Un secuestro

Introducción

 Estas dos historias están escritas con cuatro meses de diferencia, se me paso  por la cabeza escribir sobre unos hechos sucedidos ya en el baúl de los recuerdos, y  quería redactar un relato o microrelato, en plan novelado. Así que,  en una noche y a los hechos me remito, empecé a contar lo que pretendía que fuera algo más, en un principio sin ninguna pretensión, sólo por contar.

En ese primer intento quedo escrito las cuatro líneas que os contaré y también quedo en la noche de los sueños olvidados. A las cuatro meses más o menos , me vuelve a dar otra inspiración y empiezo a escribir sobre lo mismo, y ayer por hoy, a los varios meses del segundo, repasando en el ordenador escritos y demás se me juntan los dos por arte de magia.

La realidad me dice que solo debo de escribir el principio, que no debo de seguir o no sé, si a la tercera va la vencida, hoy por hoy solo voy a seguir con los dos principios, tampoco sé, si esto significa algo, pero como cada vez que empiezo me quedo en las primeras líneas, esto es de momento lo que os voy a contar. Se me olvidaba, hasta los títulos son parecidos pero diferentes.

Cuando sienta la fuerza necesaria o la inspiración divina os seguiré contando, pero lo que sí os digo que como en los cuentos hubo final feliz:

Historia de un secuestro

 Después de casi de treinta años creo que tengo la perspectiva de poder relatar lo que ocurrió a finales del 80 en una prisión del Sur de España, lo que voy a contar son mis recuerdos y tiene un tinte de realidad mezclados con el paso del tiempo, y como se han ido macerando, olvidando y resucitando durante estos años.  Las imágenes de lo ocurrido se me manifiestan como flases pero con nitidez, por eso creo que ahora es el momento de avanzar y contarlo.

La historia viene de antes, una prisión nueva con unos pocos funcionarios veteranos y muchos recién ingresados, con muchas ganas de trabajar pero con poco experiencia, lo que pasó era lo que tenía que pasar, que empezaron a mandar a los peores delincuentes de España, los que habían participados en motines, secuestros, en definitivas, los mas peligrosos y encima eran tíos muy bragados, muy echados para delante y ahí nos tienes a unos pipiolos haciéndoles frente a esos  descerebrados.

Siguiendo por el principio, en esta prisión de sur, empiezan a llegar presos malos y con una trayectoria penitenciario de película, y siguen y siguen, y ya esta el caldo de cultivo para suceder lo que tenía que pasar, crónica de una muerte anunciada, sabíamos que iba a ocurrir pero no cuándo, siempre pensábamos que las cosas les pasan a los demás, pero en la vida llega un momento que te ocurren a ti, y entones nos estrellamos con todo el equipo.

Ese día en concreto estaba con un Funcionario veterano y creo que uno de los mejores profesionales que he tenido la suerte de conocer y trabajar;  gracias a él, por el dominio de la situación, su entereza, su cocimiento y ascendencia a hacia algunos internos, la situación se llevo bien dentro de sufrir un secuestro durante muchas horas con psicópatas.

En la vida las cosas suceden muy rápidas, no te da tiempo a reaccionar y no te enteras, ni de lo que te está pasando, cuando te está pasando. Al principio de secuestro cuando fueron a por mí, me estaban secuestrando y no me estaba enterando.

Cuando me pongo a recordar lo siento como una película que le está pasando a otro, ya no me queda miedo, ni rabia, ni angustia, ni odio, ni nada de nada, solo el recuerdo.

Entrando en acción, cuando un interno te dice: “esto es un secuestro deme las llaves”  tu no sabes lo que te está diciendo, ni te lo imaginas, te quedas parado, desorientado, como diciendo esto no va conmigo, pero sí iba. Otro interno me coge por detrás por el cuello, me tira al suelo y me quita las llaves e un tirón, con lo sucedido me pongo nervioso y llega otro interno que conocía solo de vista, del trato diario pero que nunca había hablado con él y me dice venga conmigo que ninguno estos tienen huevos a ponerle la mano encima.

Secuestro

Hay un momento en la vida que te sientes con necesidad de escribir algo, que siempre has querido y sin saber el motivo lo has tenido hay guardado en el fondo de tus recuerdos, y creo que ahora, es el momento de sacarlo y ver que hay dentro, si de verdad esta ahí como tu te creías o era tu pura imaginación.

Todo empieza en una pequeña ciudad del sur, todo pasa en el sur, la vida es más divertida, sin ofender, cada uno defiende lo suyo, hace ya treinta años más o menos y todavía lo veo y lo siento, sucede en una cárcel con presos y Funcionarios, perdonar que escriba  Funcionario con mayúsculas y presos con minúscula pero así lo siento.

 En aquel momento pasado,  hablando con mis compañeros de  lo mal que estábamos y que tenía que ocurrir, tenía que pasar lo inevitable, eso que todo el mundo sabía que iba a pasar, pero que nadie lo quería ver y, al final termina pasando. Pasó y el secuestro no nos sorprendió, solo como sabíamos nos pillo por sorpresa, son las cosas del querer, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

Cuando juntas en una prisión los peores delincuentes de España y los que habían protagonizado más secuestros. El secuestro era algo, que tenía que suceder, para todo el mundo menos para los que tienen el poder de poner los medios para que no ocurra.

A quién se le ocurre juntar a esa clase de internos en el mismo Centro, esos mismos habían participado en varios secuestros de Funcionarios y  encima todos juntos, si el sentido común existe, sepáralos, eso lo sabe hasta el Funcionario que lleva un mes trabajando, nada, todos juntitos  para que  se lo piensen y hagan de las suyas.

Los del otro lado, éramos la mayoría Funcionarios jóvenes con poca experiencia, si ahora lo puedo decir, eso sí, currantes y con ganas de hacer las cosas bien, pero poco curtidos en cosa talegueras, era lo que tocaba.

Llevábamos un tiempo hablando de un posible secuestro, e intentábamos poner los medios para que no ocurriese y estas cosas siempre pasan cuándo menos  te lo esperas y te pilla por sorpresa, tal fue la sorpresa, que un interno, vamos a llamarle Juan, nombre ficticio, con el cual tenía yo una cierta ascendencia, bueno nos llevamos bien, me piden las llaves y me dice:  “Esto es un secuestro” y como era de suponer no me entero, me cogen del cuello me tiran al suelo y allí me las arrebatan por la fuerza, pero no es que yo fuera un valiente, sino que no me estaba enterando de nada.

Ese momento, es como una película no te das cuenta de lo que esta pasando, lo ves como ocurre  delante de ti, pero es otro el que lo vive, puedo decir que no pase ni miedo, ni nada, a mi no  me podía estar pasando esto, siempre les pasa a los demás, también un punto a mi favor era joven, imprudente, valiente, la vida era mía no hay miedo a nada.

Conclusión:

 Acabo de leer los dos otra vez y creo que los dos cuentan lo mismo, había intentado mezclarlos y hacer uno solo y seguir, como ya he mencionado seguir no, pero juntarlos tampoco, porque  obedecen a una misma realidad contada en dos momentos diferentes y quiero recordar que con la conexión de haber sido pensados y escritos sin saber de su existencia, pero mi mente si los tenía  archivados y hay muchas expresiones gramaticales iguales, coincidencias, bueno os los dejo para que los leáis y ya me decís.

Entre tanto blogdeldia me ha premiado como el blog del día 30 de abril os dejo el enlace de la entrevista:

http://www.blogdeldia.org/2018/04/goyo-galache/

 

 

El laberinto

Estaba soñando con una tiza que dibujaba mi vida en un laberinto de calles y estas no se podían juntar, no podían, otras trazadas si se unían pero eran las otras vidas de otras personas que se cruzaban con la mía, en ese momento todo estaba claro y la luz iluminaba las carreteras de las líneas de las vidas.

Observando me di cuenta que en ese cruce con otras personas esas líneas se difuminaban o bien las marcas de las tizas quedaban marcadas con fuerza. Cuando me desperté analice un poco el sueño y reordene mis pensamientos. Era el laberinto de mi vida, la mayoría de las calles eran cuadradas y ordenadas y otras, las menos, caóticas y desordenadas, pretendía recordar, algunas calles eran altas y otras bajas, era una muestra de mi vida en ese laberinto.

Algunos trazos de la tiza eran profundos, las marcas que me habían dejado huella, otras en cambio eran muy superficiales, habían pasado de puntillas o ese camino lo había recorrido sin enterarme. Los laberintos con sus calles son nuestras opciones de vida y pocas veces son rectos y claros, siempre se nos muestran con curvas y no somos capaces de vislumbrar más allá de los primeros pasos, por eso es necesario dejarnos llevar por nuestra sensaciones, por si nos equivocamos por lo menos hemos sido sinceros con nosotros mismos y no nos podemos echar la culpa de nuestros despropósito.

A veces los caminos se vuelven oscuros, la luz no penetra entre sus calles e intentemos ver pero ellos no quiere que les veamos se esconden en sus sombras para que seamos nosotros los que descubramos nuestro verdadero sentido y una vez en él sepamos que era lo que la vida quería de nosotros.

No siempre acertamos con el camino elegido y entonces tenemos que avanzar para salirnos en una de las siguientes calles, porque en este laberinto no hay marcha atrás, las rectificaciones son desde donde nos encontramos, solo podemos avanzar y seguir…

Cuando la tiza se nos va terminando empezamos a escribir con un trazo mas suave para que nos dure más y poder alargar la vida en el laberinto, incluso escribimos o marcamos de un lado y es cuando empezamos a dibujar las líneas torcidas y ya empezamos a terminar nuestra vida en el laberinto y con el tiempo nuestro trazos de la tiza se difuminaran y termina nuestro periplo por ese laberinto, nuestros caminos desaparecerán y otros trazos reemplazaran a los nuestros y cuando llueva todos serán borrados.

El tiempo

Eso que pasa sin darnos cuenta, eso que forma parte de nuestra vida y que echamos de menos cuando nos falta o cuando lo queremos.

Eso que va a su ritmo, que él sólo marca su velocidad, que somos simples marionetas a su capricho, que a veces nos quiere y a veces nos odia.

Cuantos factores influyen en el tiempo, creo que uno de los más determinantes es nuestro estado de ánimo. Cuando lo estamos pasando bien, no nos acordamos de él, pasa y pasa y se nos diluye como la vida misma. Pero cuando por el contrario lo estamos pasando mal, el reloj no marca las horas, ¡Qué horas, ni minutos¡

Que relativo es, cuando éramos niños queríamos ser mayores y el tiempo no pasaba, ahora, si queremos que vaya a una velocidad más lenta para saborear la vida, esos momentos bellos que nos regala de vez en cuando.

La canción de Dani Martín “Qué bonita la vida” me viene como anillo al dedo.

https://www.youtube.com/watch?v=XBuYmneAQ28

La letra entre otras cosas es un canto a la vida, a esta vida que tanto queremos y a la que a veces poco caso la hacemos, algunas de sus estrofas son geniales, tienen una necesidad de expresarse y de sentir… “Qué bonita la vida, que te da todo de golpe y luego te lo quita, te hace sentir culpable, a veces cuenta contigo, a veces ni te mira, qué bonita la vida… y tan bonita es que a veces se despista… Que bonita la vida, que regalo tan grande, que luego te lo quita, te hace no ser nadie, a veces un sin sentido…” Esa vida que todo te lo da y que igual te lo quita, ese sin sentido…

 

Volviendo al espacio-tiempo, a las tres dimensiones, a la vida material, a la vida de los sentidos, para eso necesitamos el tiempo, sin tiempo no hay nada, no hay vida, es lo que determina todo lo demás.

Si no existiera el factor tiempo, todo sucedería a la vez, todos los momentos estarían en uno, ahora me viene a mi mente cuántica, los mundos paralelos, infinitos mundos sucediendo a la vez y cuando pasa esto no hay tiempo, se agota, lo hemos derrotado.

Ha pasado el tiempo, agua pasada no mueve molinos, lo podemos interpretar y decir que tiempo pasado no mueve molinos, no debemos de volver hacia atrás, pero sí nos atormenta y nos lo recuerda día a día; el tiempo como algo inmaterial que nos derrota por su eternidad; en un pasado, en otros tiempos no había tiempo, solo el tiempo de disfrutar y vivir, eso era todo y nos sobraba. Ahora siempre hablamos del tiempo, ese tiempo que nos martiriza, nos humilla, nos avergüenza, nos falta -¿O no queremos tenerlo?- Nos gustan las prisas, vivir agobiados, estar pendientes del tiempo, que el tiempo nos marque las horas, sin prisas no nos sentimos cómodos, nos creemos que lo estamos perdiendo que la vida se nos escapa, que ignorantes nos hemos vuelto, que pocas alegrías nos devuelve el tiempo, que medida tan dañina y sin saber nos tiene atrapados en su movimiento.

Siempre la misma historia, todo se repite y se repite en el tiempo hasta que nos creemos nuestra propias mentiras, tendemos a etiquetar todo, esto es blanco o negro, yo estoy contigo o contra ti, nunca hay termino medio y así nos ha ido en la vida de la humanidad, por llamarlo de alguna manera, si por humano entendemos lo que llevamos pasado los humanos. En todo este tiempo hemos ido evolucionando hacia el Humanismo, una corriente intelectual que quiere recobrar los valores tradicionales de clasismo griego y donde la persona humana se erige en el centro del universo y la vida gira en su entorno. Pero que recorrido tienen esas corrientes se diluyen o no llegan a la totalidad se queda en nada, en un idealismo, una utopía, un querer sin solución, una carrera sin meta, en conclusión en el aire.

Lo que pensamos, lo que hacemos, no coinciden con la realidad y es esta la que lleva las de ganar y la que al final nos hace actuar, todavía estamos muy condicionados por el pensamiento de este tiempo y el cambio será cuando nos demos cuenta de este sueño o ilusión. ¿Y los fracasos nos sirven en nuestra evolución?, sí, pero los fracasos tienen un pero, el pero del día a día que nos hace volver a la realidad y nos pone con los pies en la tierra, y nos dice que somos humanos y en este mundo se viene a aumentar vuestra conciencia y a intentar ser buenos y esos pequeños obstáculos nos debe de hacer más y mejores personas.

El inconsciente colectivo de Carl Jung, esa lugar donde habitan todos los pensamientos, vivencias, experiencias y toda la inteligencia de la humanidad y yo diría de la existencia, siempre que hablamos de él, nos referimos a los humanos y yo siempre he creído, que es de todo lo seres vivos o mejor de todo lo habido y por haber. Y por esto quiero alumbrar el ejemplo que sigue:

Hay un acontecimiento que me llamo mucho la atención cuando lo leí por primera vez, creo recordar, “La teoría del centésimo mono”. En una isla habitada por un número de unos cien monos, les cambiaron su alimentación por patatas para comer, se la comían con tierra y esto les ocasionaba molestos dolores de barriga. En un momento determinado un mono empezó a lavar las patatas para comérselas, esto, ocasiona que otros monos por imitación empezaran a lavarlas también, Pero el hecho relevante fue que en otras islas, los monos empezaron también a lavar las patatas, pero lo realmente curioso, los monos entre sí no habían tenido ninguna contacto.

¿Como se dio esta transferencia de la información? Ese inconsciente colectivo es universal y también forma parte los animales, divididos en grados de consciencia según su evolución en la cadena de conocimiento.

Si es posible y en este experimento se puede constatar que a través de otro tipo de comunicación se ha llegado a conocer una forma diferente de comer las patatas.

El concepto acuñado “masa critica”, cuando un número suficiente de individuos de una misma especie adquiere un conocimiento, este supera esa masa crítica y se extiende sin necesidad de comunicación. Esto es un hecho constatable. Lo que quiero hacer hincapié es en el hecho relevante que nosotros también somos animales y se nos olvida. Recordatorio.

En nuestra propia evolución también se puede observar cambios en el conocimiento y en nuestro grado de consciencia. Los sucesos ocurren por algo todo tiene un porqué, aunque nosotros en la mayoría de los casos no lo entendamos pero ocurren y nos seguimos preguntándonos por esa causa inexplicable.

Al final y por el principio vive la vida y tan bonita es, que a veces se despista…

 

Una mañana de bici

Una mañana de bici y no cualquier mañana una de esas memorable por el día tan maravilloso de primavera, con una pequeña brisa de levante, con un sol radiante de color amarillo intenso; a ambos lados de la carretera, el campo, arbustos, vegetación baja de color verde intenso, sí… en Almería, según vas dándole a los pedales se te presenta el mundo a tus pies, la carretera se hace pequeña y el espacio a tu alrededor grande, tus sensaciones son buenas, los pedaleas van solos y la bici circula a una velocidad de vértigo, lo notas en el viento en la cara y no te cuesta, es de esos días que la fuerza te acompaña y quieres hacer kilómetros, notas esa necesidad de andar y andar, que las ruedas den vueltas y más vueltas, que no te cansas, que no tienes sed, que no tienes hambre, que solo quieres montar en bici…que maravilla…

La semana pasada por circunstancias: mucho viento y una molestia en el hombro no salí ningún día y era una necesidad, quería volar y la vida me ha devuelto, me ha dado ese día, me lo debía y me lo he cobrado con intereses. Todo era perfecto, hay veces que las sensaciones son malas y otros que estas sembrao, hoy era de esos. Al final me he hecho 65 kilómetros, con la bici de carretera he ido  a Cabo de Gata a desayunar, me he comido media tostada de tomate, atún con queso por encima que me ha sabido a gloria, de regreso como me sentía fenomenal me he dado una vuelta por el Toyo para hacer más kilómetros, de camino por la carretera que sale del Toyo me he parado y he cogido unos hinojos. He tirado por el carril bici de la Universidad y me he dado otra vuelta por el Paseo Marítimo. Solo por hacer kilómetros y seguir disfrutando.

Esos días que te sientes lleno, que todo te parece precioso y bello, que te asombras de la grandiosidad de la naturaleza y de la vida, que entiendes porque merece la pena vivir y sabes que es ese día, ese sol, esa brisa, esa sensaciones, esa fuerza, esas ganas, todo eso junto y a correr.

La primavera tiene una fuerza inexplicable, no me extraña que a los cuerpos altera; las plantas florecen y cogen unos colores luminosos, vivos y llenos de luz, los animales se ponen en celo y creo que a todos de alguna forma nos altera y condiciona un poco.

Solo pretendía explicar lo que he sentido esta mañana, como se nota que la bici es una de mis pasiones, tengo algunas más pero creo que ya lo sabéis o lo imagináis, irán saliendo y algunas ya las he contado. De la  bici me gusta todo, creo que lo que más son las ruedas con sus radios, cuando se van montando cruzándose… bueno que me salgo del tiesto. Me gusta  en sus dos vertientes carretera y montaña, no podría decir cual de las dos me atrae más, cuando salimos por las montañas, ramblas y desiertos, me enamoro de esos lugares tan preciosos y me digo, como hay sitios tan bonitos y yo montado en la bici descendiendo por arenales y ramblas, en fin…hay que vivirlo. Y hoy con la de carretera  he volando por el asfalto moviendo el plato grande que ahora es de cincuenta dientes, antes de cincuenta y tres…sigo diciendo lo mismo, hay  un día que me gusta la de montaña y otro la de carretera, es como él que tiene dos novias y no se decide por ninguna, quiere a las dos. En ese caso no sé, en el mío  me puedo quedar con las dos.

Los que amamos la bici, es más que un deporte, es más que un medio de transporte, es más que un entrenamiento, es más que todo eso…es nuestra vida.

 

 

Fútbol

Mi hijo lleva tiempo diciéndome que escribiera un post sobre el fútbol y yo siempre le contestaba: “que lo que lo escribiera él, que es él al que le  encanta y lo siente con verdadera pasión”. A mi me gusta el fútbol, pero reconozco que no soy un forofo y tampoco me atraía hablar sobre él, me gustan los buenos partidos, del Madrid, del Barsa, de la selección, los mundiales y esas cosas, pero la liga y ver partidos a todas horas, como que no. Ya se me ha pasado el furor. Estuve abonado al Almería cuando estuvo en primera y en segunda durante unos años, la novedad estuvo bien, pero al final termine cansado y sin ilusión, que le vamos a hacer.

En esta semana ha habido Champions league, es una competición Europea donde juegan los mejores equipos de las diferentes ligas  de los países de  Europa. En ese momento se estaban jugando los cuartos de final, se enfrentan los ocho mejores equipos y entre ellos están dos equipos Españoles, (perdón había tres, el otro es el Sevilla) que sin equivocarme, creo que son los dos mejores equipos de Europa  y a sus vez del mundo, me estoy refiriendo al Madrid y al Barsa. En el partido de ida estos dos equipos hacen unos buenos partidos y consiguen unos muy buenos resultados. El Madrid gana 0-3 en el campo de la Juventus y el Barsa 4-1 en su campo contra la Roma. En principio se habían cumplido los pronósticos, dos muy buenos equipos hacian lo que cabía esperar de ellos, hasta ahí todo bien.

Ahora viene la vuelta, y parecía que la eliminatoria iba a ser  fácil, los otros dos equipos atacando, saliendo a por todas y los nuestros aguantando y saliendo al contraataque para hacer goles, pues no. La realidad y la grandeza del fútbol les tenia reservado esos días aciagos, en donde la realidad se impone a lo esperado.

El súper Barsa, que no había perdido ni un solo partido, que se ha gastado un pastón en fichajes, “toma del frasco carrasco”, una lección de humildad, la Roma, seguramente el más flojo de los ocho junto con el Sevilla, salen a comérselos y solo empezar le cuelan un gol y el Barsa de Messi, parecen que no saben jugar y no se reponen del susto hasta el final que el partido termina 3-0 y el Barsa eliminado. La noche oscura del Barsa, esa noche que no sale nada, que el balón pesa más de lo normal y que la cabeza no funciona.

 

Ahora le toca al Madrid de las súper figuras y figurantes, ese equipo hecho a golpe de talonario, pero que a pesar de ello es un equipo. El Madrid es más que un equipo de fútbol es la historia del fútbol y eso se nota, con el solo hecho de ponerse una camiseta con el escudo del Madrid, los futbolistas se los creen y juegan como los mejores, será también que son los mejores. Lo que si me ha demostrado el fútbol, es que lo mejores jugadores no hacen el mejor equipo, un caso palmario es la Argentina de Messi.

 Volviendo al Madrid, después de ganar en el campo de la Juventus 0-3, todo parecía indicar que el partido en el Bernabeu iba a estar chupado…jajaja…me río por no llorar. Cuentan las malas lenguas que Zidane después de la debacle del Barsa, habló personalmente uno por uno con los jugadores del Madrid para que hicieran oreja de lo ocurrido con el Barsa, que se pusieran las pilas, que había que salir a por todas, que no se podían dormir en los laureles. Pues toma, la historia se repite y  lo contentos que estaban algunos Madridistas  con lo ocurrido ayer con el Barsa, les estaban dando la misma medicina, la verdad que se paso mal y pensamos que el Madrid podía caer perfectamente, 0-3 minuto noventa de partido y parece que vamos a entrar en la prorroga; en caso de empate los goles en campo contrario valen dobles, a priori se le estaba poniendo muy bien a la Juventus, habían hecho lo imposible y se iba a obrar el milagro.

En el ultimo minuto del tiempo añadido, allí por el noventa y dos o tres, a falta de un minuto, penalti a favor del Madrid, creo que eso no se puede describir hay que sentirlo, es un estallido de jubilo, (se nota un poco de que equipo soy) como dicen los comentaristas que se me quedo grabado del mundial “Dios existe”. Si Dios existe y ha obrado el milagro, cuando casi toda esperanza había desaparecido, las caras largas y el no entender lo que pasaba, se hizo la luz.

Esto son las grandezas y las miserias de un deporte convertido en negocio, donde los futbolistas son héroes y obradores de milagros, que hacen deleitar a sus aficionados, aunque sea todo por la pasta, los han endiosados y convertidos en ídolos, por darle golpecitos a una pelota. Entiendo que el fútbol es el opio del pueblo o eso se decía antes, así la peña no esta pendiente de lo mal que esta el país, ni de lo que sube la gasolina, ni de na de na…

El fútbol es  arte y tiene magia, ver jugar a Messi o al Barsa de Guardiola o a la selección española del mundial es maravilloso, esos pases milimétricos calculados con una maestría que ni con escuadra y cartabón seriamos capaces de trazarlos, esos pases al hueco que cuando los ves no están y cuando llega la pelota están ahí, eso es arte. Aparte tiene magia, puede pasar de casi todo, la fantasía puede salir de las botas de un jugador y sin saber como obra el milagro. En ocasiones, también es aburrido, tedioso y parece como que no saben jugar.  Después de esos dos días, me he vuelto a enamorar del fútbol, tengo ganas de fútbol, de sufrir y de gritar ¡Viva el fútbol¡ Eso porque paso el Madrid que todo hay que decirlo.

 

 

 

Ese instante…

Cuando abres los ojos y no ves, no sabes si estás dormido o despierto, sí estás o no en este mundo, si tu vida era un sueño del que querías despertar, si lo que vives es real o sólo es tu propia imaginación, esa imaginación que lo sueña todo y de la que formamos parte, que sueña con nuestra vida.

Ese instante del despertar, de iniciar un nuevo día, ese instante de incertidumbre, de no saber, si eres lo que eres o ya has dejado de serlo. Si sigues viviendo en este cuerpo, si perteneces a otro.

Ese instante de dudas, de no ser nada, de ser todo por construirte, por ser, por vivir por soñar…

En ese instante estás unido a todo, eres un todo con el todo, sabes que ya nunca serás nada.

En ese instante se inicia tu vida, tomas consciencia de tu realidad, que a veces te confunde y no sabes si eres tú, ese que sueña y vive.

En ese instante lo tienes claro, estás vivo…

Ese instante del despertar, de encontrarte, de no saber dónde estás, si tu cama es tu cama, o si ya te encuentra en el paraíso con los Dioses, ahora viene la peli de Gladiator, una de mis favoritas, aunque solo me gusta el principio, la arenga que le discursa a sus soldados, que son algo más, son sus soldados y él es su Jefe, su General, por él que sienten respeto, admiración, por él que darán su vida.

En los primeros discursos, entre los Generales, uno le dice a Gladiator; “Hay que saber cuando se es conquistado” y le contesta: ¿Tu lo sabrías y yo? Toda una carga de intenciones, primero habrá que luchar, aunque lo Romanos eran muy superiores por sus métodos de batallas y sabían de su victoria y los Bárbaros luchaban por su vida por su territorio, por sus hijos, por todo…

Lo mas interesante es lo que le dice a sus soldados antes de la gran batalla: “Dentro de tres semanas estaré recogiendo la cosecha, imaginar dónde querréis estar vosotros; sí os veis cabalgando solos por verdes prados y vuestro rostro bañados por el sol, que no os cause temor, estaréis en el Elisio y habréis muerto” Vaya discurso… y ya al final: “lo que hacemos en la vida tiene eco en la eternidad” Me encanta por  su trasfondo, por lo que dice  y por lo que no dice, da igual morir o vivir lo importante es la guerra, luchar y conquistar.

Os dejo el enlace por si os apetece verlo, merece la pena…

https://www.youtube.com/watch?v=fyeMkEcUA88

 En el campo de batalla te enfrentas a la  muerte, cara a cara y la sentimos, la conocemos, se hace nuestra confidente, ese olor a muerte, el amargor de la muerte, hace que tu cuerpo se sienta  vivo. Es una sensación que te engancha y te hace adicto a la adrenalina, a ese nudo que se coge entre la boca del estomago y la garganta, es un pellizco que no te deja respirar, pero una vez superado, lo necesitas, ya lo conoces…

El miedo es necesario para la vida, sino seriamos muy temerarios. Pero cuando todo ese miedo ha desaparecido, tienes que buscarlo, con tus pequeños desafíos. Eso no quiere decir que te vas a volver loco y te vaya a tirar por un acantilado a ver lo que se siente cuando te estrellas contra las rocas. Pero si hacer lo que te gusta y disfrutarlo y no tener tanto miedo por si me pasa algo. Si fuera así, no saldríamos de la puerta de nuestra casa por si se nos cae una cornisa en  esos días de viento o a tu vecina se le cae una  maceta o la deja caer y  por el efecto suerte te cae en la cabeza.

En un instante  nos morimos y termina nuestro periplo por esta vida y pasamos a otras vidas. No me digáis: ¿Quién no se quiere morir para saber lo que hay en el otro lado de la vida? Yo sí…

 

La siesta

Eso que pasa cuando después de comer, te recuestas un poco en el sofá y te quedas transpuesto. Es como un elixir narcotizante que se apodera de ti, de forma lenta y progresiva, vas entrando en el mundo onírico, sin escapar del mundo de los vivos; la fuerza te abandona, las palabras las escuchas en otra dimensión, ya estas en el modo siesta y no te has enterado.

Cuando era pequeño odiaba la siesta, mi Padre era de siesta diaria, de pijama y el Mua y sus hermanos no podíamos hacer ruido, teníamos que estar calladitos, que si no se despertaba el Papi y repartía estopa. Nuestros juegos siempre terminaban en algún grito ¡¡Ya la hemos liado¡¡

Me dije a mi mismo que nunca me echaría la siesta, que era una perdida de tiempo y así estuve un tiempo, pero claro vamos cumpliendo años y lo que pasa; ahora no puedo vivir sin ella, ¡¡qué cosas tiene la vida¡¡ No digas de esta agua no beberé. Qué es pecado y se termina cumpliendo.

En los sueños, cuando dormimos, hay cinco fases por las que tenemos que pasar, cuatro de sueño lento NO REM y una de REM (movimiento ocular rápido). La fase uno y dos es un sueño ligero y ese es el bueno para la siesta es reparador, creo que de veinte a treinta minutos a partir de los cuarenta malo; las otras tres fases son de sueño profundo de relajación total de los músculos, de desconexión total exterior, si nos despertamos en una de esta fases nos sentimos cansados y confusos. Estos ciclos duran sobre dos horas; si los repetimos dos, tres y hasta cuatro veces durante la noche, genial, nos levantamos con ganas de comernos el mundo.

El sueño es necesario para  la vida mantener el equilibrio físico y mental, sin dormir nos moriríamos, difícilmente aguantaríamos más de diez días. Los síntomas: visión borrosa, dolor muscular, ansiedad, alucinaciones y más y más.

Esa primera parte es muy reparadora, se te enfría el cerebro y después de esa cabezaa, no más de treinta minutos, por favor, estás listo para afrontar lo que quieras, has cargado las pilas, si te pasas malo…

Es un placer, no sé si el más, creo que no, pero ahí esta, a veces es tan necesario como el respirar, te hace sentirte bien y solamente con ese ratito tú tarde cambia.

Hemos exportado algo a Japón, la siesta, aunque allí lo llaman “Inemuri” que seria dormir despiertos, dormitan por el metro, en sus propios lugares de trabajo, encima de su escritorio, y  no está mal visto. En algunas empresas han dedicado una sala dedicada a nuestra siesta, con luz tenue, música relajante y a dormir la siesta, es el momento zen de la siesta. Que listos son estos Japos.

Hasta creo que tenía que ser obligatorio ¡¡Después de comer no se puede trabajar¡¡ Qué venga Dios y lo diga.

La siesta empieza a ser un negocio  rentable, los “Siestódromos” nos ofrecen un lugar para echar un cabezaa. Estos lugares ya existen en Nueva York, Londres, Paris, Tokio y ahora llega a Madrid. Sobre todo para la gente que no puede volver a su casa al medio día, ahí tienes el sitio para dormir la siesta. Me parece una apuesta genial.

La siesta de pijama y orinal de Camilo José Cela, esa ya es un siesta con un par… me parece excesiva, pero en ocasiones cuando no has dormido bien por la noche o no has podido… a deleitarse de la siesta.

Bueno chicos a disfrutar de la siesta a dejarnos confundir por su hechizo y ha convertirnos  en adictos a esos pequeños momentos que nos iluminan y nos hacen felices. La siesta si breve dos veces buena.

 

 

La vida

No saber lo qué está pasando, no saber qué camino seguir, tú que te creías saberlo todo o por lo menos tu seguridad, lo parecía. Cuantas cosas han cambiado y todavía no lo sabes, ya no somos los que éramos, cuanto hemos cambiado y a veces ni nos reconocemos, se tarda en acostumbrarse, esto va de prisa.

Hay dos canciones que me han venido cuando he escrito “cuanto hemos cambiado” la primera de Celtas Cortos “Veinte de abril” Una carta que le escribe a su amiga o a algo más que fue, me ha entrado la melancolía y he empezado ha recordar y te tenía que hablar… hoy no queda casi nadie de los de antes, han cambiado, han cambiado…le pregunta por su vida…yo la verdad como siempre, sigo trabajando en lo mismo, pero me siento vacío…y le dice: si te mola me contestas, espero que mis palabras resuenen en tu conciencia…yo sigo con mis canciones.

Es un alegato de nostalgia, un impulso de recuerdo, ya no somos los de antes, han cambiado pero él se mantiene en su centro, no ha cambiado o por lo menos ha cambiado menos.

La otra canción, “Como hemos cambiado” de Presuntos Implicados y dice: Como hemos cambiado, qué lejos ha quedado aquella amistad… lo mejor que conocimos separo nuestros destinos y hoy los vuelve a reunir… ¡qué nos ha pasado¡ Como hemos olvidado…tantos sueños por cumplir.

Otra de nostalgia de un pasado, que creemos que es mejor, porque ya no está, qué no lo es, son otros tiempos, otros recuerdos, otras vidas, vividas en esta, pero volviendo, como hemos cambiado, la vida es cambio, ya no somos los que éramos.

Una amiga me dijo: una de esas frases que dejan huella, seguramente no estará bien escrita o por lo menos así la recuerdo, al principio no llegue a entenderla bien “Sí que hemos cambiado que no te reconozco” Se refiere a que los dos hemos cambiado, que ha cambiado ella o que sólo he cambiado yo; el cambio es interno y propio, no te reconozco por tus palabras por tus acciones. Qué despropósito, qué acierto de dicho.

Comentando con mi hijo un tema informático, unas fotos que se ven y no se ven en el Blog, sin saber el motivo, haciendo siempre lo mismo, me dice: “Papa, la vida” Esa es la respuesta que siempre le doy, me ha ganado la partida por la vida. Son las respuestas que no tienen preguntas.

No sé si acertado o no, la vida no se resuelve como tu quieres. Ella sigue su camino, ese que ya te tiene trazado, que te espera y contra él que luchamos constantemente, sin saber que poco podemos hacer, pero seguimos en ese empeño.

Los registros Akásicos son una especie de memoria universal de todo lo vivido por todos los seres vivos, lo que estamos viviendo ahora y el futuro de toda la existencia; es la mente cuántica que lo tiene todo almacenado en todas las posibilidades habidas y por haber, todos nuestros conocimientos, experiencias, sueños, sufrimientos, alegrías… nuestras vidas pasadas, presentes y futuras. ¿Queremos realmente acceder a ella y saber ese futuro? Creo que no, qué gracia tiene entones la vida, qué aburrimiento, qué desatino. Vivir la experiencia de la vida es la verdadera experiencia de la vida.

La vida es como una madeja de hilos que se va tejiendo, te enseña pequeños retales para que vayas construyendo tu traje a medida, pero pocas veces te da un trozo grande, esos se los reserva para cuando el traje este casi hecho, ¿Qué sentido tendría que te enseñara su obra, si todavía no esta terminada? ¿Sé puede ver un cuadro sin acabar? ¿Una partitura de un músico sin sus últimos acordes?

Sigo liado con el destino, sigo intentando ver un poco más, sigo en la necesidad de saber, de buscar…sigo y sigo…

Esto me parece que no tiene fin, bueno, sí lo sé…