La falsa Médico.

La noticia me ha dejado perplejo, una buena estudiante de medicina termina su carrera y empieza a ejercer como médico en un Centro de Salud e incluso en un Hospital. En el Centro de salud como pediatra, aprueba el MIR y con el tiempo conoce a un muchacho, médico también,  se cambian de Comunidad, sigue ejerciendo y al poco tiempo se casan.

En un momento, se descubre todo, el azar ha hecho que se crucen unos datos, usaba el número de colegiado de otro médico, la muchacha se agobia, se va a un hotel y se atiborra de pastillas, se la encuentran en coma y tras unos días en la UCI, se recupera.

La acusan de intrusismo y de falsificación de documento público.

Como tiene que sentirse después de mas de diez años con esa mentira dentro se su ser, aliviada por ser descubierta y sus amigos y familiares, traicionados.

La mentira supongo se iría creando poco a poco, un examen sin aprobar, asignaturas que se van quedando en el olvido, una mentira engordando y haciéndose más grande. Sus padres, se preguntan, has terminado ya, si me queda poco y al final y sin remedio; si ya he terminado y no era así, pero ella quería terminar lo empezado.  

La mentira se la fue comiendo y no había forma de salir de ese túnel de  mentiras y de engaños. En un momento cuando falsificó el título sabía que ya no había marcha atrás, solo había huida  hacía delante y ese final ya lo sabia ella, la verdad nos hará libre o nos hunde en el pozo de la infamia.

El poder de la industria farmacéutica.

         El poder de la industria farmacéutica, tomamos lo medicamentos que ellos quieren, nos hacen ver que los necesitamos y así todo el mundo contento. La mayoría de los medicamentos no sirven para nada y de todas formas no los seguimos tomando, crea la necesidad y ya lo tienes, una dependencia. Leí hace poco un reportaje sobre las patentes de las medicinas, en primer lugar sólo se investiga lo rentable, aquellas enfermedades que por el número de gente, el gasto sea menor al ingreso, esto lo entiendo, en una sociedad de mercado, lo importante es ganar dinero y lo de curar, lo dejamos a parte.

Las enfermedades raras no son rentables y por tanto no se investiga y la gente se morirá, eso da igual, en esta sociedad hay que ganar dinero, el altruismo para los misioneros.

En segundo lugar, el medicamento en sí no vale nada, la fórmula química es sencilla lo verdaderamente caro ha sido la investigación que ha llevado a demostrar que un medicamento cura o sana una enfermedad, sin embargo en África las personas mueren de sida y no tienen dinero para pagar esos medicamentos, son carísimos y su población no se lo pueden permitir.

Los gobiernos han echado un órdago a esas multinacionales y están fabricando esos medicamentos a escondidas en laboratorios en China y la India, pasando de las patentes, la verdad que no sé cómo continuará este tema.

Y por último volviendo al principio no existe el medicamento milagroso, me duele aquí, toma la pastilla y curado. Que ignorancia, nos queremos curar con la pastilla milagrosa y el milagro de la vida somos nosotros, tenemos que tener fe en nuestro organismo, es perfecto y funciona bien y si en algún momento se desequilibra, hay que volver al origen de ese mal.

Somos un todo y no hay que buscar algo en concreto sino porqué nos encontramos mal, que hemos hecho mal, que hemos comido, como nos comportamos, hacemos deporte, somos cariñosos, queremos, amamos, odiamos, tenemos angustia y muchas otras posibles dolencias del alma que no se arreglan con la pastilla milagrosa, todos los desarreglos del alma nos afectan a lo físico y enfermamos. Pero ellos se empeñan en solucionarlo todo con la pastilla milagrosa.