Animales.

Hasta hace poco no sabia lo que significaba el termino animalistas, movimiento por los derechos de los animales, que los defienden, protegen y ayudan, una definición simple y compleja a la vez, personas con una sensibilidad distinta al resto, que dedican parte de su tiempo a defender los que no tienen voz, los animales, creo que los grandes olvidados y me incluyo, solo pensamos en ellos como animales de compañía o como parte de nuestra dieta y alguna veces vemos algún documental sobre los animales salvajes, esos que viven en África y se comen a las pobres cebras.

Los animales en su evolución desde salvajes a domesticados han andado en paralelo a la humanización del hombre, los hemos tenido siempre al lado, primero como competencia, competíamos por la comida, me imagino que pronto empezaríamos a comérnoslos, que malos somos, animales pequeños, tipo conejos, gallinas, quizás en ese tiempo remoto tuvieran otro nombre, lo desconozco, con el tiempo empezaríamos a domesticarlos, rebaños de ovejas, cabras… también estarían los burros, caballos… como animales de tiro en la agricultura, han sido y son nuestra mano derecha y han estado presente en todo nuestro recorrido vital. Por no hablar de los perros desde hace diez mil años han sido nuestro escuderos, nos han protegido, cuidado, nos han servido de guías, lazarillos y han luchado con nosotros en la colonización de las Amétricas y siguen a nuestro lado en nuestras casas, con nuestro hijos y son unos más.

Ahora toca ver en que condiciones los tenemos, enjaulados, en recintos pequeños, el espacio es importante y caro, los transportes no son los más adecuados van amontonados y se producen muertes ¿Como los sacrificamos? ¿De la forma mas económica o que el sufrimiento sea menor? en fin a una sociedad la considero desarrollada o mejor dicho civilizada cuando protege y defiende a sus animales, desde que he empezado a escribir animales, no sé porqué pero no me gusta, tampoco puedo decir el motivo, considero que son algo más que animales, hemos dado un paso más o eso creo.

El sufrimiento animal, me he preguntado muchas veces y sigo dándole vueltas a la cabeza al sufrimiento humano, ese es un tema recurrente en mi cabeza y siempre lo tengo presente e intento por todos los medios contribuir a hacer un mundo mejor, nosotros sufrimos en la mayoría de veces por nuestra neurosis compulsiva y el sufrimiento animal, ellos sufren porque nosotros les hacemos sufrir, hay una pequeña diferencia y la consciencia animal ¿Tienen consciencia? personalmente creo que si, que están en este mundo para ayudarnos en nuestro propósito vital y también creo que en ocasiones más que nosotros mismos, ellos no son egoístas, son leales, cariñosos y mucho más.

Según como viven, según como los tratamos, según coman así será su carne, su leche, los huevos o cualquier derivado de estos que nos comamos o entre en nuestra cadena alimenticia, si a estos animales se les a dado un buen trato y han tenido una muerte sin sufrimiento su derivados serán más saludables y estos alimentos somos nosotros, somos lo que comemos. Si comemos maltrato y odio, así nos ira.

Debemos contribuir a una alimentación mas saludable, el vegetarismo en todas sus vertientes es una opción, cada cual toma la suya, pero comer huevos de gallinas no enjauladas también es una opción… ahí lo dejo.

La diversión humana no tiene que esta relacionada con el maltrato o sufrimiento animal y no voy a entrar en más polémica cada uno que lo entienda como quiera.

Para terminar las mascotas no son juguetes, es una responsabilidad a los que debemos de cuidar, alimentar y darles cariño. Si queremos tener una mascota por el motivo que sea, adoptemos, ya hay muchas que han sido abandonadas, démosles un hogar para que sean felices.

Y como dice la canción de Roberto Carlos “Yo quisiera ser civilizado como los animales”

Y como dice un amiga ni un paso atrás en el defensa de los animales.

La tiranía de la mente

Cuando te quedas vacío, la vida va por otro camino, las puertas se van cerrando y cuando las miras han desaparecido, en un momento el espejismo era real y estaba a mi alcance.

Lo bueno que todos los días sale el sol, amanece y un nuevo día se nos abre delante de nosotros y te cambia la vida, todo tiene más color, va a otro ritmo, la gente va más contenta, tu miras y sientes sus rayos como te calientan, te reconfortan, te da energía, y ganas de seguir.

Como influye el tiempo en nuestro estado de ánimo, funcionamos por biorritmos, el sol, la luna, el día, la noche… nuestro cuerpo esta adaptado.

Si la vida va a un ritmo y tu a otro, no hay coherencia, estas desequilibrado, tienes que sentir la vida en tu corazón para que te marque las horas, como  dice la canción.

Pequeña reflexión de una mañana nublada y húmeda, esperando que salga el sol y nos ilumine.

Esta mañana he practicado unas asanas de Yoga y un poquito de meditación, cuanto más meditas mejor meditas, como dejes unos días por el motivo que sea,  las prisas o el tiempo, malo. El cuerpo y la mente son muy listos y quieren empezar a hacer sus cosas, las que ella quiere, las que está programada y eso de sentarse a meditar le resulta una pérdida de tiempo. La tiranía de la mente.

Parar y respirar hay tiempo para todo.

Al levantarnos o en la misma cama nuestra mente ya empieza con sus elucubraciones y a complicarte la vida, a programarte, a organizar todo lo que debes de hacer en esa mañana para ser un ciudadano ejemplar, relájate y respira, mejor te ira.

Nos hace falta empezar de cero, resetearnos ya por la mañana y a veces antes de levantarnos, para empezar con buen pie, cuando podamos practicaremos un poco de Yoga. Eso ayuda pero enseguida empiezan de nuevo las prisas. Relaja y respira.

Tanto pensar y pensar, programar y programar… para qué, tenemos que aprender a dejar de pensar, palabra y más palabras se amontonan en mi cabeza, mente ajetreada.

Escribir palabras y más palabras relaja, te liberan un poco, solo por un espacio pequeño  de tiempo enseguida vuelven los pensamientos y las palabras a mi mente. ¡¡ Bailad maltitos¡¡

 

Aporofobia

Otro año, otra vida, otra oportunidad para ser tu, para ser vivido con ilusión o simplemente otra muesca en el tiempo.

Qué la palabra del año sea aporofobia me llena de indignación, no me lo puedo creer, odio o aversión a los pobres, a los sin techo, a lo que no tienen patria, a los refugiados, a los que huyen por las guerras, por el hambre y por todo lo que nosotros queramos,  en qué sociedad nos estamos convirtiendo, somos insensibles a los que sufren, a los necesitados. Una falta de empatía hacia los pobres, esos que vemos tirados en nuestras calles, que duermen en nuestros portales, que se sientan en las puertas de nuestros supermercados e iglesias a pedirnos limosnas, que ensucian nuestro ambiente agradable y ellos son feos, están sucios, descuidados, huelen mal, son desagradables a nuestra vista, no los queremos en nuestras ciudades, pero la realidad es mas cruel, esos mismo podemos ser nosotros y ahora qué, como le ponemos al niño.

Esas personas son como nosotros, sufren, tienen frió y hambre, circula la misma sangre roja por sus venas, tienen madre y muchos tendrán hijos y creo que nadie quiere vivir así, o por lo menos pocos han elegido esa vida voluntariamente, el destino en un momento se cruzo en su vida, les dio un zarpazo y se la cambio, los convirtió en el desecho de esta  sociedad que solo se mira su ombligo  y preferimos mirar para otro lado, nos hemos acostumbrado a verlos y ya no nos afecta.

Si han elegido  o no esta vida, es lo de menos,  la mayoría están ahí por  perdida de trabajo, drogadicción, alcoholismo, ludopatía… han llegado a la marginalidad de la mano de otro problema primario, pero y los que eligen voluntariamente esa vida, los que quieren vivir así en la marginalidad, sin hacer nada todo el día tirado, ya no tienen remedio, se han acostumbrado a esa vida y ahora esa es su vida, han perdido la ilusión de vivir.

Un Estado que se llama social y de derecho,  debe de cuidar a los sin techo, a los pobres debemos de cobijarlos en centros, darles de comer, asearlos y que se sientan queridos de alguna forma. Si sé que hay alguna de esa gente que quiere vivir así, han perdido la ilusión por la vida, se sienten traicionado por esta  y solo quieren vivir  tirados en la calle, esa calle que no les pedirá nada a cambio pero que tampoco les dará nada, en verano calor y en invierno frió, que tiene ventanas muy grandes donde todas las penas pasan y se van corriendo para instalarse en otro corazón blanco y lo convertirá en dolor.

No sé lo que nos esta pasando pero somos insensibles al dolor ajeno,  hasta que no nos toca de cerca entonces si  nos compungimos y lo pasamos mal, él que  esta tirado en la calle pidiendo, siempre lo asociamos a alcohólicos que están así por que quieren estar todo el día bebiendo litros de vino, litros de alcohol corren por mis venas mujer, canción de Ramoncin, perdón ahora Ramón, fue todo un revolucionario de la música un artista, que no ha sabido envejecer, los tiempos cambian y la vida sigue.

Volviendo al tema, esa vida como una huida hacia delante, como no saber afrontar los problemas que nos atormentan y nos tiramos al barro, no lo sé me imagino que las respuestas serán variadas tantas como persona pero lo que si sé que esa gente sufre y nosotros  miramos hacia otro lado y encima la palabrita aporofobia, a-poros significa sin recursos, fobia miedo, odio a los pobres, suena de esta manera, cruel, así de fea, se me atraganta. Solo nos queremos relacionar con gente rica, guapa, que vistan a la moda, de buen ver, con un coche y casa guay, joder que buen rollito, que vivan los feos.

A mi lo que da miedo es en el  pozo donde han caído, salir es muy complicado y se necesita mucha ayuda y debemos la sociedad dársela, merecen una oportunidad, todos merecemos no una sino muchas oportunidades, es un camino de ida  y vuelta y la meta es esa muerte cercana que no vemos y esta para demostrarnos lo humanos que somos y lo que en un momento nos iguala a todos, nadie vamos a heredar la tierra prometida, y la tenemos aquí y no la vemos, esa venda que no nos queremos quitar.

Ayudar nos convierte en mejores personas, nos humaniza, somos seres sociales, somos lo que somos por solidaridad de los pueblos y hemos llegado hasta aquí porque nos hemos necesitados unos de otros, ahora que tenemos más medios que nunca, nos da miedo perder lo poco que hemos conseguido, sigo creyendo en las personas y creo que somos buenos y el triunfo de esa palabreja solo lo es por las corrientes de inmigrantes que han asolado nuestras costas y nos da miedo perder nuestro pequeños privilegios, pero y si fuéramos nosotros los que hubiéramos nacido unos cientos de kilómetros al sur y los que desembarcáramos en nuestras costas en una barcaza con frió, hambre, con niños pequeños, huyendo de una guerra o simplemente del hambre más miserable, que nuestras conciencias sean nuestro Dios y nos digan que debemos de hacer.

Poner fronteras, esa parece la solución, en fin en nuestras manos esta, todos debemos aportar nuestro pequeño grano de arena y hacer de este mundo un espacio de convivencia de solidaridad y por favor que sea otra la palabra del año que viene que esta tiene mala pata y me pone de  muy mal humor y de hecho yo no la había escuchado nunca y ahora me resuena en la cabeza sin parar. ¡Danzad malditos¡

 

Abrir los ojos.

Despertad del sueño y abrir los ojos al mundo, sentiros vivos y mirar con los ojos abiertos a la vida, hay un momento que se pierde la ilusión  por las cosas y simplemente dormitamos, la vida va pasando y como dice una canción de Macaco, nos pasamos media vida haciendo planes que no vamos a cumplir ¡Despertad malditos¡ Cada día es un día de vida de ilusión, de cruzar mares, de subir montañas, de conocer personas, de hacer cosas que nos gustan. 

Hay una obra de teatro que se titula ¡Danzad malditos¡ donde nuestros protagonistas tienen que resistir durante un maratón de baile y deben de bailar y bailar hasta donde el cuerpo aguante, esto sucede durante la gran depresión del 29, a pesar de no estar el tema para muchos bailes, el hecho de bailar sirve par distraer un poco la atención a algo   tan grave que estaba sucediendo y  nos traslada al mundo mágico de los sueños y de los bailes.

En cualquier momento de nuestro camino tenemos que seguir emocionandonos con los pequeños detalles, esos que se nos escapan y están ahí en todos los actos de nuestra vida cotidiana, todo momento es bueno y necesario para aprender para ilusionarnos, de  mirar hacía delante. El otro día en una conversación con conocido hablo muy sabiamente y dijo que en toda transformación personal primero debemos dejar salir lo viejo y caduco, dejar morir una parte nuestra para dejar entrar un nuevo pensamiento o para que una parte nuestra vuelva a nacer. Ese pensamiento se me quedó, primero debemos limpiar nuestra cabeza, si el vaso está lleno y  le echo más agua se derrama, pero si el vaso está vacío, puedo echarle más vida. Creo que ambos pensamientos están muy relacionados primero aprender e ilusionarse es la chispa de la vida y desterrar hábitos negativos para dejar pasar otros más positivos y constructores de una realidad más como a ti te gusta.

Otro factor es el tiempo, cuando las aguas están turbias dale su tiempo y estas reposaran y podrás mirarte en el remanso del agua. A veces enturbiamos nuestra mente para no dejar que nos  veamos y cuando nos damos cuentas ya no nos podemos observar en el estanque. Hay tempestades que las hemos creado nosotros con nuestros prejuicios y realidades. En la religión Hindú hay un término  maya, ilusión, nuestra realidad es una ilusión, es el mundo de de las sombras  de Platón, la realidad no existe solo vivimos en esa ilusión que hemos fabricado a nuestra medida, para intentar sentirnos felices y cómodos, las sombras no somos nosotros, pero jugamos a ser lo que no somos, seguimos sin despertarnos y llegará el momento que el tiempo se nos agotará, ese tiempo es esta vida y lo malgastamos, despertad malditos y danzar al baile de la vida.