Un secuestro 5ª parte

Habrá muchos detalles y hechos de lo contado que no se ajusten realmente a lo sucedido, la imaginación y el tiempo trascurrido también hacen de lo suyo, lo que si intento narrar es como me sentí o como eran mis sentimientos en esos momento. Creo que el paso del tiempo los ha condicionado, anteriormente a esta entrada pare un poco, estaba cansado de cárcel y decidí escribir un poco sobre la realidad, esa que a veces es esquiva y otras nos persigue y me di cuenta que la realidad la hacemos nosotros, de contar y contar cosas, hasta nos las llegamos a creer e incluso la podemos cambiar y hacerla nuestra, por eso no estoy totalmente seguro de lo que paso.

A veces veo lo sucedido en el pasado, muy pasado con una claridad tremenda, mas real que la vida, como si las estuviera viviendo ahora mismo y otras veces esa verdad, de esa misma verdad no estoy tan seguro, lo que si puedo decir que intento ceñirme lo posible a esa realidad de mi mismo, a mi realidad, esa de hace treinta años, mezclada con mi realidad de ahora, como lo interpretaría ahora, puedo decir casi seguro que es una mezcla de ambas y que ni la de antes, ni la de ahora son reales.

Si treinta años no es nada, casi nada, y de momento estoy contando de memoria, cuando termine, si es que termino, quería deciros que tengo escrito todo el secuestro en una noche de trabajo contada a los tres o cuatro meses posteriores, también tengo los partes de hechos y encima a los dos días en la sede del CSIF nos entrevistaron y creo que tengo los periódicos, en fin que tengo para comparar. Cuando termine de mis recuerdos, lo contrastare con lo de ese momento que creo que será más fiable, sinceramente no lo sé y veremos, espero no haberme salido mucho del guión.

Seguimos, lo que era un plan de fuga se transforma en un secuestro de Funcionarios, ahora ya sabemos que la fuga ha fracasado, han sido descubiertos y todo su gozo en un pozo. Como explico en el capitulo anterior, cuando regresan del Modulo de Ingresos, por esas cosas del azar se cruzan con el Director e intentan secuestrarlo, este logra escapar y se refugian de nuevo en Régimen Especial. De esos momentos exactamente no me acuerdo, no logro recordar como me entero que la fuga ha fracasado. Lo que si recuerdo y ya lo dije, que el interno cabecilla-listo al principio de la fuga me dice: “Don Fulanito, con Ustedes no va nada solo nos queremos fugarnos, si hacen lo que les decimos no les pasara nada” Esa premisa ya se había cumplido, se había agotado, ya no se podían fugar, ahora pasa a ser un verdadero secuestro y nosotros sus rehenes, su moneda de cambio para salir airosos de la situación.

¿Cómo se ponen en contacto con mi Modulo por teléfono para comunicar que ya no se pueden fugar? Lo hacían a través de nuestros teléfonos pero no recuerdo ese momento en concreto, solo puedo decir que se pasa de una situación a otra sin un hecho relevante que lo condicione, mientras tanto estamos esperando que tengan intervenido o retenido o no sé qué, que se hayan hecho fuertes en Ingresos, que se hayan apoderado de él, porque los Internos de mi Módulo se tenían que ir para allá para fugarse, complicado. Pero así lo tenían planeado.

Un paso mas, ya saben los internos de mi modulo que no hay fuga y ahora, los internos y Funcionarios secuestrados de Régimen Especial, piensan que lo mejor es hacerse fuertes en el Modulo donde estamos nosotros, se vienen hacia mi Módulo por un pasillo de doscientos metros o algo más, lleno de departamentos y Funcionarios, traen a los Funcionarios secuestrados agarrados del cuello con los pillos, (objeto punzante afilado), en el cuello y se trasladan. Cuando llegan, nos juntamos todos, nos meten en el despacho médico y en la sala de espera. Allí todos juntitos contando nuestras avatares y narrando nuestros miedos.

En ese trayecto pasan cosas que no las voy a contar por intervenir otras personas, paso página, me vuelvo a centrar en el Modulo donde yo estoy, ahora ya todos los Funcionarios y presos juntos. Los primeros momentos fueron de incertidumbre, de no saber como se iban a desenvolver los acontecimientos siguientes.

En dónde nos encontrábamos había dos Módulos contiguos y pegados, nosotros estábamos en uno, controlado por los Presos secuestradores y el resto de los presos sobre treinta estaban sueltos, a su bola por allí deambulando por el patio y la cosa se podía salir de madre, siempre hay rencillas entre ellos y ajustes de cuentas que en la prisión casi siempre terminan mal.

Ante esta situación en conversaciones con los cabecillas de la insurrección y a propuesta de mi compañero se les comenta que para que la cosa no vaya a mayores seria conveniente “chapar” encerrar al resto de los internos en sus celdas y así evitamos que pueda haber problemas entre ellos más graves, que compliquen más la situación, a parte por supuesto de lo ya existentes, que no eran pocos, al no estar los Funcionarios se podía convertir en una selva.

Ellos lo entienden perfectamente y son ellos mismos lo que los chapan, encierran en sus celdas, esto sucede sin rechistar, era pánico lo que les tenían a estos presos, mucho más que a nosotros, eso no cabe duda.

Lo que pretendían ahora era una salida airosa de una situación complicada, empezaron a redactar una serie de condiciones para nuestra liberación y su entrega.

Querían reclamar una serie de puntos revindicando las malas condiciones en la que los teníamos sometidos en la prisión y así como la forma que se les trataría en los momentos posteriores al secuestro.

Esto lo dejaré ya para el capitulo siguiente para no alargarme y si decir que tengo idea de terminar esto en dos capítulos más uno de las negociaciones y otro del desenlace. A pesar que como escribo sobre la marcha, es una verdad que ahora no sé, pero si es mi idea de este momento.

Como he comentado al principio cuando termine si quiero comparar y contrastar lo escrito de ahora con lo escrito de hace treinta años, pero quiero dejar el tiempo necesario para que mis ideas se asienten y tenga otra perspectiva. Bueno conforme lo vaya pensando, lo iré haciendo.

Con esto os dejo… hasta el capitulo siguiente.

La realidad

Cuando quieres escribir y la mente está en otra parte sin saber el porqué de las cosas, te planteas realmente si eso es lo que querías o solo querías escapar de ese presente que en algunas ocasiones te golpea y no te deja respirar, es la realidad en estado puro, esa realidad tan real, del día  a día, del vivir,  del dormir, del  comer,  del sufrir y por supuesto del querer.

 La realidad es así de compleja y a veces caprichosa, nos pilla de sorpresa, nos asusta y nos convence de su propia realidad, pero tu la quieres de otra forma, de tu manera y no te deja se resiste a  que seas tu él que la manejes y la lleves de la mano, ella te agarra por el brazo y te sujeta, te lleva sin remedio, ya te ha ganado por su fuerza y tu ya no tienes esa ganas de luchar, solo te dejas llevar y aunque te resistes un poco, solo un poco, al final te arrastra, te deja sin espíritu, ese que antes siempre tenías y que ya se te está gastando, estás entrando en la reserva de tus fuerzas de luchar.

La realidad siempre se sale con la suya, juega con cartas ganadoras sabedora de su gran poder y de ir siempre un paso por delante, por eso no se le puede ganar, creemos que la podemos engañar pero ella juega con nosotros nos enseña algunas cartas para que nos confiemos, pero ese es nuestro gran error creernos que la podemos derrotar, al final nos enseña sus cartas y ya es demasiado tarde, la partida ha terminado y ya la hemos perdido y todavía no lo sabemos.

 Lo interesante del juego de la vida es imponerse a la realidad, dejarla que sea ella la que nos lleve, decirle: que ella  lo sabe todo, que puede jugar con nosotros, sabedora de su fuerza se confía, nos dejamos llevar, nos arrastra, nos coge en sus brazos, nos abraza, nos mece y cuando se cree que ya nos tiene, la engañamos y jugamos con sus mismas cartas, esas tan caprichosas, nos dejamos ganar, sabedores de su fuerza, pero ya la conocemos y no nos resistimos, nos vamos con ella, nos conduce a su morada y la vemos cara a cara con esa dureza de realidad, que no comprendemos, que nos intimida, que nos avergüenza, que nos aboca a saber…y cuando ya estamos allí, empezamos a odiarla, a conocerla, a amarla, a desearla y en ese momento, esa realidad la hacemos nuestra, es nuestra realidad, ya no impuesta por ella, si no por nosotros, de alguna forma la hemos derrotado, la hemos vencido en su propio terreno, hemos sabido llegar a ella y verle la cara más amarga, esa que no nos enseña, que la tiene reservada para el final de la realidad.

Había un momento que me creía que realidad y mi forma de interpretarla eran lo mismo, con el tiempo he visto que la realidad va por un camino y nuestra forma de entenderla  por otro, cuando ambos se juntan, es cuando puedes decir que la has derrotado o que estas más cerca de la verdad. La realidad no tiene color, es insípida, incolora, sin sabor y todos los apelativos “in” o “sin” que queramos ponerle, somos nosotros con nuestros complejos, ataduras, apegos, egoísmos y demás atributos del hombre moderno lo que la configuramos y la hacemos fácil o complicada o mezcla de las dos y más cosas, no podemos ver la realidad con los ojos mimetizados por todo lo que somos, debemos desprendernos de todas las capas que nos han conformados para quedarnos desnudos y mirar con los ojos limpios del corazón.

 

 

Un secuestro 4ª parte

Voy a seguir dónde me quede, quiero poner énfasis en decir que lo contado fueron los primero veinte minutos  caóticos, inciertos y cargados de la incertidumbre de no saber que estaba pasando y en esos momentos todavía un intento de fuga a lo bestia, querían fugarse sobre diez o doce internos de dos departamentos a la vez, uno el mío alejado del punto clave en este tema, el departamento de Ingresos y otro cercano a él. Nosotros en los primeros momentos estábamos al margen de la fuga, éramos rehenes de la situación, éramos espectadores sin butaca de lo que acontecía en la otra parte.

         En mi modulo, mi compañero y yo, ya más calmados y haciéndonos con nuestra nueva situación, esa que se abre delante de tus ojos, que la miras y no la sientes como tuya. En este módulo había sobre treinta internos e intervienen  en el  secuestro sobre seis o siete no lo recuerdo del todo bien, podría consultarlo pero no o voy a hacer, creo que no es necesario, los hechos suceden igual y la historia trascurre por los mismos términos, es irrelevante.

         Los dos secuestrados con nuestros captores y su merced, a la misma vez se había producido el secuestro en el otro módulo y estaban sincronizados, quiero recordar que a través de una emisora de radio que había en el talego, pero eso ahora lo tengo confuso, en todo caso fue todo lo sucedido anterior al secuestro, como para dar la salida, la puesta en marcha  anterior del plan. Lo que si tengo claro que el inicio fue complicado, por todos los medios teníamos que comportarnos con naturalidad ante las llamadas de teléfono y con respecto a la gente que venia al modulo por el tema que fuera, teníamos que hacer todo lo posible para que no se nos notara, que  no se enteraran y  sobre todo no  entraran al módulo, porque pasarían a ser secuestrados, dependía de nosotros y de nuestro buen hacer.

 En esa situación nos encontrábamos, disimulando y simulando estar normal dentro de lo que podíamos, al principio me parecía que no iba a poder que se me notaria, que era transparente, como un libro abierto pero luego ya me convertí en un experto del engaño y era un actor secuestrado y hasta intentaba decir cosas raras o incoherentes para que mi interlocutor se diera cuenta, pero él único que se daba cuenta era yo, a los demás con los que hablaba tan normales, como si no fuera con ellos, que cosas tiene la vida por un lado intentaba actuar lo mejor que sabia y por otro quería que se dieran cuenta, sinceramente creo que pesaba más la primera, pero no estoy seguro, es eso que haces unas cosas y quieres otra. Lo que si puedo decir que de mi primer miedo e indecisión pase a tener entereza y dominio de la situación, me había convertido en un ser camaleónico, que me creía mi propia actuación, ya no era el funcionario secuestrado era un actor representando su papel, era un impostor.

Cuando nos llamaban por teléfono, lo teníamos que coger uno de lo dos Funcionarios, poníamos el auricular entre uno de nuestros secuestradores y nosotros y teníamos que hablar como si no pasará nada, intentado estar lo más normal posible dentro de la anormalidad. Al principio estaba como con un nudo en la boca, pero luego nada de lo más habitual, hasta me enrollaba y veía a mi captor con cara de pocos amigos.

Una de la veces me llama un compañero que estaba también trabajando ese día en la Prisión, en Puerta Principal, en aquel tiempo, el horario que teníamos era de mañana, que en principio si todo va bien salíamos a las tres. Lo que pasa, eran sobre la uno de la tarde y ya habíamos hablado de ir por la tarde a la playa a echar un rato y se empieza a enrollar para ver que si comíamos por ahí, que si nos íbamos de tapas, que a qué playa vamos, que si patatín que si patatan y mi secuestrador pegado a mi teléfono oyendo todo y yo dándole largas y disimulando y él otro que no había forma de colgar y pasar a otro tema, “ Joder y no se da cuenta que estoy pasando de él” pues nada, me digo: pero que le pasa a este tío que no se entera de nada, seguía y seguía contándome su película, y yo agobiado con mi captor escuchando y ya entrando en un cabreo sin igual. No sé en que momento se despide y terminamos la conversación ¡¡¡ Aleluya¡¡¡¡ No sé en  que términos pero cuando cuelgo mi secuestrador me mira con cara de pocos amigos y me dice una cosa es disimular  y otra enrollarte, no serían esas sus palabras pero parecidas, le miro y le hago un gesto de complicidad.

El tema estaba claro, se tenían que  poner en contacto los dos módulos, a través de nuestros teléfonos. El otro Modulo se encontraba también secuestrado y yo a mi rollo, o al rollo de mi amigo, ellos esperando que les llamaran del otro teléfono para comunicarse y dar instrucciones  y nosotros hablando de la playa y de lo que íbamos a comer. Nos tenían que llamar los otros funcionarios  en cuestión y decirnos una palabra clave que ellos interpretarían y así ya se ponían a hablar entre ellos sin nosotros por medio, nada sus cosas como fugarse, cosas así, sus futuros planes y que iban a hacer con nosotros, nada cosas poco importantes.

A los pocos minutos del secuestro del otro Modulo, idealizado su plan de fuga, como ya dije: estaba cerca de Ingresos, es un departamentos que comunica con el recinto y está al lado de la Puerta Principal y por ahí pretendían irse a la calle, como si nada, como él que sale a dar un paseo, con rehenes y esas cosas, pinchos en el cuello…

 El secuestro era un plan de fuga, querían marcharse por el Departamento de Ingresos, quiero recordar que van  un Funcionario secuestrado y dos internos, uno de ellos, uno de los Psicópatas más grandes que ha dado la humanidad, súper conocido en el mundo carcelario y se personan delante de la puerta de Ingresos y no sé con que excusa le dice; el Funcionario secuestrado  al Funcionario que estaba al otro lado del a cancela de Ingresos: que les abra que tienen que entrar para algo, eso no lo recuerdo pero era para algo trivial y este le contesta: Que vuelvan más tarde que estamos con una “cunda”, (conducción o traslados de internos de un centro a otro), los secuestradores interpretan que han sido reconocidos o que este Funcionario se ha dado cuentan y vuelven rápido a su modulo de origen.

Ahora vienen unos hechos que tengo confusos, vuelven lo secuestradores  para dentro y no sé si en ese momento ven al Director y se abalanzan a por él, este sale corriendo se va hacia otros modulo, no lo capturan y estos se refugian en Régimen Especial. Ahí, es cuando  fracasa la fuga son verdaderamente descubiertos y creo que no antes.

Otra hipótesis que me asalta a la cabeza, vuelven lo secuestradores  a su módulo y cuando están saliendo para venirse al mío es cuando ocurren esos hechos y son descubiertos. Lo que si sé que como dije al principio estábamos los Funcionarios en un encierro reivindicatorio en el exterior y al enterarse, todos esos Funcionarios pasaron rápidamente para dentro par intentar controlar el tema.

Voy a volver a situar los hechos, Yo lo tengo claro pero para alguien que lo vea desde fuera puede parecer un lío. Secuestro de Funcionarios en dos departamentos de la prisión a la vez, se ponían en contacto en un principio a través de una emisora de radio que había en la prisión gestionada por Internas y una vez secuestrados los dos módulos por nuestros propios teléfonos. Del modulo de Régimen Especial alejado del mío y a su vez cerca de Ingresos intentan la fuga, que fracasa por esos misterios de la vida, el destino o simplemente tenia que pasar así. Una vez fracasado y de vuelta a su Modulo intentan el secuestro del Director que por el dichoso azar pasaba por allí, fracasan nuevamente, menos mal que casi todo le salían mal, son descubiertos y puesta toda la Prisión en alerta, todo patas arriba. 

Y con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho, El secuestro con intento de fuga a fracasado son descubiertos ¿Y ahora qué?, en la siguiente parte más y mejor.

 

Un secuestro 3ª Parte

Lo que estoy relatando son mis propias vivencias, mis experiencias no quiero mencionar a nadie ni por sus nombres, ni apodos o alguna forma de relacionarlos.

En estos hechos  intervienen muchos Funcionarios y Presos, (Internos en mi argot), solo voy  a contar mi historia y lo que se va cruzando por mi camino en esta película.

Cada persona interiorizamos, sentimos y vivimos estos momentos de una forma distinta. Sé que hubo compañeros que lo pasaron mal, y aunque en ocasiones lo cuento en tono irónico, de broma no tenia nada, era serio muy serio.

En otros secuestros similares dónde habían intervenido estos mismos internos, había habido muertos y eran gente que no estaban de broma, se estaban jugando su vida y nosotros éramos su moneda de cambio, su salvavidas.

Como ya dije, este secuestro sucede en dos departamentos a la vez. Yo me encontraba en el Módulo, vamos a llamarle “X” y otro en la otra punta del Talego, Régimen Especial y estas dos historias en un momento se unen hasta el final, para que lo  tengáis presente y os situéis en la historia.

 

Sigo con lo mío, me encontraba en la celda con mi Vigilante y me dice: “Venga conmigo que su compañero se esta poniendo muy nervioso” ¡Como estamos con lo nervios¡ En ese momento conecto con la realidad y mi mente empieza a funcionar, pero no me sitúo, no pienso, solo actúo me voy con ese sujeto y con él otro que yo tenía una cierta ascendencia, empiezo a bajar por escalera para ir a la planta baja, no siendo consciente de nada solo me dejo llevar por las circunstancias y por lo que me dicen.

Voy a relatar como me gane la confianza de ese interno y de  los otros tres elementos, a estos los trasladan a nuestra queridísima prisión y los meten en un modulo nuevo de cincuenta celdas, a cuatro internos  que venían de protagonizar otros secuestros y fugas y ahí me tienes a mi como responsable y la mayoría del tiempo solo con ellos. Lo que pasa que el roce hace el cariño, ellos presos bragados con un historial penitenciario y penal de película, secuestros, motines, fugas, muertes… y yo un pipiolo en estos menesteres, y de hablar y de hablar, pero eso si, siempre guardando las distancias porque  he sido muy riguroso y cada uno en su sitio, yo Funcionario y ellos Internos.

Me llevaba muy bien con dos de ellos, con otro nada y con el cuarto fatal, un chulo. Con los dos que me llevaba bien, uno era uno de los protagonista de la historia, bueno todos intervinieron, pero algunos tuvieron un papel mas relevante, con ese en cuestión era el coco, el cerebro de la operación, la mente pensante en la sombra, el qué llevaba todo el peso y los demás era sus ejecutores. Personalmente  creo y sin equivocarme que es el preso mas inteligente, calculador y con sangre fría que he conocido, y he conocido muchos, muchos primeros grados y muchas historias. Echamos muchas charlas y ratos, con él y con el otro también que era más joven y más como yo, de vivir la vida, de sus fiestas locas y lo que pasa es lo que tiene que pasar, que se fue liando y liando la cosa y allí termino.

Con el primero tuve la suerte de tenerlo siempre a mi lado en el secuestro, de conversar mucho con él. Voy a confesar algo que me dijo, el muchacho ya está muerto, murió por sobredosis, no soy yo de contar confidencias si no sirven para algo, pero ya se puede decir: “Yo dispare a un Policía Nacional en la Prisión de… y lo mate” me confeso amargamente que era su vida o la suya que le dijo que tirara el arma y no le hizo caso, se hizo el valiente y no tuvo opción. No voy a valorar a un asesino y a un pobre Policía que encima estaba haciendo su trabajo, el tema esta claro. Lo que si es cierto que tanto en el secuestro como el tiempo que compartí con él me contó un montón de cosas  de su vida y a veces la vida es complicada, yo en muchas ocasiones les digo: “yo podía estar ahí dónde tu estás y tu dónde yo”; por eso siempre  he tratado  a todos como si fuera yo, él que estuviera preso y como me gustarían que me tratasen. Que realidad más grande, en que posiciones nos coloca la vida a veces, que sin razón, como digo muchas veces; “La realidad supera la ficción”.

Voy a continuar, cuando me dirigía a la planta baja escoltado por dos internos a ver que le estaba pasando a mi compañero, era la inercia la que me llevaba, era una marioneta del destino o bueno mejor a meced de mis captores. De pronto ya en la planta baja, en la oficina de Funcionarios, veo  a mi compañero ofuscado en una pelea desigual con dos internos, me abalanzo sobre él, le cojo por la espalda y me lo llevo al lado, le intento explicar que es un secuestro, que de momento lo que quieren es fugarse y que  con nosotros no va la historia, que tenemos que hacer lo que nos digan por la cuenta que nos tiene, está muy agitado, lo cojo fuerte y le vuelvo a decir que se tranquilice, que a mi me ha pasado lo mismo pero que tenemos que ser fuertes y aguantar el tirón, estas no son palabras textuales, no me acuerdo exactamente pero si recuerdo su estado alterado y no entraba en razón, al poco ya se le va pasando y empieza a comprender lo complicado de la situación.

Lo que le paso a él, es lo mismo que me paso a mi, una situación que no comprendes, que la hablas y comentas, pero es como todo al revés, nosotros somos los que mandamos y decimos lo que tienen que hacer  y ahora cambia la situación eran ellos los que tenían el control y los que nos mandaban a nosotros, desde fuera quizás se vea de otra forma, pero en mi curro, es complicado de asimilar y así de golpe menos todavía.

A mi compañero de fatigas, quiero dedicarle unas palabras de agradecimiento por los sucesos posteriores, era y me imagino que es, si ya no está jubilado o poco le queda uno de los mejores profesionales que he tenido el gusto de trabajar, por su profesionalidad, por su saber estar en las condiciones mas duras que me he enfrentado en mi trabajo, por su dominio de la situación, por su ascendencia a algunos internos y sobre todo con un cafre, que no tiene nombre, un autentico psicópata, malo, malo como los hermanos mala sombra, pero encima sin gracia.

 

Esta parte está tocando a su fin, ya seguiré narrado el porqué digo estas cosas de mi compañero, que para mi tiene  gran parte de la culpa, que esta historia terminará bien, dentro de lo que se puede llamar bien.

 

 

 

Un secuestro. 2ª Parte

Por todas vuestras opiniones, comentarios, por vuestras ganas de saber como continua y  a  mi pesar, como ya comente en el otro post, creía que  no era el momento de seguir, mis dos intentonas, mis olvidos sin saber ese porqué y ahora en cambio de nuevo me he sentido con fuerzas de continuar contando, desconozco hasta donde me llevarán mis recuerdos e imaginación, creo que habéis sido vosotros lo que habéis obrado la resurrección de lo que estaba en mi mente, gracias. Lo que narré fue el primer minuto de trece horras de secuestro y en todo  ese tiempo da para mucho, voy a continuar. De todas las maneras para no hacerme muy pesado, lo iré relatando por partes:

 

Primero, voy a situar un poco mejor los acontecimientos, como sabéis la mayoría esto ocurre en una Prisión del Sur, llevaba abierta sobre dos años, era una olla express a toda presión, el caldo de cultivo con todos sus ingredientes, internos con  un perfil muy conflictivo, Funcionarios sin mucha experiencia. En esa Prisión había como quince departamento y teníamos varios  de primer grado en diferentes fases, en concreto tres quien no lo sepa es lo mejor de lo mejor en niños  malos y cuanto menor es la fase un mayor grado de aislamiento y mediadas de seguridad.

 En el momento de los hechos, me encontraba solo con otro compañero, normalmente estábamos tres pero ese día en concreto fue raro, en el exterior había una concentración de Funcionarios reclamando mejoras laborales y pasta, qué es la madre de todos los problemas, o quiero recordar mejor que era  un encierro en el despacho del Director. Una cosa u otra, parecidas y aunque el hecho en principio no tiene importancia, si la tuvo.

En estos Departamentos, normalmente hay siempre una zona de seguridad, donde los internos no pueden acceder, se considera solo zona exclusiva de Funcionarios, cuando pasó esto en mi Módulo no la había, posteriormente ya siempre la hubo.

 Los hechos sucedieron sobre las 12,30 horas en el reparto posterior a la comida, estos internos al ser primeros grados comían en sus celdas y por aquel entonces el agua de esa ciudad no se podía beber bajo pena de lavativa o purga intestinal, nos mandaban unas garrafas quiero recordar de veinticinco litros, las cuales nos las rellenaban por las mañanas y cuando subían a sus celdas llenaban sus botellas. Mi compañero en la planta de abajo, terminado el reparto de comida y yo en la primera planta, que es planta de celdas, para encerrar a los malos.

Quiero puntualizar que en el Departamento que me encontraban el régimen de vida de los internos  era intermedio, dentro de la Prisión había otro departamento de Régimen Especial con unas medidas de seguridad mayores, cuando toque hablar de ese ya os contaré, porque en un momento se unen nuestras historias, pero lo dejare para más adelante según continué con esto.

Cuando me encontraba en la primera planta, yo solito con esos cafres, me dice uno que como ya mencione me llevaba bien con él, esto pasa hasta en la mejores familias y la cárcel es un entorno más de la vida, con la singularidad que allí todos o casi todos han hecho algo malo y están allí para redimir sus penas y pagarle a la sociedad sus culpas. Este interno me llama como aparte,  y me dice como al oído, en secreto: “Don Fulanito, por favor me da las llaves que esto es un secuestro y con Usted no va nada”. Joder me lo dice así de golpe, no me enseña ningún pincho (Objeto punzante afilado que hace mucho daño) y me quedo pensando a este se le ha ido la olla, ¿Qué me querrá decir?, lo digo y lo repetiré, habíamos estado hablando de secuestros hasta la saciedad, y me estaba pasando y no me lo podía ni imaginar. Realmente cuando me miraron a la cara o vieron mi reacción de no hacer nada, pensarían: “A este que le pasa que ni se mueve”. No estoy seguro al cien por cien, pero quiero recordar que le dije: “Qué tonterías dices” y le deje con la palabra en la boca, pero mi valentía no era real, era involuntaria y en el momento que me iba a girar, fue cuando otro interno me agarro del cuello y me tiro al suelo.

Si recuerdo perfectamente como en el suelo me intentaba zafar de encima al  animal que me había tirado, me di cuenta que de un tirón me arrebataban las llaves y yo seguía peleando o empujando a ese elemento, cuando otro interno me coge por las espaldas y yo pataleando y pegando aspavientos con las manos, me lleva como aparte y me dice:”Tranquilícese que no tienen nadie huevos a ponerle una mano en cima” Este interno en cuestión era un tipo de casi dos metros, obeso, con barba, asmático, le costaba respirar y daba como miedo y era autentico psicópata de libro, para rematar la jugada diré que mato a la hija de un amigo suyo de fechorías por un ajustes de cuentas, eso para que os hagáis una idea de su catadura moral. Pues nada, yo con él, nunca había hablado, los comentarios normales del curro y siempre con respeto y punto. Pero por mi forma de comportarme o vete a saber me tenía por un buen tío, o por lo que él entendiera. Como yo soy, siempre procuro ser lo más justo posible, con los malos, con los buenos y con los regulares, mantener las distancias y ser según se comporten.

Me echa el brazo por encima y me dice: “Vengase conmigo que está Usted muy nervioso” Joder, como quiere que esté, haciendo palmas, que me han secuestrado unos psicópatas, claro para él, la cosa era normal, pero para mi,  había perdido todo el control de la situación, me había desbordado por todos los sitios.

Me llevan a una celda y se mete conmigo el Gigantón-Psicópata y me dice: “No vaya a gritar, ni a hacer nada y no le pasara nada, todo depende de Usted” Hasta ahí, a pesar de todo lo que estaba pasando siempre me seguían tratando de Usted y con bastante respeto. En ese momento y lugar, se ve que desconecto mentalmente y no puedo decir cuanto tiempo estuve en la celda, tampoco recuerdo si hable o no más con mi guardián, lo que recuerdo es que me quede en blanco, no se si como una respuesta de huida o de querer convencerme que esto no me esta pasando o no sé realmente, pero os puedo asegurar que miedo lo que es miedo, no recuerdo haber sentido, solo una especie de incertidumbre o  sensación de vivir la vida de otro. De estar en un sitio que no me correspondía, que esa historia no iba conmigo, que a mi no me podía estar pasando, la verdad que no se en que momento la realidad me aplasto, solo sé que mi Gigante me dice:”Venga conmigo que su compañero se esta poniendo nervioso” y hasta aquí puedo leer.

 

Por hoy lo dejare así, en estos días iré refrescando mi mente y recuerdos, he intentare reflejar mis sensaciones y estado de animo de esos hechos que creía olvidados y resultan que están muy frescos y grabados muy profundo en mi inconsciente y que cuanto más me acerco ellos más los veo como una película y voy recordando pequeños detalles con una intensidad tal que parecen que fueron ayer que pensaban que no estaban y si están, qué complicada es la memoria y que selectiva es a la vez. Algunos de vosotros me habéis recordado cosas de ese día, anteriores  y posteriores y eso también me sirve para afianzar un poco esos recuerdos.