y podremos viajar por aquellas Comunidades que también este en fase 4. En fin, que no hay quién se aclare, nos iremos enterando conforme vayan pasando los días. Esto lo escribo con posterioridad, y efectivamente, a partir del domingo, 21 de junio se ha terminado el estado de alarma y nos podemos desplazar por España, entiendo que las fases han desaparecido.

Escuchando a virólogos expertos, de esos que saben y que según cuenta, su sapiencia solo es empírica y con datos contrastados, que no son opiniones, el Covid-19 es un coronavirus natural, que no ha sido creado en laboratorio, que su fin, no ha sido el propósito de alguien para amargarnos la vida, pero que lo ha conseguido, que ha surgido espontáneamente, en mercados húmedos del China. También cuentan, que  el virus, va mutando y a mejor para nosotros, se vuelve menos agresivo y virulento en cuanto a sus manifestaciones como enfermedad humana, esto es, lo que ha ocurrido con otros coronavirus, es lógico pensar que si fuera más letal y nos fuéramos muriendo, el virus se moriría también; y que  este virus en tres o cuatro años de convertirá en un resfriado común, así no muere y sigue dando el follón, es cuestión de supervivencia.  ¡Qué listos que son los coronavirus¡

Hoy, viernes 19 de junio, han actualizado las cifras y siguen sin gustar a nadie, y no hay quién se aclare, que si los pobres muertos, solo son muertos por el coronavirus si se le ha hechos la prueba correspondiente, y más cosas, en fin, creo que eso no es lo importante, lo importante es dar las cifras claritas y que las entendamos, para que queremos unas cifras que no endentemos, por favor, que complicado lo hacen.

Ahora estamos con los rebrotes, y comprobamos la gran capacidad de contagio que tiene el virus, donde hay un contagiado, que no lo sabe, se va produciendo una cadena de contagiados con todos los que se va cruzando o ha tenido una relación de proximidad, increíble, pero cierto, tenemos que seguir con las medidas de distanciamiento social y la utilización de mascarillas, que un rebrote descontrolado se convierte un contagio masivo. Y después de todo lo que llevamos, debemos de aprender y actuar con conciencia social, por nosotros y por todos.

Día 23 de junio, noche de San Juan, en Almería es una noche de fiesta, de barbacoas y hogueras  en la playa, pero, como no podía ser de otra forma, no las habrá, están prohibidas. Me imagino, que quién tenga posibilidad, la hará en su casa, en su terraza o el más afortunado y tenga patio, hará su barbacoa,  y así se nota menos, que seguimos con el coronavirus rondando, para que ese dichoso virus no nos amargue la vida. La verdad, que yo hasta hace un rato ni me había enterado que era la noche de San Juan, mientras otros años, dos o tres días antes empezamos con los preparativos. El año que viene, seguro que lo celebro, porque ahora sí que me apetece, es ese querer y no poder, lo  que hace que nos entre más ganas, bueno, espero que la gente sea comedida y no se vean escenas de aglomeraciones, que luego salimos en la tele y nos pregonan.

Es cierto, cuando sale Almería por la tele, suelen ser por motivos malos, que buenos también los hay, pero parece que los malos hacen más ruido y gustan más. El ultimo hace un par de días, un incendio en Sierra Cabrera, es la Sierra de Turre, situada entre Turre y Mojacar. Esa misma Sierra, ya se quemó hace unos años, la visité a los poco días y era desolador, un paisaje negro y un olor ha quemado que se te mete dentro de tu ser y que no te abandona en días,  cuando van pasando los meses, la naturaleza  hace de las suyas y vuelve a brotar la vida en forma de plantas, árboles y arbustos, y ahora el ciclo vuelve otra vez, de lo que me he ido enterando, se desconocen las causas. El calor, alguna quema descontrolada, rayos no ha habido, no se me ocurren más cosas, no soy ningún entendido. El fuego nos ha acompañado desde los inicios del planeta, gracias a él, nos civilizamos y empezamos a comer alimentos cocinados, nos protegía de los animales salvajes. Y lo fuimos utilizando en todas las actividades de la era prehistórica, incluso con sus cenizas, pintábamos y más y más, hay mucho que hablar del fuego, pero este no es el lugar, ni el momento.

Viernes, 26 de junio, ya ha llegado el verano, con todo su calor y sus vientos de levante, abrasando y secando todo lo que pillan a su paso,  la vida sigue con el Covid-19 presente en nuestras vidas, intentaremos normalizar los pasos que vamos  dando y pasar el verano, lo mejor que podamos. Las vacaciones serán raras, diferentes, pero debemos de salir y enfrentarnos a esa realidad post estado de alarma, que poco ha cambiado, que sí nos ha enseñado a valorar más las cosas cotidianas de la vida, esas que pasaban desapercibidas y ahora sí le damos la importancia que tenían. Nos tienen que pasar esto para darnos cuenta, estábamos con una venda en los ojos, no queríamos ver, intentaremos sacar algo bueno de esta pandemia, son toques de atención.

La solidaridad, la empatía con la gente que ha sufrido, la mano tendida, gracias. Gracias a todos los que han estado ahí, el espíritu de la ayuda permanecerá en nuestras vidas y esto será algo que perdurara en nuestras mentes por un tiempo. Creo que nos ha hecho mejores personas, que de todo se aprende, esto ha sido duro y a la vez nos hemos vuelto más sensibles hacia el dolor de los demás.

Lo que nos ha hecho grandes, ha sido vivir en comunidad, socializarnos, compartir las tareas y dificultades. Estábamos acostumbrados a vivir bien, los problemas, la hambruna, los refugiados… eran cosas de otros, ahora han venido a por nosotros, hemos sentido el aliento en nuestras nucas y nos hemos dado cuenta lo vulnerables que somos. La vida es un suspiro y cuando te quieres dar cuenta, ha pasado, valorar el tiempo, e intentar disfrutar de lo cotidiano, y no dejar las cosas para mañana, que se convierten en un mañana indefinido.   Vamos a dejar de retrasar todo y nos vamos a poner manos a la obra, por un mañana incierto y un presente de vida.  

He visto la peli, “La buena mentira”, yo soy más de series, me la recomendaron  y me ha encantado, os paso un enlace, https://www.youtube.com/watch?v=XicJ9x9IlcQ, la verdad que hacía tiempo que no veía una peli que me emocionara tanto, son de las que  te remueven el corazón, que te hace sentir que estamos vivos y que debemos de apreciar lo que tenemos, que otros con poco son felices. La peli trata de un grupo de niños que tiene que  huir de Sudan después de la guerra civil en los años noventa, los niños perdidos de Sudan, que ven como masacran a sus padres y a su poblado, tienen que hacer cientos de kilómetros para huir de la guerra, se dirigen andando a la frontera de Kenia, a un campo de refugiados, y un grupo de ellos son trasladados a Estados Unidos, esta es la historia de cuatro de ellos.  Cuatro niños que se hacen adultos en un Campo de refugiados, su periplo en Estados Unidos buscando trabajo y como encajar en un mundo que no era el suyo.

La película, a parte del drama emocional, tiene momentos de comedia, y hasta se te escapa alguna sonrisa.  La integración de los niños con la naturaleza, como apartan con arena un escorpión para no matarlo. Cuando llegan por primera vez al campo de refugiados y ven a hombres blancos, y se dicen: muchos de esas personas no tienen color y le contesta otro, nacieron sin piel. Es natural la primera vez que ven a hombres blancos, para ellos todo era nuevo, no habían salido de su aldea. Me maravilla, con la tranquilidad y  lentitud que lo hacen todo, el tiempo tiene otra medida. La buena mentira, tiene su sentido, no sabían lo que era mentir, y le tienen que explicar que se puede mentir, si es por necesidad,  mentiras piadosas, esta expresión está relacionado con el final, que por supuesto no lo voy a revelar. Hay otra frase del final que me gusto: “No somos los niños perdidos de Sudan, somos los niños encontrados”.

El  28 de junio se celebra el día del ORGULLO, LGTBI, creo que es un día importante para toda la sociedad por todo lo que significa, por ser un paso más en las libertades de las personas, por ser lo que son, por no esconderse, ni tener que pedir permiso por vivir, es necesario celebrarlo para recordar lo que ha costado llegar hasta aquí, y para seguir en la lucha, que queda mucho por conseguir.

Voy a relatar un pequeño caso, pero muy significativo: un niño que desde pequeño jugaba con muñecas, y sus padres pensaban, ya se le pasará, es cosas de niños y se fue haciendo mayor, y le  seguían gustando  las cosas de niñas. A los nueve años, hace el transito social y se convierte en niña,  después del verano se presenta en el colegio, ya vestida de niña y es aceptada por todos sus compañeros, lo contó con una naturalidad y con un agrado, que me emociono, que no se sintió rechazada en ningún momento y que sus padres le apoyaron en todo. Me ha parecido una historia bonita, es real, la niña tiene ahora 13 años y se ha cambiado el nombre en el registro civil, ya es mujer.  Mi pequeña aportación al día del Orgullo.

Los perros que salvan a los presos. Animales en Prisión. Primera parte.

En el Centro Penitenciario de Madrid VI de Aranjuez, realizan terapia con animales para presos con enfermedades mentales, con muy buenos resultados, el programa se llama, TACA, Programa de Terapia Asistida con animales, participan diez internos y dos perros  Sam y Noa, que viven en acogida, este programa no es nuevo ya está implantado en Valdemoro y en la Prisión de Ourense. La terapia con animales en las prisiones lleva funcionando años en centros penitenciarios de otros países con resultados siempre excelentes.

La Directora de la Prisión, Psicóloga, Guadalupe Rivera, cuando tomo posesión en Aranjuez, lo tenía claro, quería trabajar con animales, por lo que estos pueden aportar a los internos, numerosos estudios científicos demuestran el beneficio de estas terapias en personas con enfermedades mentales, y en prisión los tenemos.

Solo quedaba ponerlo en práctica y que alguien se hiciera cargo del programa,  a otra psicóloga del centro le  entusiasmo la idea y junto a dos funcionarias más,  Zoraida y Ruth se encargaron de llevarlo a buen término. Se implicaron desde el primer día y dedicaron parte de su tiempo libre como voluntaria en la protectora Más Vida, de Yuncler (Toledo), Sam y Noa han salido de esa protectora, que se hace cargo de su comida y sus gastos veterinarios.

En  la prisión de Aranjuez viven ahora 1.177 presos, entre los que hay 55 con enfermedades mentales como esquizofrenia, psicosis, paranoia, trastorno límite de la personalidad o trastorno de la personalidad con inteligencia límite. Para un númerode 10 de ellos está destinado este programa.

La Cárcel es fea, por dentro y por fuera, cuando nos vamos acercando lo primero que se ven son muros y concertinas, parece que entras en un submundo, en otro mundo, que tiene su vida propia y jugamos con otras reglas. La deshumanización de las personas que acceden a prisión es enorme, normalmente con problemas asociados al consumo de drogas, enfermedades mentales,  falta de autoestima y todo lo esto que supone.

La falta de afecto y empatía es grande y estos dos perros tienen muncho que aportar, cariño y amor, lo que les falta a unos lo ponen otros, a si se van contagiando con la magia de la compasión, convine en un espacio de unos 600 metros cuadrados donde viven Sam y Noa, dos perros elegidos para poner en marcha un proyecto con beneficios contrastados. “Les reduce muchísimo la ansiedad. Y cosas tan básicas como poder fijar la atención, poder pasear con el animal al lado, porque hay gente que no se quiere mover del sitio o de la silla en la que está todo el día, aprenden a interactuar, a acariciar, a tocar… porque tenemos gente muy mal”, profundiza la psicóloga.

Sam, era un cachorro cuando lo abandonaron, estaba famélico y con mucha ganas de cariño cuando llegóa la protectora y a Noa le abandono su familia, afortunadamente en prisión encontró otra. A este grupo de terapia tenemos que añadir cuatro cuidadores de los perros, internos que se presentaron voluntarios, uno de ellos es Fernando, tatuado, grande, con barba, que tiene una relación especial con Sam, solo con estar cerca de él se pone nervioso, como un niño pequeño, desde que se vieron se han hecho inseparables, estos se encargan de educar, adiestrar y que estén bien cuidados y alimentados.

Este vinculo que se crea entre los internos y los perros, es  una amistad que traspasa los muros, que se convierte en una necesidad de estar juntos, de hacerse caricias y lametones, es un sentimiento de unidad con el animal. Estos internos que están faltos de cariño y compresión, y estos perros con falta de cariño, es la ecuación perfecta para que se compenetren y el programa sea todo un éxito.

El contraste de los muros de hormigón, con dos perros que lo dan todo, que no quieren nada, bueno sí, que los quieran y cuiden de ellos. Los animales dan equilibrio, paz y armonía a las personas, sentido de la responsabilidad, somos nosotros los que debemos cuidar de ellos, que no les falte de nada. Solo cuando el perro te ve, con lo contento que se pone, que da saltos de alegría, que no sabe qué hacer, nos hace sentirnos mejor. Nos hace mejor personas, nos trasmite sus ganas de vivir.

El trato con los animales, nos hace más humildes, ellos no te piden, tú les das lo que puedas, en cada momento de tu vida, según te encuentres. Ellos lo saben y así se comportan. Un paso adelante en las terapias de internos con animales, entre las rejas de la prisión.  

Para estos interno que están en el programa  TACA, la vida no les ha sido fácil, drogas, cárcel, malas compañías, y el programa con animales les  ha hecho ver que hay vida en prisión, que se pueden hacer las cosas de otra forma, que este programa les ha dado paz, y cuentan que cuando se vayan en libertad que les dará mucha pena y dice Fernando: “Si Sam sigue aquí cuando yo salga, me lo llevo conmigo”.

El artículo,  me ha gustado y visto desde mi perspectiva como profesional del medio, considero que debía de implantarse en más centros penitenciarios, tanto  por los internos a los que les va a aportar mucho a nivel emocional y de sentimientos, como  por los animales en acogida, a los que se les encuentran un hogar, donde se les va a querer y dar cariño. A veces hacemos difícil lo fácil, intentaremos aportar nuestro granito de arena en este medio tan complicado.  

Esta entrada del blog está basada en este artículo del País digital: 

https://elpais.com/ccaa/2019/12/20/madrid/1576870886_856512.html

Diario del coronavirus. Décima cuarta parte. Del día 83 al 92.

Día 83 y 84: Y van pasando los días… en ese correr del tiempo, que no cesa, que quiere pero no puede, que nos dice, que vivamos, que seamos felices, que  estos días ya no los volveremos a vivir, que han pasado, que nos dediquemos a ser felices,  o por lo menos a intentarlo, que no es poco, a hacer los que nos gusta, que disfrutemos de los pequeños placeres que nos da la vida, que la felicidad esta en eso, en querer y si poder, en saber que la felicidad esta en nosotros, que necesitamos poco a nada, por favor, vamos a intentarlo, vamos a dedicar esa sonrisa que tenemos guardada a cada persona que nos crucemos, vamos a intentarlo por lo menos durante un día, y luego otro día y otro más , hasta que ya sea nuestra, y se la regalemos a todos, que de eso se trata, de hacer feliz a los demás, a mostrar el lado más amable, tengamos o no ganas, que día malos los hay , y muchos, en fin, que la vida nos regale paz y amor, y el plus al salón.

En algún momento de mi vida, el refrán, la cara es el espejo del alma, se me manifestó como una iluminación, si te miras en el espejo, y aunque estés enfadado o de mal humor e intentas sonreír, ese enfado, se va, desaparece como por arte de magia, así que vamos a probar e intentar tener esa sonrisa hasta en los momento malos y dejar la cara arrugada para los que quieran tenerla, que la vida ya nos la arruga demasiado. De verdad, con todo el sufrimiento de la pandemia, la enfermedad, la perdida de trabajo, la falta de dinero  y más problemas, y ante todo eso buena cara, que aunque sea difícil, solo por tener la cara arrugada no se van a solucionar, sí, vamos a intentar arreglarlos, que son problemas y seguramente muy graves, pero nos vamos a plantar y decir que los vamos a solucionar y no sé, pero con una buena actitud conseguimos más, seguro que atraemos alguna solución, aunque sea posponerlo para mejor tiempo.

Día 85 y 86: Domingo, 7 de junio, otro más, y más cerca de la vida normal, entre comillas, que sí, que parece que esto va cediendo y dejando paso a una normalidad, de la que no quiero hablar, ya no habrá una normalidad, habrá otra cosa, vamos a llamarla como queramos. Mañana lunes entramos en la fase tres, y ya podemos movernos entre las distintas provincias de Andalucía, menos mal que tenemos una Comunidad Autónoma grande y podemos aburrirnos si nos dedicamos a ir de una punta a otra, en fin, era una broma.

 La sensación de poder circular o moverte libremente me da más libertad, seguramente o seguro que todavía no me voy a mover de mi casa, pero de alguna forma me da la impresión que vamos ganando la batalla, que vamos pasando de  fase y en la dirección correcta.

Para los críticos y  para los que ven la botella medio vacía, puedo deciros, que nos hemos portado bien y hemos parado la propagación con el confinamiento y que seguiremos haciendo las cosas bien, cumpliremos con las medidas y así seguiremos avanzando en la contención de la epidemia, que según los entendidos ha venido para quedarse, y a cambiar nuestro hábitos de vida, pero que también se puede vivir así, con precaución, pero en definitiva vivir.

Escuchando a un entendido, de los que saben o eso me pareció a mí, dice que, los sitios de mayor contagio del virus son los sitios cerrados, espacios no muy grandes, un número determinado de personas, y por un tiempo superior a una hora, eso es lo que debemos de  evitar, sitios cerrados y gente hablando y respirando sin parar, durante un tiempo prolongado, en plan discusión o conversación acalorada, en fin, a   y buen entendedor, pocas palabras, creo que ha quedado claro.

Día 87 y 88: El Ayuntamiento ha puesto por toda la ciudad una cartelería, que me gusta, con el lema: “Ante la duda, sentido común”. La verdad, que lleva por lo menos unas semanas, unos días antes yo, ya lo había puesto, en este mismo blog, una referencia al sentido común, que es el menos común de los sentidos, ante la duda o la incertidumbre de tocar o de realizar cualquier actividad contaminante referente al virus aplicar el sentido común.  Por ejemplo, si salgo a la calle y tengo que entrar en una tienda, si la puerta está cerrada y debo abrirla, abrirla con la mano izquierda y realizar todas las acciones con esa mano, deduzco que soy diestro y va a ser la mano que me puedo llevar a la cara y reservar la mano derecha para coger las llaves, la cartera o las gafas… Esta mañana paseando he vuelto  a ver los carteles, le he hecho una foto y por eso mi referencia, la pondré de portada de esta entrada.

Ante la gran cantidad de información y de precauciones que debemos de tomar para no contagiarnos, el sentido común, es el que debemos de aplicar en caso de duda, y si ya hemos hecho algo mal, lo seguimos aplicando, para intentar contrarrestar el desaguisado. Que sea como nuestro Ángel de la Guarda, que lo tengamos presente y que no se nos olvide aplicarlo en nuestro día a día, que él ya se encargara de cuidarnos.

Día 89 y 90: Me he propuesto escribir el diario cada dos días, ni os quiero cansar a vosotros, ni a mí, la verdad que no  lo había pensado, pero como lo estoy haciendo así, así seguiré.  La mejor noticia, es que no hay noticias relevantes, algún rebrote pero rápidamente se contiene, se aísla a los que se han relacionado con el posible contaminante y poco más, la vida sigue.

 Otra buena noticia, es que nos estamos acostumbrado a vivir así, y empezamos a hacer planes y vivir o intentar vivir como si no pasara nada, que ya está bien, el dichoso virus ocupaba gran parte de nuestra vida, de nuestro pensamiento,  y el hecho de dejarlo de lado y de vivir, es el primer paso para vencerlo, él se alimenta de nuestro miedo, de nuestro temores al contagio, miedo no, respeto y cuidado sí, saber que estamos haciendo las cosas bien, que ya estamos preparados y que tenemos las armas para derrotarlo, que nos has cambiado la forma de vivir, de relacionarnos, de ser ambles, de confiar en los demás.

Hoy ya por fin, he visto a la gente relajada en el súper, hablando y contando chismes, la gente con su mascarilla, pero bien, eso quiero decir cuando digo que le estamos ganando la batalla, que estamos empezando a ser los de antes, ya se ven personas mayores con sus carrillos en la compra diaria, en las terrazas desayunando, circulando por la calle, pero sin la presión del principio que si te cruzabas con alguien tenías que cambiarte de acera, ya  con la mascarilla te da más tranquilidad, nos sentimos protegidos.

Día 91 y 92: Domingo 14 de junio, seguimos, la vida pasa, al medio día, tomando un aperitivo, sin querer, enciendo al tele y aparece Pedro Sánchez, nuestro Presidente en rueda de prensa, que yo creía que ya se habían acabado y tiene toda la pinta de seguir, lo que le gusta a este hombre la tele, contra todos su detractores, yo me creo lo que dice, que le vamos a hacer, soy así. Pues nada, que esto no ha terminado, que el dichoso virus sigue y la pandemia esta en todo lo suyo, que en otros países el virus campa a sus anchas, en Sudamérica, en Brasil, en México…la pandemia se está cebando y creíamos que esto estaba superado, ni por asomo. Cuando las cosas malas, ocurren más lejos, como que parecen que no son, que eso no nos afecta, y ahora que, cuando nosotros estábamos contagiados y teníamos los hospitales a tope, era el fin del mundo y ahora solo pensamos en playa y chiringuitos, que  le vamos a hacer, nos han parido así, nos ponemos la careta, nunca mejor dicho y nos olvidamos de los que lo están pasando mal.

También nos alertan de un posible rebrote a partir de septiembre, al principio me sonaba un poco alarmista, pero ya lo están diciendo por todos los sitios, ojo al dato, que tenemos que estar preparados, que no podemos bajar la guardia, que sí, que podemos hacer vida prácticamente normal, pero con las precauciones debidas, que ya lo hemos pasados mal, que no se nos tiene que olvidar, que no quiero ser pájaro de mal agüero, que tenemos que seguir viviendo, pero por favor, que no se nos olvide lo pasado…

 

 

Diario del coronavirus. Décima tercera parte. Del día 74 al 82.

Día 74: Miércoles, 27 de mayo, y van pasando los días… y vamos viviendo nuevas normalidades, vamos pudiendo hacer cosas nuevas, que nos resultan raras o que nos cuesta entenderlas como normales, el hecho de ir a tomar un café o sentarnos en una terraza… Ahora es un mundo y, nos preguntamos: ¿Habrán limpiado la mesa? ¿El camarero se lavará bien las manos, antes de tocarla taza o el vaso?, un sin vivir de preguntas, sin respuestas, ¡qué nos rondara moreno ¡

No debemos de obsesionarnos, nosotros tenemos que cumplir con nuestra parte, así como queremos creer que el camarero cumplirá con la suya, y hablo del camarero como del dependiente o el trabajador que deba de manipular o tocar cosas que nosotros también debemos de tocar, pero claro, cuando un vaso nos lo tenemos que llevar a la boca, como que da más cosa, malo.

Cada uno, que salga cuando tenga la seguridad o certeza que las cosas se están haciendo bien, para salir con el temor o la inseguridad, para eso, yo me quedo en casa, que ya habrá tiempo de salir, que si algo esta demostrando esta crisis, es que se puede vivir en casa y con poco, que somos capaces de eso y de mucho más.

Claro, y por otro lado, están los que viven de los clientes, de nosotros, que son los primeros en querer transmitir tranquilidad, en hacer las cosas bien, en definitiva, ¿debemos de ser valientes salir y consumir? Pues sí, tenemos que empezar a funcionar, ¿guardando todas las medidas higiénico sanitarias?, ¿y los que no se sientan seguros?, fácil, que se queden en su casa. Resumiendo. Qué cada cual que haga lo que quiera y así, todos felices…

Día 75: Sigo dándole vueltas, a la dichosa normalidad, ¿vamos a tener que estar todo el verano con la mascarilla?, está claro que sí, si queremos salir, debemos de llevarla puesta, con el calor, se empieza a sudar y es incómoda, pero, no podemos bajar la guardia y volver para atrás, que la cosa es seria y parece que se nos olvida, que somos de memoria frágil y nos gusta estar como si no pasara nada, en fin.

En Almería, desde que hemos pasado a la fase 2, y podemos ir a la playa, se ha desatado unos vientos huracanados que hace imposible ir a la playa a tomar el sol y bañarte, corres el riesgo de llegar a tu casa hecho una croqueta, rebozado de arena. Y también de ser golpeado por la arena como si fueran alfileres que se te clavan por doquier. Lo dejaremos para mejor tiempo. Ya que calor hace, y un rato…

Día 76: Otro más, y pasan los días, hoy, en la tele hablaban de rebrotes de la pandemia en países cercanos a nosotros de parecidas características, que no, que esto no ha terminado y en ocasiones actuamos como que sí, en fin, seguiremos guardando todas las medidas de protección, que no paran de decirnos y que al mínimo descuido, se nos olvidan y actuamos como que no pasa nada.

Asomado en el balcón tomando el fresco veo a dos personas varones de mediana edad que se saludan, cada uno se encontraban a ambos lado de la carretera, y lo que me temía, ocurrió, uno cruza y, se dan la mano y empiezan a hablar muy animadamente y terminan, hablando muy pegados, en la oreja como contándose secretitos. Uno llevaba puesta la mascarilla, el otro no, creo que la mascarilla era lo de menos, se hablaban tan cerca, que traspasaba la telilla y uno le enseñaba a otro un reloj, que llevaba en una caja, nada que no tenemos remedio, nos pasamos el día cumpliendo las normas y las medidas, y en un momento de euforia, de emoción con un amigo se nos olvida, lo echamos todo a perder, somos así, mucho cuidado, quiero contarlo como un toque de atención.

Día 77: Sábado, 30 de mayo, apunto el día por saber, estoy un poco perdido, cuando trabajo todavía anoto el día y me entero, pero qué más da, son días de vida y siguen pasando como si nada, como que no cuentan, como que solo quiero que pasen y no es cierto, necesito vivir y saber que me siento vivo.

“La nueva normalidad” o, ¿qué estamos normalizando la nueva realidad?, o ambas, pienso que, ¿queremos vivir como si no pasará nada, cómo que ya hemos despertado del sueño?, y no, la pandemia sigue. Ayer conocí a dos personas, con mascarilla y con gafas de sol, increíble, ¿sí las vuelvo a ver, no sé sí las reconoceré?, sinceramente creo que no, así de claro, está es la nueva realidad, de la que tanto hablamos. Estamos entrando, en un mundo más impersonal, más anónimo. Esto era impensable y lo vemos como algo normal, ¡cómo hemos cambiado¡ Y los cambios van sucediendo poco a poco, y no somos conscientes de ellos, van entrando en nuestra rutina y ya forman parte de nosotros.

Día 78 y 79: Un poco desvelado, en una entrevista en la radio, José Ramón de la Morena a Sandro Rosell, (fue Presidente del Barsa, persona reconocible y mediática), este estuvo preso dos años y le declararon inocente.

Yo, cuento lo que he oído en la radio, y claro lo cuenta Sandro, que según él, estuvo dos años preso injustamente, no voy a entrar en el fondo de la cuestión. Posteriormente una Sección de la Audiencia Nacional lo declara inocente.

Sandro cuenta como entra la Guardia Civil en su casa a detenerlo y como la registran, de ahí se lo llevan a Madrid en una furgona a los calabozos, cómo lo dejan en Zaragoza encerrado en el coche, mientras la Guardia Civil cena, a él y otros tres. Durante el registro de su casa le dicen, que está preso por el cobro de comisiones en Brasil y por blanqueo de capitales, hace once años. Pregunta si hay denuncia previa, le dicen que no, que la Fiscalía ha actuado de oficio, y que ante estos hechos la Juez lo manda a prisión.

A la mañana siguiente es puesto a disposición de la Juez Lamela en la Audiencia Nacional, él, le cuenta su historia y le manifiesta su extrañeza por unos hechos de hace once años, que no lo entiende, que nadie ha salido perjudicado, que sucedió en territorio brasileño, no nacional, sin denuncia previa y que puede demostrar que la operación ha sido declarada.

La Juez, ni lo mira, ni le hace caso, según cuenta, está jugueteando con el móvil, y el auto de prisión lo tenía ya redactado, que daba igual lo que le contara, la biblia en pasta, que iba al trullo de todas las maneras.

Después a Soto del Real, la Guardia Civil, bien en general, y en prisión conoce a muchos famosos, también presos, Rodrigo Rato, Bárcenas, Junqueras, Puyol hijo…

Se ve, que en algún momento desconecto y me duermo…

Ya, al final hace una disertación de lo sucedido: que no lo puede entender, si no hay una conspiración contra él, o algo peor.

Que no sabe, si la Juez Lamela tiene algo contra su persona, si de pequeño coincidieron en algún patio de colegio y le tiro de la coleta o algo parecido.

Que es un tema kafkiano, que no se lo puede ni imaginar, hay que vivirlo para saberlo.

Que todavía no sé lo cree…

Que se siente como el Conde de Montecristo, en la era de Internet.

Que ha interpuesto una querella por prevaricación contra la Juez Lamela.

Yo había escuchado algo, pero claro, sí un Juez lo mete en la cárcel, lo primero que me imagino, que habrá sido por un motivo justificado, que tendrán pruebas relevantes y suficientes, que nadie actúa arbitrariamente o eso queremos creer.

Yo, por eso, he escrito lo que él ha contado, y me he ceñido a lo dicho, expresado con mis palabras y poco más.

En estos días, y si tengo tiempo, intentaré ilustrarme, y si hay algo más que contar, lo iré poniendo en mi blog, de momento quería escribirlo para que no se me olvidará. Creo que la historia tiene migas, tiene ese algo que me intriga y todavía no sé lo que es, cuando lo averigüe lo contaré.

Día 80 81: Llevamos dos días sin ningún fallecimiento como consecuencia del coronavirus, esto son y serían unos datos muy buenos, pero ahora viene el lado oscuro de los números, que las Comunidades Autónomas, dicen que sí han comunicado fallecimientos y Sanidad, que es la que está coordinado todo, por el procedimiento que siguen o yo que sé, porque esto no lo entiende nadie, que no haya una forma más rápida de conexión, entre el Estado y las Comunidades Autónomas a estas alturas de las tecnologías y de Internet, me parece fuera de todo lugar, que lío de números, cada víctima es un mundo y un sufrimiento, y cuando entramos en la farragoso escenario de las estadísticas, que manía de querer darle la vuelta a todo para quedar bien, con lo sencillo que sería decir los números y los fallecidos reales y dejarse, que si te lo he dicho, que si es fin de semana, que si…

En fin, un lío, que no sé, si ellos mismos se aclaran, lo importante es que la pandemia va remitiendo, y lo que era un escenario incierto, se ha convertido en otro, más controlado y, ya sabemos a qué nos enfrentamos y cuáles son nuestras armas, distanciamiento social, mascarilla, guantes y lavado de manos. Estar atentos y no bajar la guardia, que nos relajamos mucho y de vez en cuando, tenemos que bajar a la tierra, para darnos cuenta que somos mortales, que solo hemos ganado una batalla y todavía seguimos librando una guerra.

Que el enemigo sea pequeño y no lo veamos tiene mal rollo, por lo que he dicho antes, que se nos olvida, seguiremos recordándolo día a día, que todavía nos queda carrera por recorrer, si es cierto que hemos pasado lo peor, pero hay que seguir en la pomada, ánimo a todos.

Día 82: Me estoy quedando sin fuerzas, hay días y días, que tengo o no ganas de escribir, como que la historia se repite y me voy quedando sin argumentos que contar, parece que ya son las mismas películas, normal, al principio era un incesante vuelco de noticias a cual peor y todos estamos muy asustados, ahora ya, como que ha pasado, como que vamos hacia la normalidad, entre comillas, (me he propuesto, ya, no hablar de la nueva normalidad, le he cogido manía, la palabreja se me ha atravesado, por favor, si hablo, me regañáis).

Volviendo al tema de hoy, la prórroga del estado de alarma, hasta el 21 de junio, y otra vez a la greña, en el Congreso de los Diputados, que políticos más malos tenemos, o no se enteran o no se quieren enterar, que hay un bien superior, que es el bienestar de los ciudadanos y que las rencillas políticas, nos importan un pepino, por intentar ser diplomático, que cara dura que tienen, tirándose los trastos, como niños de colegio, por favor, que queremos buenos políticos, que se preocupen de nosotros, que con la que tenemos, ya tenemos de sobra. De verdad, que son malos, quizás los peores, que hemos tenido desde la democracia, y encima en el peor de los momentos posibles, en fin, no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo soporte. Pues eso, a espabilar y a remar todos en la misma dirección para llevar el barco a puerto y como dice Macaco, en la canción “Puerto Presente”: “ohh, ohhh nunca es demasiado tarde pa comerte la vida, de un solo bocao, el pasado ya se fue y el presente camina de tu lao…

Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho…