Diario del coronavirus. Octava parte. Del día 37 al 43.

Día 37: Hoy es lunes, pero no un lunes cualquiera, de  esos que empiezan la semana a tope, sino uno raro, sin perspectivas, un día como ayer, como mañana, no es verdad, siempre tenemos que tener perspectivas y deseos de hacer cosas, de crecer, de ilusionarnos…

Esta mañana estaba escuchando la radio, decían: que  en Almería y Málaga íbamos a  estar en alerta naranja por vientos y que por la tarde se acercaba una borrasca, falso. Cuando me he levantado hace un sol de justicia, nada de viento, sobre veinte grados y un día de primavera espectacular o así lo veo yo. Conforme vaya el día abriéndose y el sol subiendo en el horizonte me imagino que empezará el viento.

Mirar por las ventanas y balcones se ha convertido en nuestro entretenimiento, es nuestra puerta al exterior, son nuestros ojos a la calle, miramos y tomamos el pulso de lo que está pasando a nuestro alrededor más cercano. A ratos me quedo observando la calle, con la mirada perdida, intentando averiguar que hace la gente encerrada en sus casa, viendo al que sale a comprar, a pasear al perro, a tirar la basura … En general la gente se comporta bien,   lo estamos haciendo bien.

Día 38 y 39: Anoche, me desvele. Escuchando la radio, José Ramón de la Morena entrevisto a Dani Martín, él que era el cantante del Canto del Loco, siempre me ha caído bien, cosas del querer, como que no sabes porque, pero así es, ahora canta por separado y tiene ese algo que comunica, que sus canciones dicen cosas, que  las sentimos. En su álbum “Zapatillas”, sus canciones para adolescentes nos hacían pasar buenos ratos. Canciones alegres y reflejo de lo que pasaba por el mundo a esas edades. Era o es un cantante urbano y se ha convertido en todo un trovador de palabras. En la canción, “Que bonita la vida”, preciosa, un alegato a lo bonita que es la vida y como se puede torcer, para volverla a enderezar.

En otro momento, también entrevista a Valdano, argentino por los cuatro costados, no ha perdido ni un poco de su deje, su palabrería, su gracia, su retorica, embaucador de serpientes, embriagador, en definitiva, un mago de la palabra, lo que dice, lo dice con el convencimiento del saber, sus comentario incisivos, reflexivos y muy acertados, me encanta oírlo. Habla de tener asumido el encierro, que lleva un mes sin salir de su casa para nada, que no le está suponiendo un estrés añadido, que está muy a gusto en su casa,  que de momento no necesita nada mas, que se ha adaptado perfectamente a la situación, que la entiende.

Valdano tuvo un accidente grave de helicóptero y estuvo a punto de morir o por lo menos miro a la muerte a los ojos, eso te da un plus para afrontar las crisis y para darte cuenta que cuando te llega tu hora no te libras ni con toda la suerte del mundo. Como que llevamos escrito ese día en nuestro ADN, la hora de partir nos llegará a todos, en ese renacer aprecias los pequeños detalles, parecido a lo que nos está pasando ahora, después de esta pandemia, será la hora de reflexionar un poco y de ver que no estábamos haciendo bien, de transformación interior, vamos a afrontarlo como una oportunidad para ser mejores personas.

Día 40 y 41: Ya hemos podido ver por la tele los primeros bares coronavirus, con mamparas de separación entre las mesas y en la barra unas separaciones entre clientes, esto no va a ser lo mismo, pero es lo que hay, eso  o nada, esta claro que va ser distinto, que durante una temporada nos va a costar adaptarnos, que seremos incluso reacios a salir, que buscaremos bares con poco gente, cuando antes queríamos un poco de ambiente para sentirnos integrados en la tribu, necesitábamos calor humano, queríamos pertenecer, ser gente, e ir a los bares de moda, eso ya pertenece al pasado, es harina de otro costal.

Otra polémica o tema recurrente en las radios, es el aforo de las playas, ¿podremos ir a bañarnos y tomar el sol a las playas? En principio, sí, guardando la distancia social necesaria  para cuando estornudemos no le echemos los virus al de al lado, no echarle el aliento, ni se pueda sentir molesto por nuestra presencia. En Almería me imagino que no habrá problema, en otros lugares seguramente sí, aquí desde luego, algún domingo o fiesta muy señalada, pero en general  habrá como mucho dos filas de gente en las orillas de las  playas, ese problema no será nuestro. Ya lo iremos viendo.

Las mascarillas en las bicis… me llegan enlaces de todo tipo, y este claro para los amantes de las dos ruedas sin motor, curioso, ¿no? La verdad que no creo que se pueda montar en bici, ni hacer ningún tipo de deporte aeróbico al aire libre con mascarilla. En mi trabajo la llevo puesta cuando estoy con gente y estoy deseando quitármela, no me siento a gusto, se me empañan las gafas, me huelo mi aliento, noto que no se me entiende al hablar, a la mayoría de la gente la conozco, a pesar que cuesta un poco más, también se pierde la cercanía, es como que ponemos una barrera con el interlocutor, tenemos que acostumbrarnos, es lo que hay.

Sigo con la bici, no creo que sea posible montar en bici con mascarilla, me imagino que con la distancia, será suficiente y para correr será lo mismo, en fin, lo iremos viendo.

Día 42: Sábado 25 de abril, si no voy poniendo el número y el día de la semana, ni se en que día vivo, mañana, por fin van a salir los niños a la calle a fogar un poco, que tienen que estar subiéndose por las paredes y a los padres darles un respiro. Por su salud física y mental, que ya está bien que se está haciendo muy largo, lo es para nosotros no me quiero imaginar para un niño que no sabe el alcance real de la medida. Otro tema delicado, los niños lo tocan todo, quieren jugar con todo, los padres tienen que tener mil ojos y tener el cuidado del mundo. ¿Difícil? Así es, pero debemos de acostumbrarnos.

Los científicos nos dicen, ahora, que el virus estaba en España en febrero, que ya lo teníamos encima y no nos habíamos enterado, que esos resfriados raros, con toses que no se curaban bien, era coronavirus, quizás hay más gente inmunizados y mucha asintomática más de lo que parece, cuando nos hagan los test nos iremos enterando. También nos decían que una persona contagia de dos a tres personas, ya no, nuevos estudios demuestra que uno puede contagiar a cinco o seis personas, ya le vale, vaya morro que tiene el virus.

Día 43. Domingo. Se ha anunciado por parte del Gobierno que si las cosas siguen como están y los contagios descienden, que a partir del 2 de mayo, sábado, vamos a empezar a salir a correr o pasear durante una o dos horas, un respiro. Vemos, la luz al final del túnel, la luz estaba ahí, era tenue, se nos escapaba, no la podíamos ver, no sé. Tenemos la certeza que esto no va a ser tan fácil, que el antes y el después, van a ser muy distintos de cómo nos lo imaginamos, que esto va  a una velocidad de vértigo, que no somos conscientes de lo que nos viene encima en el post coronavirus. Que esto pasará y ya no será lo mismo.

Esta llamada de atención no la podemos ignorar. Somos de mente frágil, nos olvidamos pronto, debemos de estar preparados, esto solo ha sido el principio, tenemos que aprender la lección y no dejarnos llevar por los acontecimientos, tenemos que ser nosotros quién tomemos la iniciativa.

La globalización, de alguna forma, ya no será igual, la circulación de personas  y vivir en un solo mundo dejará de ser. Nuestra tierra será más pequeña, nuestro lugar de vida cambiará.

Miraremos con otros ojos a todo, seremos más vitales y naturales, empezaremos a disfrutar de nuevo, la catarsis, tiene su razón de ser. Resurgiremos como el ave fénix de nuestras propias cenizas.

 

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.