Recuerdos

Lo que les voy a contar es lo me ocurrió en mi vida en un periodo de tiempo que no recuerdo, solo son mis  pensamientos, no sé cuando ha pasado o como he llegado a esta situación, son cosas que pasan, ha sido como un sueño del que todavía no me he despertado y del que no sé cuando despertaré, lo que si sé, que quería despertar  y volver a la vida para  vivir mi vida.

 Cuando nos dicen: somos nuestros propios recuerdos y que la memoria nos forma como persona, qué razón tienen, solo somos eso, recuerdos y como nos recuerdan las personas con las que nos relacionamos y cuando no nos recuerdan no existimos, empezamos a vivir en ese recuerdo, cuanto más quieres o pretendes ser y no estamos  en nosotros, estamos en otros.

Cuando me levanto un día de mi cama por decir algo, supongo que es mi cama, mi cuarto y mi casa, no me reconozco, ni a mí ni a nada de lo que me rodea, siento mucha angustia, estoy perdido, pero ya no soy la persona que era, no sé lo que soy, soy un impostor o algo parecido, no tengo recuerdos, no recuerdo  nada.

 

La Desértica. Segunda parte

Retomo el tema dónde lo dejé esperando la salida, estamos en un sin vivir, por la lluvia ponte chubasquero, quítate chubasquero, encima se me ha roto la cremallera, ésas cosas del querer, será la segunda o tercera vez que me lo pongo, pues nada, el cierre la parte del final se ha desprendido, menos mal que con un imperdible que he podido coger de los dorsales, hemos hecho un apaño y ahora me lo tengo que quitar y poner por la cabeza, al final he decidido no ponérmelo, me estaba dando mal fario.

La salida es muy emocionante estamos todos nerviosos y solo queremos salir y empezar a darle a los pedales, se ven bicicletones (bicis caras) y por lo menos te recreas la vista. Hablamos de cosas incoherentes, estamos más pendientes de todo lo que pasa a nuestro alrededor quieres vivirlo intensamente. Va llegando la hora, un Speaker, animador en español no para de hablar, de hacer arengas y dándonos muchos ánimos y diciéndonos lo bueno que somos, muy típico militar, esto acompañado de una música marchosa a tope, nos hace levantar las manos varias veces. Unas palabras del General de la Legión y del Alcalde de Almería y el bombazo de salida, echamos a andar muy lentamente, los cuatro o cinco primeros kilómetros son de paseo, es una salida neutralizada.

Seguimos andando muy despacio, en la primera rotonda, empiezan a pasarte otros ciclistas, te adelantan por la derecha por la izquierda por todos los sitios, da la sensación que les falta tiempo, con 100 kms por delante por favor, con las prisas, tenemos que tener mucho cuidado, te puedes caer en esos momentos por la impaciencia de algunos, desde los primeros kilómetros veo alguna caída y gente parada con pinchazos.

Desfilamos por la Avenida de la Vega de Acá, seguimos por la Avenida del Mediterráneo, Sierra Alhamilla y entramos por caminos para dirigirnos al cuartel de la Legión en Viator, lo cruzamos de ahí a los Baños de Sierra Alhamilla, la subimos por una vertiente de tierra hay tramos empinados, pero bien, acabamos de salir y tenemos fuerzas, vamos tranquilos y guardando energías que nos van a hacer falta, descendemos por la carretera hasta la mitad más o menos y volvemos a los caminos de tierra, pasamos por los decorados de las pelis y por una vereda de palmeras de ensueño. Cruzamos la carretera Nacional cerca de Huércal de Almería y vamos hacia una zona que la llaman de la Central Eléctrica, hay unas cuestas eléctricas nunca mejor dicho, las subimos despacio ya la conocemos, a continuación unos descensos rápidos y unas cuestas muy empinadas, me bajo en algunos tramos, bien por la subida, bien por las otras bicis que se paran y porque es fácil perder el equilibrio.

Seguimos y llegamos a la Presa a unos 8 kms de Almería, cerca ya de un avituallamiento sólido, bocatas de jamón, barritas, cervezas sin alcohol, agua, acuarios… Cada 10 kms había avituallamientos líquidos y sólidos nos daban higos, orejones, almendras, plátanos, naranjas y más cosas que no me acuerdo. Todo servido por legionarios majísimos, simpatiquísimos, no paraban de animarnos, por favor, que buena gente, yo de mayor quiero ser como ellos, me han encantado. En este punto me paro y me como mi bocata de jamón como si no hubiera un mañana, disfruto de cada bocado y con mi cerveza sin alcohol me sabe a gloria, pero no me podía quedar mucho rato, hacia frío y me podía enfriar y luego cuesta empezar a darle a los pedales. Un tema interesante que todavía no he tocado; ni una gota de agua y todo el terreno en perfectas condiciones, de momento no me lo podía creer, todos pensábamos en algún tramo nos lloverá de momento nos vamos librando, seguimos cruzando los dedos.

Ahora tocaba una parte complicada la subida a la Peseta, es una zona muy pedregosa y por el tamaño de las piedras de difícil circulación para ciclistas vamos dando saltos y terminas hasta los mismísimos de tanta acrobacia, pero mira por donde después de la lluvia y el paso de los otros ciclistas habían un sendero y ahí íbamos todos en fila india, bien, mejor de lo esperado. Cuando llegamos a lo alto, avituallamiento de higos, almendras y líquidos. Me tiro rápido para el descenso, lo conozco bien y me resulta fácil y llegamos a Enix de ahí al Marchal de Antón López y a subir las súper cuestas, tramo complicado vamos muy despacio, pero vamos subiendo, a ratos me paro y subo andando depende un poco de la gente y de mis fuerzas.

Seguimos y seguimos dando a los pedales y llegamos a un alto, pero no a un alto cualquiera si no a uno que nos indica que las cuestas se han terminado o por lo menos lo que es subir y subir, la gente se abriga y para abajo, yo la verdad que no me puse el cortaviento ni una vez en toda la carrera, jajaja, solo en la salida, me lo quité y se acabo el cortaviento, y eso que pensábamos que iba a estar lloviendo todo el tiempo.

Ahora tocaba descensos rápidos por senderos y veredas, me animo un poco, he ido toda la carrera controlado, reservando fuerzas, quedan sobre 20 kms y me encuentro bien, mucho mejor de lo esperado, voy descendiendo deprisa, tengo un pequeño susto con una cala, se me sale y me doy en la espinilla y ahí se acaba mi entusiasmo, a partir de ese momento más tranquilo todavía, me doy cuenta que ahora lo importante es llegar bien y dejarme de tonterías y de los tiempos, sigo descendiendo y veo a otro ciclista con la bici andando le pregunto y me dice que tiene un problema mecánico con la rueda, intento ayudarle pero nos faltan unos alicates para quitar una válvula y lo tengo que dejar, en el fondo me da pena, eso era por el kilómetro 90, tenía que hacerse 10 andando con la bici, me imagino que llegaría, sigo pensando la suerte que tengo, que voy montado en la bici y todo ha ido bien, tanto mecánicamente, como de fuerzas, como de cabeza, de todo, sigo dando gracias y me voy recreando un poco, ahora si, por donde voy pasando, dándole a los pedales como si no fuera conmigo, como si no hubiera un mañana, como si estuviera de paseo, una sensación de bienestar, no me siento cansado, me siento una persona nueva, con nuevo espíritu y con fuerzas para seguir, empiezo a ver a marchadores, nos meten por un lado de la rambla y a ellos por el medio y luego por el paseo marítimo pegado a la playa .

Primero por Aguadulce y luego Roquetas, me da la sensación que no llego, al final se me está haciendo largo y de pronto la meta, hay vallas y mucha gente animándote, voy despacio, me adelantan algún ciclista, quiero saborear la meta, por fin la cruzo y me dan una medalla conmemorativa.

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Cuando llego no quiero nada, solo quiero estar tranquilo, que me dejen solo, es mi momento y me digo a mi mismo “Conseguido” era como un reto personal, llevábamos toda la semana con previsiones de lluvias torrenciales, en fin que no cayó ni una gota, lo que es la vida, me relajo un poco y veo que todo el mundo va hacia un sitio para coger la sudadera conmemorativa, así que la tranquilidad dura poco en la casa del pobre, vamos a las colas otra vez, es verde con el escudo de la Legión y de la Desértica y luego veo otra cola para pasar al recinto, ando un poco perdido y llamo a mi amigo Ricardo que ya ha llegado y me dice: qué está en la cola para los macarrones, una comida de rancho que nos dan los militares, me acompaña dejamos la bici y nos ponemos de nuevo en la cola, nos dan una bandeja tipo militar, pero de plástico, con macarrones, patatas fritas, consomé, dos filetes de lomo, jamón de York, coca-cola y yogur, comemos lo que podemos al principio parece que no tenemos mucho hambre, pero nos ponemos a comer y nos comemos casi todo.

Nos vamos rápido, vienen a por nosotros, gracias Maria, es la mujer de Ricardo y se agradece estamos en Roquetas de Mar y tenemos que ir a Almería. Llego con la bici llena de barro y la dejo en el trastero a fecha de hoy tres días después sigo sin lavarla, en fin, me ducho rápido, me estaban esperando y ahora sí, la merecida cerveza, estoy como en una nube, parece que esta vida no va conmigo, como que me viene un poco impuesta, supongo que será un poco por el cansancio acumulado, estoy deseando pillar la cama y a dormir, mañana reflexionaré un poco lo que he sentido por hoy lo dejo aquí…

Han pasado unos días más y mis sensaciones son contradictorias, la experiencia me encantó, es una lucha interna contra ti, tú contra la carrera, contra el tiempo, contra todo, estás presente y eso te hace fuerte. La carrera es larga y hubo momentos de todo, lo que sí puedo decir que las fuerzas no me abandonaron en ningún momento, tampoco me planteé, ni se me paso por la cabeza la idea: “que estaba haciendo aquí”, no sé, el espíritu de la prueba me atrapó y yo era uno más de muchos que no pensábamos, solo le dábamos a los pedales, éramos carrera, éramos Desértica, vaya sensación de plenitud, de ser todo.

Me pregunto: ¿Repetirás el año que viene? Sinceramente no lo sé, soy de los que piensan, que las cosas tenemos que hacerla porque nos apetece y en este caso queda casi un año y no puedo saber las ganas que tendré, ya veremos lo que nos dice la vida.

Personalmente, todo lo que hacemos en nuestra vida, como dicen en Gladiator, tiene un eco en la eternidad, es broma, nos aporta algo y nos sirve para darnos cuenta, que podemos conseguir muchas más cosas de las que pensamos, que todo está en nuestra cabeza y somos capaces de mucho más de lo que creemos, solo tenemos que estar convencidos que sí podemos hacerlo.

La Desértica. Primera parte

La Desértica en su segunda edición es una carrera de ultra-fondo, en modalidad de marchadores y bicicletas de montaña MTB que sale y corre por Almería y municipios limítrofes y que termina en Roquetas de Mar. Los municipios que recorre son: Almería, Viator, Huercal de Almería, Pechina, Enix, Félix y Roquetas de Mar. Esta carrera esta organizada por la Legión, mas concretamente por el Tercio Juan de Austria.

En esta segunda edición, estamos inscritos sobre 5.000, 3.000 en MTB y 2.000 marchadores, la prueba en bicicleta consta sobre 100 kilómetros y con un desnivel acumulado de 2.600 metros y en marcha sobre 70 kilómetros y 2.000 de desnivel acumulado. La prueba es dura, muy dura, yo no la hice el año pasado pero sí mis compañeros de bici y terminaron bastante cansados, por no decir otra cosa, hay rampas que tienes que bajar de la bicicleta es imposible subirlas y encima con tantas bicis y todos en fila es difícil en algunos tramos guardar el equilibrio.

Esto lo estoy contando dos días antes de la prueba y nos ha entrado a todos un canguele, hay una previsión de lluvia torrenciales del cien por cien, como nunca se ha visto en Almería, estamos todos un poco en expectativas y mirando las previsiones continuamente, también es cierto que en Almería con el tema del tiempo se equivocan bastante, me imagino que será por los vientos, aquí siempre se ha dicho que llueve cuando el viento sopla de poniente, cuando mires para Aguadulce y lo veas todo negro, malo, échate a temblar que seguro que te mojas.

Todo indica que la prueba se va a celebrar, la organización ha dicho que ese mismo día de la carrera a las ocho de la mañana, comentarán si hay algún cambio, lo van a dejar todo hasta el último momento, vaya, vaya… para ver si realmente se puede recorrer el circuito por dónde tenían previsto o habrá algún cambio; las ramblas y otra zonas estarán muy embarradas y puede haber riadas y creo que la seguridad es lo primero, yo desde esta tribuna creo que van a quitar algún tramo, como lo estoy escribiendo dos días antes y lo retomaré día a día hasta que pase la prueba y os cuente mi experiencia, veremos a ver si me equivoco.

Cuando decidí que iba a participar en la carrera, me propuse tomármelo en serio o por lo menos un poco más de lo normal en relación con mis salidas con las bicis, bien con la de carretera o bien con la de montaña. En mi día a día salgo con la bici cuando me apetece y me lo tomo con tranquilidad, salgo a disfrutar de la naturaleza, del deporte, de mis sensaciones, de estar un rato con los amigos, de charlar; la bici da mucho de si, es el mejor Psicólogo, nos contamos nuestras cosas, que me encanta, nos lo pasamos genial. Pero esto era otra cosa, había que tomárselo en serio, salir en verano con la solanera, había que madrugar mucho, había que salir con ganas y sin ganas y había que dedicarle tiempo, en resumen tenía que hacer un esfuerzo, a pesar de lo que me gusta, era algo más y yo soy poco sufrido, eso de sufrir por sufrir, como que no, pero bueno, ya me había comprometido conmigo mismo y debía de estar a la altura de las circunstancias, sabia que sufrir se iba a sufrir pero había que ir bien entrenado.

Al final creo que he llegado bien, nunca se está al cien por cien por circunstancias que te pueden pasar, sopesando estoy genial, físicamente bien y mentalmente preparado para sufrir, pero por supuesto para disfrutarla en cada kilómetros o por lo menos para sentirla en mis piernas y en mi cabeza, es importante dormir bien la noche de antes, un poco por los nervios, por si llueve y por un montón de cosas que te pasan por la cabeza, eso entra dentro de lo que puede pasar, te imaginas la carrera en tu mente, lloviendo a mares, en fin…mañana seguiré…

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A un día de la Desértica, el día ha amanecido nublado y con un frescor que no es normal por estas tierras, he mirado las previsiones y no daban ni una gota de agua durante la mañana, así que me he ido andando a la Feria del Corredor, habíamos quedado los Compis de las bicis para desayunar y recoger los dorsales. Ha pasado lo que tenía que pasar, que se ha pasado toda la mañana lloviendo, no muy fuerte pero lo suficiente para desmejorar la Feria, hemos cogido los dorsales, la camiseta conmemorativa y alguna otra cosa que nos han dado, la verdad que lo tienen muy bien montado, como la mano de obra es gratis, los Caballeros Legionarios, son súper agradables y haciéndote todo mas fácil, nos hubiera gustado estar más tiempo y verlo todo con mas detenimiento pero esa lluvia era un incordio.

En Almería en estos días previos también habían dado mucha lluvia y no ha caído casi nada en comparación con la previsiones, mañana han dado lluvia seguro desde las 8 hasta las 11 de la mañana. En fin a ver lo que pasa, los comentarios de la organización que hasta las 8 no dicen si modifican el recorrido y que la prueba se realizara sí o sí. Mañana os diré como ha seguido el tema, bueno mejor pasado, mañana no creo que esté para nada…

Ese mismo día por la noche volvemos a dar una vuelta por la Feria del Corredor, han venido mi Hermano y unos amigos, hay un ambiente majísimo, se notaba la gente de fuera que acababan de llegar con familias completas y muchos grupos de amigos, se respiraba mucho deporte. Luego, lo que pasa familia y demás, había que tomar unas cañas, el momento había que mojarlo.

Retomo la conversación de madrugada el mismo día de la carrera, me levanto a las cinco de la mañana para mirar el tiempo, muy nublado y ni una gota de agua, me vuelvo a acostar, ya no me duermo. A las seis, truenos relámpagos y centellas y lloviendo a mares parece que el cielo no se ha visto en otra, me levanto y mirándome al espejo, me río, por favor, la lluvia más torrencial en muchísimo tiempo y tiene que ser hoy, esas casualidades de la vida, llámese Desértica y va estar todo el día lloviendo.

En el cuarto de baño me embadurno de crema, tengo la piel atópica y pienso esa va a ser mi coraza contra la lluvia, resbalará y así no me mojaré, seré el súper héroe de la crema jajaja…Bueno, bueno, bueno como se está poniendo el día, da miedo a las 6,30 horas. A las 6,45 me vuelvo a asomar y no llueve, no me lo puedo creer ha parado de llover, esto es un espejismo, está pasando o solo es mi imaginación.

Lo que sigue a continuación lo escribo dos días después de la carrera. En el día de la prueba, del gran reto, las perspectivas son malas, muy malas por la lluvia, por el viento, yo me siento bien y preparado para todo, la ilusión es muy importante, creo que supera todo lo demás, me subo a por la bici a las 7,45, me abrigo, otro problema era la ropa, tenía claro que no debía de abrigarme mucho, pero ante la posibilidad de lluvia, me pongo camiseta interior deportiva sin mangas, maillot, manguitos y abajo culote corto, por supuesto me llevo un corta vientos, que es medio chubasquero, que no me gusta mucho porque traspira poco, pero que le vamos a hacer la suerte está echada.

Me bajo con la bici a la calle a esperar a un amigo, Ricardo que viene conmigo y dónde me tenía que esperar lo veo y lo llamo, cuando se acerca, resulta que no era, era otro ciclista, un chaval de Málaga que había venido también a correr la Desértica, se llama Javier, iba a venir con unos amigos pero por las circunstancias se había quedado solo, y con un par se ha venido a correrla y encima solo, se había levantado a las 4 de la mañana y lloviendo a mares desde Málaga ¿Cómo se llama a esto? Amor al arte, al deporte, a la bici, estamos locos, Sí, lo estamos ¡¡ Somos Desérticos¡¡

Llega Ricardo y nos vamos los tres hacia la salida, según nos vamos acercando vamos viendo muchas bicis y marchadores, se empieza a respirar un buen ambiente, se te empiezan a poner los pelos de punta por la emoción del momento, todos los entrenamientos han merecido la pena, llegar con la conciencia tranquila del trabajo bien hecho. Intentamos llamar a otro amigo, pero nada, no lo vemos. Nos colocamos los tres en un lateral de la salida siguiendo las recomendaciones de Ricardo que ya ha corrido algunas de estas carreras multitudinarias y nos recomienda que como todavía nos queda casi una hora, así podemos apoyar las bicis y nosotros estamos de pie más relajados.

Empiezan a llegar legionarios estrellados, oficiales, llevan los guantes blancos y se les nota a lo lejos, también hay mucha policía militar y la mayoría de los legionarios me llaman la atención por los jóvenes que son, será que el que se ha hecho mayor sea yo. Seguimos esperando hasta completar la hora mas o menos, muchas, muchas bicis y cruzamos los dedos sigue sin llover.

Como esto dá para mucho, lo voy a contar en dos partes en unos días la segunda que ya la tengo casi terminada. Espero que os guste…