Meditación #1

Cuando mencionamos la palabra meditación, la gente se echa a temblar, tienen un concepto erróneo, piensan que es dejar la mente en blanco y nada más equivocado, siempre te dicen:” yo no puedo”, ¿pero si no saben lo que es?, pero ya de antemano le tienen como un miedo atávico, no les gusta enfrentarse a estar con uno mismo, a eso de no hacer nada. Nuestra mente tiene que estar siempre ocupada y haciendo cosas, si no, no se siente a gusto, es una mente práctica y la pérdida de tiempo no la entiende, cuesta, pero con la perseverancia se va consiguiendo.

Os quiero contar un poco mi experiencia con la meditación, el otro día después de una reunión con mis compañeros, nos quedamos tres charlando un poco y contando nuestros chismes, conté un poco de como empecé a practicar yoga y como llegué a él a través de la meditación, que estaba meditando y no me estaba dando cuenta.

Sí, llegue a la meditación a través de la lectura, ¿curioso no? Soy un gran lector, más bien lo era, tenía que leer de todo, tenía una curiosidad sin límites, claro, estoy hablando antes de la era de internet, me encantaba leer y me daba igual el libro, lo que me gusta es como está escrito, como se combinan las palabras y su arte reside en las palabras y menos en la historia o en los contenidos, lo que me asombra y me enamora son las letras, tienen vida y me dicen cosas, me trasmiten los sentimientos y lo que siente el autor cuando las escribió y que nos quiso decir.

La forma de redactar, como encadenan los párrafos, las ideas o diálogos, como pone los puntos y las comas, como nos quedamos sin pensamientos con esos párrafos sin final, sí, puedo decir ahora, que leo poca o nada de novela, no me atraen las historias, no me dicen nada, todas las historias ya están escritas, si me atrae su forma de escribir, bueno, voy a cambiar de tema que os quería contar un poco mi experiencia con la meditación y al final os estoy contando mi relación con las palabras.

Aunque suene raro, tienen mucho que ver, cuando me ponía a leer, era y es un momento de paz, yo con el libro y ahora con e-book, mejor libro electrónico, para leer necesito soledad y cuanto menos ruidos externos mejor, para que la mente no se disperse y esté concentrada en lo que está, que es la lectura, las letras y palabras por eso, cuando me ponía a leer el tiempo se paraba y era un momento total de abstracción con la lectura, lo de menos era la historia o lo que me estuviera contando, eran esas letras encadenadas en un fondo blanco, como una armonía o equilibrio de significados, y de momento el libro desaparecía y aparecía un mundo de palabras y de imágenes que se relacionaban y combinaban para dar luz a la imaginación y a ese mundo fantástico que no lo creaba el autor sino lo creaba yo, había momentos de lucidez y de saber que esas letras me decían cosas y estaban ahí para que yo las sintiera como mías y pudiera decir, gracias por estar tan bien escritas.

Que bonitas son las palabras, que poder tan grande tienen y no le damos la importancia que se merecen, por eso debemos de hablar con más propiedad y no decir cosas que no queremos, pero si las podemos escribir en cuentos o en parábolas para decir lo mismo pero de otra forma y ya cada cual que entienda lo que quiera, cuando escribo algo de algún tema rara vez menciono el asunto y por supuesto menos a las personas, por favor, ¿quién soy yo para eso?, pero si intento plasmarlo de alguna forma, lo escribo de forma indirecta, escribiendo como me ha afectado y que relación tengo yo con esas palabras y ese asunto en cuestión pasa a ser entendido, las palabras se expresan y me dicen.

Volviendo a la meditación, cuando leo me encuentro en un momento tal de concentración o de abstracción, que medito sin saber que medito, ahora sí lo sé, pero en mis principios no era consciente, solo me encontraba bien conmigo mismo y era ese momento de paz. Profundizando un poco en el yoga, descubrí el radja yoga o yoga mental, que es la meditación y a su vez es la concentración en algo, en algún soporte, que nuestra mente esté concentrada en eso, lo más fácil es en la respiración, pienso en como inhalo o cojo el aire y como exhalo o lo suelto, así sucesivamente hasta el infinito y mas allá, cuando la mente se nos vaya a algún pensamiento, me doy cuenta y vuelvo a la respiración, así hasta el tiempo que nos hayamos marcado; se empieza por diez minutos y vamos subiendo el tiempo hasta que nos sintamos a gusto y lo que al principio era obligación se convierte en una devoción. La postura es interesante, nos sentamos en la esterilla, con la espalda recta, los hombros relajados, en mi caso me suelo apoyar en la pared y así estoy más cómodo, también se puede meditar en una silla y en dónde uno quiera, sinceramente lo de menos creo que es la postura, pero para empezar si lo considero necesario para coger el hábito, (a pesar que dicen que el hábito no hace al monje, creo que son hábitos diferentes), sentirte cómodo y saber o relacionar la postura con la meditación. Los brazos y las manos las dejamos relajadas en el regazo o con las manos juntas en forma de rezo o en la postura que nos sentimos cómodos, nos vamos moviendo hasta que encontremos nuestra mejor la postura.

Como comprobareis la meditación, es no hacer nada, pero no es, no pensar en nada, es que seamos nosotros los que pensamos, que no sea nuestra mente la que piense por nosotros, si yo estoy concentrado en la respiración, soy yo el que dirige a la mente y no es ella la que está pensando por mí, parece más complicado de lo que es, todo es practicar y poco a poco te vas dando cuenta de lo que te estoy contando.

Existen muchas clases de meditaciones, creo que tantas como personas que mediten, con el tiempo cada cual se quedará con la que mejor nos siente o con la que nos sintamos más cómodos a la hora de hacer la meditación, yo os voy a exponer las que a mí me van bien y las que practico.

Meditación en la respiración, es la que he indicado antes y es la más fácil o por la que solemos empezar, tenemos nuestra respiración que siempre la llevamos encima y solo tenemos que estar pendiente de ella, como inhalo y exhalo el aire, lo que parece tan sencillo, no lo es, enseguida la mente empieza a pensar sin que nos demos cuenta y tenemos que estar al quite para volver otra vez a la respiración, así una y otra vez.

Meditación en un mantra; un mantra es un fonema, una palabra, un grupo de palabras, una frase a gusto del consumidor, a mí personalmente me gusta más un fonema o como muncho una palabra, el fonema más repetido por los meditadores es el sonido “OM”, el sonido primordial, lo pronunciamos alargándolo tanto en la inhalación como en la exhalación, lo dejamos que se nos agote, que vibre y así es más fácil concentrarnos en ese sonido vibratorio que sentimos por todo el cuerpo.

Meditación en el silencio, a mí me encanta y es una de los que más práctico, es cuando la mente se concentra en el silencio, el silencio tiene ruido, un ruido atronador, un murmullo en una cueva, el ruido del mar, todo es una vibración y en esa vibración hay ruido.

Meditación en las sensaciones del cuerpo, me concentro en lo que me está pasando y en lo que experimento en la meditación, en el hormigueo de las manos, en el dolor de la postura, en la sensación de frio o calor, en cómo me siento…

Meditación en mis pensamientos, yo soy el observador de mis pensamientos van pasando por mi cabeza como una película y los veo, los observo, pero no siento nada, solo son pensamientos que no me dicen nada, es complicado porque te metes dentro de ellos y cuando más quieres dejarlos más te enrollas en ellos mismos.

Meditación andando, a mí también me gusta mucho, te concentras en cada pisada, en cada sensación de tu pie en el suelo, en cómo te mueves, siempre que lo practico anteriormente ya he meditado y tengo una disposición muy grande para seguir meditando de pie. Esto es que cuanto más practicas mejor meditas.

Y podemos hablar de muchas prácticas de meditación, todas son válidas, a cada persona según nuestra forma de ser nos irá bien una o varias o ninguna, a saber, debemos de ir probando para dar como la que nos sintamos más cómodos, yo he ido cambiando y depende también de mi estado de ánimo, o la disposición con la que me siente, hay días y días, días que la mente tiene una obsesión y es mejor meditar sobre eso, intentar que la mente piense sobre lo que quiera y tú eres el observador de los pensamientos, hasta que se van diluyendo, como por arte de magia.

Os quería comentar, el poder transformativo de la meditación, que lo he experimentado yo, que no es broma. Los que me conocéis sabéis que intento ser una persona equilibrada y hacer las cosas bien.

La meditación nos cambia nuestra forma de pensar, de ver la realidad y esto nos hace cambiar nuestra forma de ser, ¿me preguntaréis en qué?, en ser mejor persona, ¿fácil no? Con eso me conformo.

Está demostrado científicamente que la meditación cambia nuestras conexiones neuronales del cerebro. Con un mes meditando ya empieza a notarse los resultados, a los tres meses para que contarte y cuando llevas años parece que no avanzas o eso es lo que crees, que te has quedado en un escalón y no ves el siguiente, pero sí, el camino sigue y hay que seguir meditando.

Os animo a que practiquéis, os sentará bien, vuestro cuerpo os lo agradecerá, vuestra mente se alegrará, haremos un mundo mejor, seremos más conscientes, seremos mejores personas, nos enrollaremos menos en los pensamientos, tendremos menos obsesiones, seremos más respetuosos, más solidarios, en definitiva, seremos más felices y haremos más feliz al mundo.

YOGA. Tercera parte. Una clase práctica.

El Yoga es práctico y por mucho que hablemos de él, sino lo practicamos no sirve de nada, como dice un gran Maestro de Yoga vale más un gramo de práctica que toneladas de teoría. Voy a intentar explicar en que consiste una clase de yoga, la duración debe ser entre cincuenta o sesenta minutos, con ese tiempo podemos tocar muchos aspectos.

Primero ropa cómoda, no tiene porque ser de deporte, puede ser cualquier ropa holgada y una colchoneta para el suelo, nos ponemos descalzos o con unos calcetines que no resbalen.

Empezamos de pie con unos ejercicios de calentamiento, como cinco minutos, hacemos ejercicios repetitivos a ritmo lento para intentar entrar un poco en calor y que el corazón empiece a funcionar. Estos ejercicios deben de ser normales de la vida cotidiana, no debemos de hacer rotaciones o ejercicios que no hacemos normalmente, en este caso estamos sometiendo al cuerpo a un estrés que no esta acostumbrado.

Seguimos con el Hatha-yoga o yoga psicofísico es el yoga de las asanas o posturas de yoga, sobre veinte o veinticinco minutos esta bien, si disponemos de más tiempo podemos hacer treinta o cuarenta. Hay muchas posturas de yoga más de cien o incluso podríamos llegar a varios cientos, porque hay muchas variantes de una misma, las más importante sobre treinta y dos, debemos practicar una gran variedad, cada postura incide sobre una parte del cuerpo, le sometemos a un estiramiento a los músculos, tendones y ligamentos y a un masaje de los órganos internos.

Hay posturas de pie, tumbadas, de rodillas, sentadas, de meditación, de equilibrio, de acción sobre las piernas, de fuerza de todo el cuerpo. Si nos centramos en la columna vertebral, las tenemos de flexión hacia delante, hacia atrás, en lateral y en torsión.

Una clase de yoga tiene que tener una o dos de cada una de los grupos o también podemos dedicar cada clase por ejemplo durante una semana en tocar un grupo de posiciones para ir movilizando todo nuestro cuerpo. Creo que sobre ocho posturas estaría bastante bien.

Es muy importante en la realización de las posturas de yoga primero estar consciente, estar atentos, ahora estoy haciendo yoga y estoy haciendo yoga, no estoy pensado en la comida que voy a comer, ni en lo que tengo que hacer cuando termine, segundo respiración lenta por la nariz, sino podemos por tenerla congestionada, respiramos por la boca lentamente o como podamos. Las posturas o asanas tienen tres partes, primero la construcción de la postura, la llevamos hasta donde podamos sin hacernos daño, que sea lo más estable posible y estemos cómodos, con el tiempo esto será posible, no es necesario, ni recomendable hacerla perfecta, perfecta es como cada uno la hace. Segunda y más importante el mantenimiento de la postura durante el tiempo que sea necesario dependiendo de las posturas, por ejemplo las de inclinación de la columna hacia atrás se mantienen poco tiempo sobre veinte segundos y las de hacia delante se pueden mantener varios minutos. Por lo general con el paso del tiempo vamos aumentando el tiempo de mantenimiento. Durante este tiempo nos concentramos en una parte del cuerpo, por ejemplo la columna vertebral, también podemos estar atentos a las sensaciones del cuerpo o la respiración lenta. Último volver al estado inicial. Estos ejercicio se hacen lentamente y con mucho cuidado, cada uno llega hasta donde pueda y ya esta, el tiempo de los contorsionista paso a la historia.

Después de cada postura nos relajamos un par de minutos, nos tumbamos boca arriba o baca abajo en la colchoneta y soltamos un poco todo los músculos para empezar a hacer la siguiente desde cero.

Podríamos hacer por ejemplo cuatro posturas de pie y cuatro tumbadas, de pie la postura de la media luna con las piernas abiertas, el gran ángulo, la del guerrero y la postura para desbloquear. Tumbados, la postura de la cobra, de la torsión, del arado y de la pinza.

Llega el momento del Pranayama o ejercicios respiratorios tenemos una gran variedad. Para empezar nos tumbamos en la colchoneta boca arriba en la postura del cadáver, ponemos la cabeza en una postura cómoda y respiramos por la nariz lentamente. Existe respiraciones abdominales o inferiores, intercostales o medias y claviculares o altas, también están las completas y con retención a pulmón lleno o vacío. Seguimos con las rítmicas, purificadoras… Con cinco minutos de respiraciones nos debe de valer, es la práctica lo que nos hace ir conociéndolas un poco. Nos relaja mucho y mientras estamos respirando nuestra mente esta calmada.

Relajación profunda y consciente o Savasana es un bálsamo para nuestro cuerpo, nos tumbamos en la postura del cadáver, y vamos sintiendo las diferente partes del cuerpo y las vamos relajando, con una respiración lenta por la nariz y muy concentrado en lo que estamos haciendo, vamos soltando y cuando terminamos nos quedamos un ratito relajados, flotando y sintiendo nuestro propio cuerpo. Esta practica dura sobre diez minutos.

Y llegamos a la joya de la corona, la meditación, Radja-yoga o yoga mental, si hay algo que te cambia eso es la meditación, puedes creer o no en el yoga, en la meditación o en lo que tu quieras pero si practicas aunque sea de forma obligada, empieza a hacer sus efectos. La meditación es la concentración en algún soporte, puede ser la respiración por la nariz, en un mantra, en una figura geométrica, en un color, en una luz, en la compasión… Para empezar recomiendo la respiración, nos sentamos en el suelo, en una silla, donde estemos cómodos, con la espalda recta, cerramos un poco los ojos, entornamos los parpados superiores, los dejamos caer para concentrarnos mejor y aislarnos un poco y empezamos a respirar despacito, tranquilos y nos concentramos en como el aire entra y el aire sale, exhalación y inhalación y estamos el tiempo que podamos, enseguida la mente empieza a hacer de las suyas y a imaginar cosas y nos separa de nuestro objetivo, en cuento nos demos cuenta la volvemos a la concentración, tenemos que estar relajados, no pasa nada porque la mente se vaya de paseo, la reconducimos de nuevo a su camino y así durante diez minutos si somos capaces, podemos empezar con cinco e ir subiendo poco a poco. Parece muy sencillo pero es muy complicado la mente no quiere ser sometida y mientras estas meditando mandas tu, si estas pensando en la respiración, estas pesando en la respiración y no esta inventando historias.

En el Zen Japonés, es todavía mas complicado es sentarse y sentarse a meditar y ya está, horas y horas. Vamos poco a poco, que hay que ser muy constante y no aburrirse a las primeras de cambio. A mi me a ayudado mucho la recitación del mantra OM, es un sonido aummm, es como un murmullo, sale gutural y produce una vibración en todo tu cuerpo y la canalizas a través de la cabeza, notas como la vibración se va introduciendo en todo tu organismo y la sientes y en ese momento, te ayuda a estar presente en esa sensación. Sé que es complicado explicarlo, hay que practicar y practicar.

NO hace falta hacerlo todo en una clase, se pueden hacer combinaciones, a mi me gusta hacer unas respiraciones, asanas, relajación y terminamos con una meditación. Puedes dedicar clases a una sola y profundizar más, gusto como colores. Habrá gente que le vaya bien una sola de las disciplinas, cada uno debe de ir viendo lo que mejor le vaya con su personalidad o con su forma de vivir o que mejor le sienta o que más disfrutes, cuando lleves un tiempo, tu lo sabrás.

Al final me he enrollado un poco, espero que sirva de algo y si alguien tiene alguien duda o no lo entiendes aquí estoy a tu disposición para explicar lo que necesites.

YOGA. Segunda parte. Clases de yoga.

En los primeros contactos con el yoga, lo apreciamos como una series de ejercicios gimnásticos de estiramientos y a los muy avanzados una especie de faquires, pero esto no es así, el yoga abarca a una serie de yogas, que conforman una disciplina espiritual  y una  forma de vida  distinto a lo que entendemos por una religión, abarca un contexto más amplio, vamos a empezar por el principio.

Primero clases de yogas:

 Hatha-yoga o yoga psicofísico es el más conocido y esta compuesto de las asanas o posturas de yoga. Lo que diferencia la asana y el estiramiento es el tiempo de mantenimiento de la postura. En las asanas se mantiene la postura durante un tiempo que puede variar y llegar incluso a los cuatro o cinco minutos, este mantenimiento en quietud, es lo importante del yoga, nuestra mente siempre quiere estar haciendo cosas y debemos de pararla y disolverla. Dentro de este hay dos más:

Pranayama o control respiratorio, son ejercicios respiratorios basados en el prana o energía vital, en el aliento de vida. Cuando controlamos nuestra respiración controlamos nuestro estado de ánimo, si os dais cuenta, cuando nos ponemos nerviosos se acelera nuestra respiración, si conseguimos calmarla, también calmaremos nuestro estado de agitación.

Savasana o relajación consciente y profunda, intentamos relajar todas las partes del cuerpo, vamos recorriéndolas y sintiéndolas y a la vez las relajamos, las soltamos. Algo que parece tan sencillo lo hacemos complicado, nuestra mente no deja seguir orquestando, debemos de ser consciente y sentir plenamente la relajación. Tiene un beneficio muy grande para nuestra salud, equilibrando las energías y dándonos bien estar.

 

-Radja-yoga o yoga mental, en mi opinión y creo que en la mayoría de los practicantes de yoga es el más importante y su vez el más sencillo y difícil   de practicar. No se requiere nada  más que sentarse a meditar y nada menos, algo tan simple y su vez complicado. El yoga mental es  el yoga de la meditación, de la concentración, es el yoga de parar la mente, de apaciguarla de tranquilizarla. Nos sentamos con la espalda recta y nos concentramos en nuestra propia respiración, lenta por la nariz, dejamos que sea la respiración la que mande, nosotros somos el observador y ya esta. La meditación es la concentración en algún soporte, puede ser nuestra respiración, un mantra, un objeto, una visualización o cualquiera otra cosa que quisiéramos. Esto es muy complicado para la mente, no para de imaginar y de buscar soluciones a problemas inexistentes, cuando la mente se nos vaya de la concentración, la dejamos y de nuevo hacemos que vuelva  a la concentración.

 -karma-yoga es el yoga de la acción  desinteresada, causa y efecto, nosotros hacemos las cosas lo que mejor podamos sin preocuparnos del resultado, que este ya vendrá o no. Lo importante no es el resultado sino la acción, pero siempre  actuando  para hacer el bien, cuando creemos que debemos hacerlo.

 -Gnana-yoga es el yoga del entendimiento, del discernimiento, del conocimiento, de la sabiduría, es saber interpretar la vida, esto no te lo dán los libros, es la propia vida la que te marca el camino y es el día a día por lo que adquieres mayor conocimiento. Es el  yoga de la intuición, sabes lo que tienes que hacer e intentas entender la vida, son  los sentidos los que  nos condicionan y nos distorsionan la realidad.

 -Mantra-yoga es el yoga del sonido, del  fonema místico, es la repetición de una palabra mágica  que tiene un poder para ti, a través de la vibración de la palabra podemos lograr estados superiores de conciencia. En la meditación con mantras esa vibración de la palabra nos ayuda a concentrarnos y meditar mejor.

 -Bhakti-yoga es el yoga devocional, religioso, místico, no necesariamente religioso como lo entendemos nosotros, es una unión con Dios, con la Divinidad. Este Dios puede ser una fuerza, una energía, un algo que hace que el mundo gire, es la fusión con esa Divinidad.

 -Tantra-yoga es el yoga se los sentidos, de la energía cósmica, del disfrute de los sentidos como practica liberatoria, es el yoga de las sensaciones  como punto de partida para crecer en el plano espiritual.

 Kundalini-yoga es el yoga de la energía cósmica o espiritual. Hay otro tipo de energía no confundir prana o energía vital, que ya la vimos en el Pranayama. Esta energía tiene que ser despertada para iluminar todos los centros de energía llamados chakras y así ir ascendiendo en tu propio entendimiento hasta llegar a la iluminación.

 

Yoga, un trabajo interior, un camino hacia uno mismo, hacia el autoconocimiento, empezamos conociendo nuestro cuerpo a través del yoga psicofísico, Hatha-yoga para el equilibrio de las energías, para eliminar bloqueos. Cuando realizamos las asanas o posturas de yoga, así como cualquier tipo de actividad, hay una cosa que la distingue del resto y es nuestra conciencia, el estar presente en lo que estamos haciendo, el aquí y el ahora del momento presente, eso es  la maravilla de la vida y lo que nos hace vivir de forma diferente: En el yoga el trabajo consciente del cuerpo, el sentir cada postura, las sensaciones que te producen, el estiramiento, una respiración lenta, es lo que lo hace diferente, yoga es más.

 

 

YOGA. Primera parte

Yoga significa unión del cuerpo y la mente, del consciente e inconsciente, es una técnica milenaria con una antigüedad de 6.000 años que nace en  la India para el perfeccionamiento de la persona, podemos hablar de la primera técnica psicológica y de autoconocimiento de la antigüedad.

En mis primeros contactos con el yoga, lo entendía como una especie de gimnasia, estiramientos del cuerpo para mantenerlo más flexible y  con el paso del tiempo me he dado cuenta que es algo más. Realmente yo accedí al yoga a través de la meditación y me dí cuenta que la mayoría de  los estiramientos  provienen del yoga o se basan en los asanas o posturas de yoga, pero el yoga tiene el misterio del mantenimiento de la postura, ruptura de los esquemas mentales, eso sí lo diferencia  y lo hace distinto.

En el yoga, el cuerpo, la mente y la energía que lo anima, es nuestro soporte y tenemos que trabajar sobre ellos. A esa energía, el prana, que nos da vida y nos sirve para moldear nuestro cuerpo y mente. Ambas herramientas las utilizamos para entrenar físicamente y mentalmente nuestro cuerpo.

El yoga como sistema liberatorio, nos libera, nos hace más libre, nos da una claridad mental diferente sin ataduras, vemos la realidad más allá de cualquier creencia, shamadi o iluminación. También nos da un conocimiento de uno mismo, autoconocimiento y con esto podemos trabajar para una transformación interior. Nos ayuda a estar más consciente en todos los actos de nuestra vida y debemos trabajar en nuestras tareas diarias en ser consciente de lo que estamos haciendo par tomar contacto con la realidad.

Debemos cultivar el despego tanto material como espiritual. No somos más felices teniendo más cosas, más bien es al revés debemos preocuparnos por no perderlas y ahí empiezan nuestras preocupaciones,” no es más feliz él que más tiene, si no él que menos necesita”. La necesidad hacia otras personas nos acostumbramos a vivir con otros y para otros, nos crea una dependencia, debemos romper cadenas  y saber que el despego nos hace mas libres.

Vivimos en la maya o ilusión, vivimos por inercia, no somos conscientes de nuestra vida, creemos que vivimos pero en realidad somos marionetas de nuestro propio destino, nos identificamos con esa ilusión, cuando empezamos a tomar consciencia nos  damos cuenta de  lo equivocados que estábamos, lo ignorantes que somos, el yoga nos ayuda a través de la meditación a tener contacto con nuestro ser mas profundo y tomarnos la vida con mas tranquilidad y sosiego.

El sufrimiento esta relacionado con el miedo a la vida, con la muerte, tenemos miedo a perderla y eso mismo nos hace morir en vida. Cuando empezamos a comprender que la vida es muerte y que son la misma cara de una moneda es cuando empezamos a vivir. El yoga nos ayuda a perder el miedo a la vida a sufrir menos, a aceptar la realidad que no es resignación es afrontarla desde otra perspectiva, sufriendo menos e intentado ser mas libres. Por eso hemos dicho que es un sistema liberatorio que nos libera del sufrimiento, nos enseña a vivir siendo conscientes, observando, estando presentes.  

El yoga nos da equilibrio entre mente y cuerpo. Como decían los sabios griegos “mente sana en cuerpo sano” debemos cultivar el cuerpo, tratándolo bien dándole alimentos saludables y ejercitándolo físicamente, al igual que la mente también debemos de ejercitarla con lecturas y pensamientos positivos y como dice un gran Yogui “Por la mente la conquista del cuerpo y por el cuerpo la conquista de la mente” Debemos de ser conscientes que somos uno, mente y cuerpo, que  ambos somos nosotros y debemos de tratarlos  por igual de bien.

La quietud y el silencio como forma de vida, de hacer yoga, siempre tenemos que estar haciendo algo, si no parece que estamos perdiendo el tiempo, las prisas y el querer hacer mucho nos hace esclavos de nuestras propias miserias. Vivimos en el mundo del hacer y tenemos que pasar al mundo del no hacer, es un paso complicado y eso nos lo enseña el yoga.