Ese instante…

Cuando abres los ojos y no ves, no sabes si estás dormido o despierto, sí estás o no en este mundo, si tu vida era un sueño del que querías despertar, si lo que vives es real o sólo es tu propia imaginación, esa imaginación que lo sueña todo y de la que formamos parte, que sueña con nuestra vida.

Ese instante del despertar, de iniciar un nuevo día, ese instante de incertidumbre, de no saber, si eres lo que eres o ya has dejado de serlo. Si sigues viviendo en este cuerpo, si perteneces a otro.

Ese instante de dudas, de no ser nada, de ser todo por construirte, por ser, por vivir por soñar…

En ese instante estás unido a todo, eres un todo con el todo, sabes que ya nunca serás nada.

En ese instante se inicia tu vida, tomas consciencia de tu realidad, que a veces te confunde y no sabes si eres tú, ese que sueña y vive.

En ese instante lo tienes claro, estás vivo…

Ese instante del despertar, de encontrarte, de no saber dónde estás, si tu cama es tu cama, o si ya te encuentra en el paraíso con los Dioses, ahora viene la peli de Gladiator, una de mis favoritas, aunque solo me gusta el principio, la arenga que le discursa a sus soldados, que son algo más, son sus soldados y él es su Jefe, su General, por él que sienten respeto, admiración, por él que darán su vida.

En los primeros discursos, entre los Generales, uno le dice a Gladiator; “Hay que saber cuando se es conquistado” y le contesta: ¿Tu lo sabrías y yo? Toda una carga de intenciones, primero habrá que luchar, aunque lo Romanos eran muy superiores por sus métodos de batallas y sabían de su victoria y los Bárbaros luchaban por su vida por su territorio, por sus hijos, por todo…

Lo mas interesante es lo que le dice a sus soldados antes de la gran batalla: “Dentro de tres semanas estaré recogiendo la cosecha, imaginar dónde querréis estar vosotros; sí os veis cabalgando solos por verdes prados y vuestro rostro bañados por el sol, que no os cause temor, estaréis en el Elisio y habréis muerto” Vaya discurso… y ya al final: “lo que hacemos en la vida tiene eco en la eternidad” Me encanta por  su trasfondo, por lo que dice  y por lo que no dice, da igual morir o vivir lo importante es la guerra, luchar y conquistar.

Os dejo el enlace por si os apetece verlo, merece la pena…

https://www.youtube.com/watch?v=fyeMkEcUA88

 En el campo de batalla te enfrentas a la  muerte, cara a cara y la sentimos, la conocemos, se hace nuestra confidente, ese olor a muerte, el amargor de la muerte, hace que tu cuerpo se sienta  vivo. Es una sensación que te engancha y te hace adicto a la adrenalina, a ese nudo que se coge entre la boca del estomago y la garganta, es un pellizco que no te deja respirar, pero una vez superado, lo necesitas, ya lo conoces…

El miedo es necesario para la vida, sino seriamos muy temerarios. Pero cuando todo ese miedo ha desaparecido, tienes que buscarlo, con tus pequeños desafíos. Eso no quiere decir que te vas a volver loco y te vaya a tirar por un acantilado a ver lo que se siente cuando te estrellas contra las rocas. Pero si hacer lo que te gusta y disfrutarlo y no tener tanto miedo por si me pasa algo. Si fuera así, no saldríamos de la puerta de nuestra casa por si se nos cae una cornisa en  esos días de viento o a tu vecina se le cae una  maceta o la deja caer y  por el efecto suerte te cae en la cabeza.

En un instante  nos morimos y termina nuestro periplo por esta vida y pasamos a otras vidas. No me digáis: ¿Quién no se quiere morir para saber lo que hay en el otro lado de la vida? Yo sí…