LA MENTE.

La cabeza ese órgano que no para pensar,  de inventar parecidos,  de asociar ideas, de buscar soluciones a problemas inexistentes y sigue en su afán de liberarnos de lo que no nos sucede, de como escaparnos de esos grandes monstruos que nos persiguen, que no nos dejan vivir, si los problemas no existe se los busca, los necesita, quiere estar presente en todos los actos de nuestra vida y así demuestra que es él el que manda , hay que hacer las cosas como él quiere y así es feliz a cuenta de nuestro profundo desasosiego.

Lo realmente sobresaliente de la mente es su capacidad para estar siempre alerta, incluso en situaciones de tranquilidad, vamos a imaginar que estamos con unos amigos escuchando una conversación con calma y atentamente, el interlocutor cuenta una anécdota, nosotros la hacemos nuestra y desde ese momento ya hemos empezado a elucubrar a cerca de nuestra vida, nos perdemos en la noche de los tiempos, la estamos relacionado y la queremos solucionar buscado alternativas, un pequeño incidente que nos surgió hace unos días, por Dios que complicado lo hace todo, en ese momento el mundo se para, dejas de escuchar y toda tu atención se centrada en ese monstruoso problema, lo vives como si te costara la vida ,parar la mente, respirar, dejar de cavilar y de imaginar, ese debe de ser nuestro fin, apaciguar la mente.

Esa mente neurótica nos sirvió en otro momento de nuestra existencia para poder sobrevivir, en otra vida nos comían los leones y los animales mitológicos pero esa es otra historia. Ahora ya nos sirve de poco, nos relajamos poco, siempre le estamos dando vueltas a nuestros pequeños problemas los hacemos  insufribles y para eso esta el deporte, el yoga, el sol, el aire libre, los amigos, la familia y cualquier cosa que nos haga olvidarnos de las cosas cotidianas y nos devuelva a nuestro propio ser, a lo que somos y dejamos un día de  ser.

Sirve de poco decir que en un momento hay que  saber parar y decir hasta aquí, replantearse un poco las cosas, pensar qué no estoy haciendo bien, intentar cambiar esos hábitos no saludables que forman parte de nosotros, los hemos adoptados. En definitiva cambiar para intentar ser feliz o sufrir menos.

La meditación es un gran aliado nuestro, nos ayuda no a dejar de pensar pero sí a parar unos segundos o por lo menos en determinados momento a apaciguar la mente, puedo decir que practicando unos minutos diarios de meditación, en un mes ya se nota un poco y creo que es una buena forma de tomarse un respiro, en una sociedad que te exige estar muy activo,  nosotros mismos hemos entrado en ese mundo de las prisas, vive despacio y vivirás más intensamente. Veras pasar las nubes por encima de tu cabeza, el sol acariciarte la piel, olerás el viento, todo no sera tan ideal pero si sentirás que estas vivo.

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.