Diario del coronavirus. Décima cuarta parte. Del día 83 al 92.

Día 83 y 84: Y van pasando los días… en ese correr del tiempo, que no cesa, que quiere pero no puede, que nos dice, que vivamos, que seamos felices, que  estos días ya no los volveremos a vivir, que han pasado, que nos dediquemos a ser felices,  o por lo menos a intentarlo, que no es poco, a hacer los que nos gusta, que disfrutemos de los pequeños placeres que nos da la vida, que la felicidad esta en eso, en querer y si poder, en saber que la felicidad esta en nosotros, que necesitamos poco a nada, por favor, vamos a intentarlo, vamos a dedicar esa sonrisa que tenemos guardada a cada persona que nos crucemos, vamos a intentarlo por lo menos durante un día, y luego otro día y otro más , hasta que ya sea nuestra, y se la regalemos a todos, que de eso se trata, de hacer feliz a los demás, a mostrar el lado más amable, tengamos o no ganas, que día malos los hay , y muchos, en fin, que la vida nos regale paz y amor, y el plus al salón.

En algún momento de mi vida, el refrán, la cara es el espejo del alma, se me manifestó como una iluminación, si te miras en el espejo, y aunque estés enfadado o de mal humor e intentas sonreír, ese enfado, se va, desaparece como por arte de magia, así que vamos a probar e intentar tener esa sonrisa hasta en los momento malos y dejar la cara arrugada para los que quieran tenerla, que la vida ya nos la arruga demasiado. De verdad, con todo el sufrimiento de la pandemia, la enfermedad, la perdida de trabajo, la falta de dinero  y más problemas, y ante todo eso buena cara, que aunque sea difícil, solo por tener la cara arrugada no se van a solucionar, sí, vamos a intentar arreglarlos, que son problemas y seguramente muy graves, pero nos vamos a plantar y decir que los vamos a solucionar y no sé, pero con una buena actitud conseguimos más, seguro que atraemos alguna solución, aunque sea posponerlo para mejor tiempo.

Día 85 y 86: Domingo, 7 de junio, otro más, y más cerca de la vida normal, entre comillas, que sí, que parece que esto va cediendo y dejando paso a una normalidad, de la que no quiero hablar, ya no habrá una normalidad, habrá otra cosa, vamos a llamarla como queramos. Mañana lunes entramos en la fase tres, y ya podemos movernos entre las distintas provincias de Andalucía, menos mal que tenemos una Comunidad Autónoma grande y podemos aburrirnos si nos dedicamos a ir de una punta a otra, en fin, era una broma.

 La sensación de poder circular o moverte libremente me da más libertad, seguramente o seguro que todavía no me voy a mover de mi casa, pero de alguna forma me da la impresión que vamos ganando la batalla, que vamos pasando de  fase y en la dirección correcta.

Para los críticos y  para los que ven la botella medio vacía, puedo deciros, que nos hemos portado bien y hemos parado la propagación con el confinamiento y que seguiremos haciendo las cosas bien, cumpliremos con las medidas y así seguiremos avanzando en la contención de la epidemia, que según los entendidos ha venido para quedarse, y a cambiar nuestro hábitos de vida, pero que también se puede vivir así, con precaución, pero en definitiva vivir.

Escuchando a un entendido, de los que saben o eso me pareció a mí, dice que, los sitios de mayor contagio del virus son los sitios cerrados, espacios no muy grandes, un número determinado de personas, y por un tiempo superior a una hora, eso es lo que debemos de  evitar, sitios cerrados y gente hablando y respirando sin parar, durante un tiempo prolongado, en plan discusión o conversación acalorada, en fin, a   y buen entendedor, pocas palabras, creo que ha quedado claro.

Día 87 y 88: El Ayuntamiento ha puesto por toda la ciudad una cartelería, que me gusta, con el lema: “Ante la duda, sentido común”. La verdad, que lleva por lo menos unas semanas, unos días antes yo, ya lo había puesto, en este mismo blog, una referencia al sentido común, que es el menos común de los sentidos, ante la duda o la incertidumbre de tocar o de realizar cualquier actividad contaminante referente al virus aplicar el sentido común.  Por ejemplo, si salgo a la calle y tengo que entrar en una tienda, si la puerta está cerrada y debo abrirla, abrirla con la mano izquierda y realizar todas las acciones con esa mano, deduzco que soy diestro y va a ser la mano que me puedo llevar a la cara y reservar la mano derecha para coger las llaves, la cartera o las gafas… Esta mañana paseando he vuelto  a ver los carteles, le he hecho una foto y por eso mi referencia, la pondré de portada de esta entrada.

Ante la gran cantidad de información y de precauciones que debemos de tomar para no contagiarnos, el sentido común, es el que debemos de aplicar en caso de duda, y si ya hemos hecho algo mal, lo seguimos aplicando, para intentar contrarrestar el desaguisado. Que sea como nuestro Ángel de la Guarda, que lo tengamos presente y que no se nos olvide aplicarlo en nuestro día a día, que él ya se encargara de cuidarnos.

Día 89 y 90: Me he propuesto escribir el diario cada dos días, ni os quiero cansar a vosotros, ni a mí, la verdad que no  lo había pensado, pero como lo estoy haciendo así, así seguiré.  La mejor noticia, es que no hay noticias relevantes, algún rebrote pero rápidamente se contiene, se aísla a los que se han relacionado con el posible contaminante y poco más, la vida sigue.

 Otra buena noticia, es que nos estamos acostumbrado a vivir así, y empezamos a hacer planes y vivir o intentar vivir como si no pasara nada, que ya está bien, el dichoso virus ocupaba gran parte de nuestra vida, de nuestro pensamiento,  y el hecho de dejarlo de lado y de vivir, es el primer paso para vencerlo, él se alimenta de nuestro miedo, de nuestro temores al contagio, miedo no, respeto y cuidado sí, saber que estamos haciendo las cosas bien, que ya estamos preparados y que tenemos las armas para derrotarlo, que nos has cambiado la forma de vivir, de relacionarnos, de ser ambles, de confiar en los demás.

Hoy ya por fin, he visto a la gente relajada en el súper, hablando y contando chismes, la gente con su mascarilla, pero bien, eso quiero decir cuando digo que le estamos ganando la batalla, que estamos empezando a ser los de antes, ya se ven personas mayores con sus carrillos en la compra diaria, en las terrazas desayunando, circulando por la calle, pero sin la presión del principio que si te cruzabas con alguien tenías que cambiarte de acera, ya  con la mascarilla te da más tranquilidad, nos sentimos protegidos.

Día 91 y 92: Domingo 14 de junio, seguimos, la vida pasa, al medio día, tomando un aperitivo, sin querer, enciendo al tele y aparece Pedro Sánchez, nuestro Presidente en rueda de prensa, que yo creía que ya se habían acabado y tiene toda la pinta de seguir, lo que le gusta a este hombre la tele, contra todos su detractores, yo me creo lo que dice, que le vamos a hacer, soy así. Pues nada, que esto no ha terminado, que el dichoso virus sigue y la pandemia esta en todo lo suyo, que en otros países el virus campa a sus anchas, en Sudamérica, en Brasil, en México…la pandemia se está cebando y creíamos que esto estaba superado, ni por asomo. Cuando las cosas malas, ocurren más lejos, como que parecen que no son, que eso no nos afecta, y ahora que, cuando nosotros estábamos contagiados y teníamos los hospitales a tope, era el fin del mundo y ahora solo pensamos en playa y chiringuitos, que  le vamos a hacer, nos han parido así, nos ponemos la careta, nunca mejor dicho y nos olvidamos de los que lo están pasando mal.

También nos alertan de un posible rebrote a partir de septiembre, al principio me sonaba un poco alarmista, pero ya lo están diciendo por todos los sitios, ojo al dato, que tenemos que estar preparados, que no podemos bajar la guardia, que sí, que podemos hacer vida prácticamente normal, pero con las precauciones debidas, que ya lo hemos pasados mal, que no se nos tiene que olvidar, que no quiero ser pájaro de mal agüero, que tenemos que seguir viviendo, pero por favor, que no se nos olvide lo pasado…

 

 

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.