El carril bici en Almería

El otro día me fui a dar una vuelta por el nuevo carril bici de Almería,  mis sensaciones fueron muy buenas, no reconocía la ciudad, era diferente, en solo unos meses habíamos dejado de ser una ciudad atrasada para entrar en la modernidad y  vivir de otra forma, más vitales, más cerca de la naturaleza, más ecológicos, más agradables, éramos diferentes.

Esta medida no ha caído bien a los  Almerienses con los que hablo, pero es cierto, que  es un paso hacía delante. También entiendo que: a quién le hayan quitado plazas de aparcamiento cerca de sus casas y ahora no encuentren y tengan que dar vueltas y vueltas para buscar sitio para aparcar, no les hará gracia, les fastidiara y me pongo en su lugar ” yo también estaría jodido” pero hay que mirar con más futuro y pensar  -Vamos a darles un carril para que se vayan acostumbrando  a coger la bici- Tenemos que empezar, que no es tarea fácil, pero este es el primer paso, de muchos, ya lo tenemos, ahora hay  que acostumbrarse.

No quiero hablar de los beneficios para la salud  el hecho de montar en bicicleta y lo que afecta a la contaminación  el uso de coches y de paso le quitamos estrés a la vida. A sentir la ciudad en sus pies, pedalada a pedalada, vivir la ciudad de otra forma ,a disfrutarla.

 El futuro es incierto y no todo lo que es mejor, más saludable y económico triunfa, no hay recetas mágicas y no sabemos si esta medida, en una ciudad como Almería terminará con la gente subida en sus bicis y pedaleando con alegría.

Lo que si estoy seguro que ayudara a reflexionar a cerca del carril bici, en otros países del Norte de Europa se mueven en bicicleta,  tienen esa forma de  entender la vida, hace frío,  llueve y  no les pasas nada; a nosotros con buen tiempo, si nos pasa, que somos muy flojos. En fin espero que esta pequeña reflexión sirva para intentar entender dos puntos de vista enfrentados, que se comprendan y al final se haga la paz.