Sedentarismo y bici

Leyendo un artículo de un periódico local de Almería, sobre urbanitas y sedentarismo, nos introduce en el  impacto de la utilización de las bicicletas en las políticas sanitarias y cómo podemos combinarla con una buena distribución y urbanización de las ciudades.

Las políticas sanitarias tienen que contribuir a facilitar entornos saludables y darnos las herramientas necesarias para prevenir enfermedades y como no, combatir el sedentarismo, tenemos que diseñar ciudades más sostenibles, donde primemos el transporte en bicicleta o  caminando que se relacionan con un estilo de vida más saludable, con políticas de transporte activo, que nos ofrecen beneficios para nuestra  salud. Esto se consigue con un esfuerzo de las Administraciones, implementando los carriles bicis, de esta forma se reduce el tráfico de vehículos a motor y propiciamos la práctica diaria de ejercicio físico con todos los beneficios que  se origina en la salud de la población y por supuesto contaminamos menos. Pero, tenemos que hacer más, debemos de compatibilizarlo con una educación vial en los colegios e intentando hacerles ver que el transporte en bicicleta es saludable y que contribuimos a hacer un mundo más preocupado por nuestro entorno; diseñar las ciudades para que exista seguridad entre ciclistas y peatones.

Hay una evidencia científica, las poblaciones que utilizan la bicicleta como medio de transporte, son más saludables y tolerantes. El impacto  de gasto sanitario es menor, ahorramos dinero, tenemos que mirar al futuro y no al presente.

Resumiendo que la inversión en carriles bicis, incide directamente en las políticas de salud publicas y con ello tenemos una sociedad menos enferma, desde las políticas de prevención que son diferentes al gasto sanitario; por ejemplo cuando nos ponemos malitos como consecuencia del sedentarismo y de no mover las piernas, de ir en coche a la vuelta de la esquina a comprar el periódico. Nos hemos vuelto muy comodones. A mover la piernas.

También es cierto, que tenemos que acostúmbranos a esa utilización de la bici como medio de transponte, tenemos que cambiar las rutinas, y ya desde por la mañana estar mentalizarnos que vamos a ir al curro en bicicleta.    Así empezamos el día haciendo deporte cardiovascular y llegamos al trabajo con ganas de afrontar los problemas diarios, no nos agobiamos buscando aparcamiento y no nos estresemos con esos conductores que cuando se montan el  coche se vuelven agresivos y despiadados  hacia el resto de la humanidad, como si todo el mundo les hubiera hecho algo.

Nos pondremos la ropa adecuada, cómoda, y encima un chaleco reflectante, es muy importante que nos vean, a la bici la equipamos con luz trastera y delantera, opcional, y obligatoria si conducimos de noche. Un espejo también nos ira bien para los cambios de carril y lo más importante un casco, nos puede salvar la vida, ya se que todo esto es un coñazo pero a la larga lo agradeceremos y creo que es poco. Los hombres no tenemos problemas con la vestimenta la mayoría llevamos vaqueros y podemos llevar zapatillas de deporte o zapatos, el problema esta en las mujeres, que van arregladitas, y si se ponen el casco se despeinan, pues nada, que se lleven unas zapatillas y cuando lleguen al curro, se ponen los zapatos de tacón, se peinan y a tirar, si queremos buscamos las soluciones.

Otro de los handicap es la meteorología,  el calor o frió según la época del año en la que nos encontremos, en la bici, aunque parezca mentira no se pasa calor, siempre hay un poco de brisa y al ir andando con la bici te da el aire y es gratificante y como los trayectos no son muy largos, no nos da tiempo de sudar, y en invierno nos abrigamos y arreglado. El viento, en Almería también influye a la hora a de coger la bici, el día de viento huracanado, te vas andando y solucionado.

La bici te aporta equilibrio y bienestar que no es poco en esta sociedad estresada por las prisas, queremos hacerlo todo rápido para seguir haciendo cosas, parate y piensa para qué, un ejemplo, yo cojo el coche lo menos posible y casi nunca para ir al centro, si algún día lo cojo por circunstancias, solo con montarme me pongo tenso y ya me he convertido en ese conductor que pita y lleva prisa para llegar a ningún sitio, porque realmente no tengo prisa, el coche es él que me la contagia,  la gente al volante se transforma en ogros con malas formas, se insultan y se gritan. Bueno no quiero dar mucho la tabarra.

Para terminar solo decir que la bici es más que un medio de transporte para los que amamos las dos ruedas es una forma de vida y también es más que un deporte, conlleva una forma de afrontar los quehaceres diarios sabiendo que siempre la tienes al lado,  no te abandonará y puedes recurrir siempre a ella.

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.

2 comentarios en “Sedentarismo y bici”

  1. Tienes toda la razón… aunque yo no soy la más indicada para opinar, sí que es verdad que iba en bici al trabajo pero a mi manera… con falda, con tacones, con sandalias… Sin casco por supuesto pero eso sí, por el carril bici siempre🙄🙄🙄

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