YOGA. Tercera parte. Una clase práctica.

El Yoga es práctico y por mucho que hablemos de él, sino lo practicamos no sirve de nada, como dice un gran Maestro de Yoga vale más un gramo de práctica que toneladas de teoría. Voy a intentar explicar en que consiste una clase de yoga, la duración debe ser entre cincuenta o sesenta minutos, con ese tiempo podemos tocar muchos aspectos.

Primero ropa cómoda, no tiene porque ser de deporte, puede ser cualquier ropa holgada y una colchoneta para el suelo, nos ponemos descalzos o con unos calcetines que no resbalen.

Empezamos de pie con unos ejercicios de calentamiento, como cinco minutos, hacemos ejercicios repetitivos a ritmo lento para intentar entrar un poco en calor y que el corazón empiece a funcionar. Estos ejercicios deben de ser normales de la vida cotidiana, no debemos de hacer rotaciones o ejercicios que no hacemos normalmente, en este caso estamos sometiendo al cuerpo a un estrés que no esta acostumbrado.

Seguimos con el Hatha-yoga o yoga psicofísico es el yoga de las asanas o posturas de yoga, sobre veinte o veinticinco minutos esta bien, si disponemos de más tiempo podemos hacer treinta o cuarenta. Hay muchas posturas de yoga más de cien o incluso podríamos llegar a varios cientos, porque hay muchas variantes de una misma, las más importante sobre treinta y dos, debemos practicar una gran variedad, cada postura incide sobre una parte del cuerpo, le sometemos a un estiramiento a los músculos, tendones y ligamentos y a un masaje de los órganos internos.

Hay posturas de pie, tumbadas, de rodillas, sentadas, de meditación, de equilibrio, de acción sobre las piernas, de fuerza de todo el cuerpo. Si nos centramos en la columna vertebral, las tenemos de flexión hacia delante, hacia atrás, en lateral y en torsión.

Una clase de yoga tiene que tener una o dos de cada una de los grupos o también podemos dedicar cada clase por ejemplo durante una semana en tocar un grupo de posiciones para ir movilizando todo nuestro cuerpo. Creo que sobre ocho posturas estaría bastante bien.

Es muy importante en la realización de las posturas de yoga primero estar consciente, estar atentos, ahora estoy haciendo yoga y estoy haciendo yoga, no estoy pensado en la comida que voy a comer, ni en lo que tengo que hacer cuando termine, segundo respiración lenta por la nariz, sino podemos por tenerla congestionada, respiramos por la boca lentamente o como podamos. Las posturas o asanas tienen tres partes, primero la construcción de la postura, la llevamos hasta donde podamos sin hacernos daño, que sea lo más estable posible y estemos cómodos, con el tiempo esto será posible, no es necesario, ni recomendable hacerla perfecta, perfecta es como cada uno la hace. Segunda y más importante el mantenimiento de la postura durante el tiempo que sea necesario dependiendo de las posturas, por ejemplo las de inclinación de la columna hacia atrás se mantienen poco tiempo sobre veinte segundos y las de hacia delante se pueden mantener varios minutos. Por lo general con el paso del tiempo vamos aumentando el tiempo de mantenimiento. Durante este tiempo nos concentramos en una parte del cuerpo, por ejemplo la columna vertebral, también podemos estar atentos a las sensaciones del cuerpo o la respiración lenta. Último volver al estado inicial. Estos ejercicio se hacen lentamente y con mucho cuidado, cada uno llega hasta donde pueda y ya esta, el tiempo de los contorsionista paso a la historia.

Después de cada postura nos relajamos un par de minutos, nos tumbamos boca arriba o baca abajo en la colchoneta y soltamos un poco todo los músculos para empezar a hacer la siguiente desde cero.

Podríamos hacer por ejemplo cuatro posturas de pie y cuatro tumbadas, de pie la postura de la media luna con las piernas abiertas, el gran ángulo, la del guerrero y la postura para desbloquear. Tumbados, la postura de la cobra, de la torsión, del arado y de la pinza.

Llega el momento del Pranayama o ejercicios respiratorios tenemos una gran variedad. Para empezar nos tumbamos en la colchoneta boca arriba en la postura del cadáver, ponemos la cabeza en una postura cómoda y respiramos por la nariz lentamente. Existe respiraciones abdominales o inferiores, intercostales o medias y claviculares o altas, también están las completas y con retención a pulmón lleno o vacío. Seguimos con las rítmicas, purificadoras… Con cinco minutos de respiraciones nos debe de valer, es la práctica lo que nos hace ir conociéndolas un poco. Nos relaja mucho y mientras estamos respirando nuestra mente esta calmada.

Relajación profunda y consciente o Savasana es un bálsamo para nuestro cuerpo, nos tumbamos en la postura del cadáver, y vamos sintiendo las diferente partes del cuerpo y las vamos relajando, con una respiración lenta por la nariz y muy concentrado en lo que estamos haciendo, vamos soltando y cuando terminamos nos quedamos un ratito relajados, flotando y sintiendo nuestro propio cuerpo. Esta practica dura sobre diez minutos.

Y llegamos a la joya de la corona, la meditación, Radja-yoga o yoga mental, si hay algo que te cambia eso es la meditación, puedes creer o no en el yoga, en la meditación o en lo que tu quieras pero si practicas aunque sea de forma obligada, empieza a hacer sus efectos. La meditación es la concentración en algún soporte, puede ser la respiración por la nariz, en un mantra, en una figura geométrica, en un color, en una luz, en la compasión… Para empezar recomiendo la respiración, nos sentamos en el suelo, en una silla, donde estemos cómodos, con la espalda recta, cerramos un poco los ojos, entornamos los parpados superiores, los dejamos caer para concentrarnos mejor y aislarnos un poco y empezamos a respirar despacito, tranquilos y nos concentramos en como el aire entra y el aire sale, exhalación y inhalación y estamos el tiempo que podamos, enseguida la mente empieza a hacer de las suyas y a imaginar cosas y nos separa de nuestro objetivo, en cuento nos demos cuenta la volvemos a la concentración, tenemos que estar relajados, no pasa nada porque la mente se vaya de paseo, la reconducimos de nuevo a su camino y así durante diez minutos si somos capaces, podemos empezar con cinco e ir subiendo poco a poco. Parece muy sencillo pero es muy complicado la mente no quiere ser sometida y mientras estas meditando mandas tu, si estas pensando en la respiración, estas pesando en la respiración y no esta inventando historias.

En el Zen Japonés, es todavía mas complicado es sentarse y sentarse a meditar y ya está, horas y horas. Vamos poco a poco, que hay que ser muy constante y no aburrirse a las primeras de cambio. A mi me a ayudado mucho la recitación del mantra OM, es un sonido aummm, es como un murmullo, sale gutural y produce una vibración en todo tu cuerpo y la canalizas a través de la cabeza, notas como la vibración se va introduciendo en todo tu organismo y la sientes y en ese momento, te ayuda a estar presente en esa sensación. Sé que es complicado explicarlo, hay que practicar y practicar.

NO hace falta hacerlo todo en una clase, se pueden hacer combinaciones, a mi me gusta hacer unas respiraciones, asanas, relajación y terminamos con una meditación. Puedes dedicar clases a una sola y profundizar más, gusto como colores. Habrá gente que le vaya bien una sola de las disciplinas, cada uno debe de ir viendo lo que mejor le vaya con su personalidad o con su forma de vivir o que mejor le sienta o que más disfrutes, cuando lleves un tiempo, tu lo sabrás.

Al final me he enrollado un poco, espero que sirva de algo y si alguien tiene alguien duda o no lo entiendes aquí estoy a tu disposición para explicar lo que necesites.

Mikel de Venezuela

Escuchando la radio en un programa deportivo, han entrevistado a un tal Mikel de Venezuela, desconozco más datos sobre su persona, ni su nombre, ni he podido encontrar nada al respecto, nació con una minusvalía importante, durante el parto tuvo un problema y en su vida diaria no podía andar más de 500 metros, sin lesionarse, hasta ahí conozco.

Una historia de superación. Hoy estaba invitado en el palco del Nou Camp le iban a dar un reconocimiento, porque ha corrido y terminado dos maratones, el de Nueva York y el de Chicago, en unas 17 horas quiero recordar que han comentado. En la conversación me han llamado la atención varias frases que me han llegado muy dentro, la primera, “tenemos que tener ilusión para conseguir nuestras metas” y la segunda, “no hay que quedarse en casa lamentándose se nuestra situación”.

Tener metas que cumplir, objetivos, superación como persona en el plano físico y mental, saber que puedes hacerlo, qué todo está en tu cabeza , qué eres tu el que manda, la ilusión por los retos, por conseguirlos, por imaginarlos, por la lucha diaria, por los que sufren más que tú, porque sí y cuando todo está en tú contra el milagro aparece y surge la esperanza, puedo realizarlo. En la mayoría de veces es mas ilusionante el camino que la meta.

El locutor ha comentado que es un economista de éxito, él le ha contestado y más cosas, fisoterapeuta y filósofo, a lo que ha vuelta a decir, es usted un ejemplo de persona y el chaval le ha comentado, el único problema que tengo es que soy feo, bueno se me saltaban las lágrimas del sentido del humor, a pesar de todos los males y desdichas el humor es un motor, tanto en los buenos como en los malos momentos, no perder la sonrisa, las ganas de reír.

Cuando estemos muy enfadados nos miramos en el espejo y esbozamos una pequeña sonrisa, la cara te cambia y el enfado se te olvida un poco, vamos a intentar sonreír más y mejor nos irá en la vida.

Cuando le estaba escuchando me ha emocionado su voz tenía fuerza, una armonía, una forma de hablar sin preocupaciones, me ha cautivado, me ha contagiado su optimismo y me ha dado un subidon de felicidad, hay buenas personas luchadoras que no se amilana por los grandes problemas y nosotros ante pequeños baches lo vemos todo negro, quítate la venda de los ojos, respira y se feliz.

LA MENTE.

La cabeza ese órgano que no para pensar,  de inventar parecidos,  de asociar ideas, de buscar soluciones a problemas inexistentes y sigue en su afán de liberarnos de lo que no nos sucede, de como escaparnos de esos grandes monstruos que nos persiguen, que no nos dejan vivir, si los problemas no existe se los busca, los necesita, quiere estar presente en todos los actos de nuestra vida y así demuestra que es él el que manda , hay que hacer las cosas como él quiere y así es feliz a cuenta de nuestro profundo desasosiego.

Lo realmente sobresaliente de la mente es su capacidad para estar siempre alerta, incluso en situaciones de tranquilidad, vamos a imaginar que estamos con unos amigos escuchando una conversación con calma y atentamente, el interlocutor cuenta una anécdota, nosotros la hacemos nuestra y desde ese momento ya hemos empezado a elucubrar a cerca de nuestra vida, nos perdemos en la noche de los tiempos, la estamos relacionado y la queremos solucionar buscado alternativas, un pequeño incidente que nos surgió hace unos días, por Dios que complicado lo hace todo, en ese momento el mundo se para, dejas de escuchar y toda tu atención se centrada en ese monstruoso problema, lo vives como si te costara la vida ,parar la mente, respirar, dejar de cavilar y de imaginar, ese debe de ser nuestro fin, apaciguar la mente.

Esa mente neurótica nos sirvió en otro momento de nuestra existencia para poder sobrevivir, en otra vida nos comían los leones y los animales mitológicos pero esa es otra historia. Ahora ya nos sirve de poco, nos relajamos poco, siempre le estamos dando vueltas a nuestros pequeños problemas los hacemos  insufribles y para eso esta el deporte, el yoga, el sol, el aire libre, los amigos, la familia y cualquier cosa que nos haga olvidarnos de las cosas cotidianas y nos devuelva a nuestro propio ser, a lo que somos y dejamos un día de  ser.

Sirve de poco decir que en un momento hay que  saber parar y decir hasta aquí, replantearse un poco las cosas, pensar qué no estoy haciendo bien, intentar cambiar esos hábitos no saludables que forman parte de nosotros, los hemos adoptados. En definitiva cambiar para intentar ser feliz o sufrir menos.

La meditación es un gran aliado nuestro, nos ayuda no a dejar de pensar pero sí a parar unos segundos o por lo menos en determinados momento a apaciguar la mente, puedo decir que practicando unos minutos diarios de meditación, en un mes ya se nota un poco y creo que es una buena forma de tomarse un respiro, en una sociedad que te exige estar muy activo,  nosotros mismos hemos entrado en ese mundo de las prisas, vive despacio y vivirás más intensamente. Veras pasar las nubes por encima de tu cabeza, el sol acariciarte la piel, olerás el viento, todo no sera tan ideal pero si sentirás que estas vivo.

YOGA. Segunda parte. Clases de yoga.

En los primeros contactos con el yoga, lo apreciamos como una series de ejercicios gimnásticos de estiramientos y a los muy avanzados una especie de faquires, pero esto no es así, el yoga abarca a una serie de yogas, que conforman una disciplina espiritual  y una  forma de vida  distinto a lo que entendemos por una religión, abarca un contexto más amplio, vamos a empezar por el principio.

Primero clases de yogas:

 Hatha-yoga o yoga psicofísico es el más conocido y esta compuesto de las asanas o posturas de yoga. Lo que diferencia la asana y el estiramiento es el tiempo de mantenimiento de la postura. En las asanas se mantiene la postura durante un tiempo que puede variar y llegar incluso a los cuatro o cinco minutos, este mantenimiento en quietud, es lo importante del yoga, nuestra mente siempre quiere estar haciendo cosas y debemos de pararla y disolverla. Dentro de este hay dos más:

Pranayama o control respiratorio, son ejercicios respiratorios basados en el prana o energía vital, en el aliento de vida. Cuando controlamos nuestra respiración controlamos nuestro estado de ánimo, si os dais cuenta, cuando nos ponemos nerviosos se acelera nuestra respiración, si conseguimos calmarla, también calmaremos nuestro estado de agitación.

Savasana o relajación consciente y profunda, intentamos relajar todas las partes del cuerpo, vamos recorriéndolas y sintiéndolas y a la vez las relajamos, las soltamos. Algo que parece tan sencillo lo hacemos complicado, nuestra mente no deja seguir orquestando, debemos de ser consciente y sentir plenamente la relajación. Tiene un beneficio muy grande para nuestra salud, equilibrando las energías y dándonos bien estar.

 

-Radja-yoga o yoga mental, en mi opinión y creo que en la mayoría de los practicantes de yoga es el más importante y su vez el más sencillo y difícil   de practicar. No se requiere nada  más que sentarse a meditar y nada menos, algo tan simple y su vez complicado. El yoga mental es  el yoga de la meditación, de la concentración, es el yoga de parar la mente, de apaciguarla de tranquilizarla. Nos sentamos con la espalda recta y nos concentramos en nuestra propia respiración, lenta por la nariz, dejamos que sea la respiración la que mande, nosotros somos el observador y ya esta. La meditación es la concentración en algún soporte, puede ser nuestra respiración, un mantra, un objeto, una visualización o cualquiera otra cosa que quisiéramos. Esto es muy complicado para la mente, no para de imaginar y de buscar soluciones a problemas inexistentes, cuando la mente se nos vaya de la concentración, la dejamos y de nuevo hacemos que vuelva  a la concentración.

 -karma-yoga es el yoga de la acción  desinteresada, causa y efecto, nosotros hacemos las cosas lo que mejor podamos sin preocuparnos del resultado, que este ya vendrá o no. Lo importante no es el resultado sino la acción, pero siempre  actuando  para hacer el bien, cuando creemos que debemos hacerlo.

 -Gnana-yoga es el yoga del entendimiento, del discernimiento, del conocimiento, de la sabiduría, es saber interpretar la vida, esto no te lo dán los libros, es la propia vida la que te marca el camino y es el día a día por lo que adquieres mayor conocimiento. Es el  yoga de la intuición, sabes lo que tienes que hacer e intentas entender la vida, son  los sentidos los que  nos condicionan y nos distorsionan la realidad.

 -Mantra-yoga es el yoga del sonido, del  fonema místico, es la repetición de una palabra mágica  que tiene un poder para ti, a través de la vibración de la palabra podemos lograr estados superiores de conciencia. En la meditación con mantras esa vibración de la palabra nos ayuda a concentrarnos y meditar mejor.

 -Bhakti-yoga es el yoga devocional, religioso, místico, no necesariamente religioso como lo entendemos nosotros, es una unión con Dios, con la Divinidad. Este Dios puede ser una fuerza, una energía, un algo que hace que el mundo gire, es la fusión con esa Divinidad.

 -Tantra-yoga es el yoga se los sentidos, de la energía cósmica, del disfrute de los sentidos como practica liberatoria, es el yoga de las sensaciones  como punto de partida para crecer en el plano espiritual.

 Kundalini-yoga es el yoga de la energía cósmica o espiritual. Hay otro tipo de energía no confundir prana o energía vital, que ya la vimos en el Pranayama. Esta energía tiene que ser despertada para iluminar todos los centros de energía llamados chakras y así ir ascendiendo en tu propio entendimiento hasta llegar a la iluminación.

 

Yoga, un trabajo interior, un camino hacia uno mismo, hacia el autoconocimiento, empezamos conociendo nuestro cuerpo a través del yoga psicofísico, Hatha-yoga para el equilibrio de las energías, para eliminar bloqueos. Cuando realizamos las asanas o posturas de yoga, así como cualquier tipo de actividad, hay una cosa que la distingue del resto y es nuestra conciencia, el estar presente en lo que estamos haciendo, el aquí y el ahora del momento presente, eso es  la maravilla de la vida y lo que nos hace vivir de forma diferente: En el yoga el trabajo consciente del cuerpo, el sentir cada postura, las sensaciones que te producen, el estiramiento, una respiración lenta, es lo que lo hace diferente, yoga es más.