La pata de la silla

Esta mañana en la radio, en el programa de Carlos Herrera ha contado una historia de una Super Tía. Él lo ha contado con más gracia, a pesar que el suceso no tiene ninguna.

Una sobrina le cuenta a su tía, que un hombre mayor, ha abusado sexualmente de ella, vamos que la han violado, por lo que deduzco, la chica es menor, por si fuera poco.

La tía, por lo del parentesco que suena regular, ni corta ni perezosa, se entera que este hombre es albañil, y lo contrata para hacer algún tipo de obra en su casa y cuando éste accede a su vivienda, ésta le está esperando con una pata de una silla en la mano, lo recibe a porrazos y muy contundentes, éste se zafa como puede y sale ensangrentado a la calle.

Él llama a la policía para decirles que ha sido atracado, pero sin concretar mucho y con la convención de que lo que está contando no es toda la verdad, la policía empieza a dudar de su versión.

Por otro lado, la Super Tía llama también a la policía y les cuenta, la verdad y toda la verdad. Cuando accede la policía a su casa, la buena mujer estaba limpiando la sangre y restos de carne del violador, con la tranquilidad de las cosas bien hechas.

Después, ya en comisaria, a él lo detienen por un delito de agresión sexual y a ella en principio por intento de homicidio y según como se van desarrollando los hechos se modifica por uno de lesiones y fin de la historia.

Esta historia me recuerda al padre coraje que se infiltró en una banda de delincuentes para desenmascarar a un desalmado que mató a su hijo.

No creo que esté bien, que nos tomemos la justicia por nuestra mano, lo que pasa que a veces la justicia es más lenta de lo que quisiéramos y nos da la sensación que es menos justicia.

A mi desde luego, la noticia me ha impactado por la sangre fría de la mujer, por la idealización y resolución de un plan premeditado para terminar con ese malnacido. Creo que, si no se escapa, no sabemos si hubiera salido con vida de tal encerrona, de esa venganza meditada y ejecutada. Dicen que la venganza se sirve en plato frio y ésta ha venido en forma de pata de silla, ese matiz también me llamó la atención, podía haber cogido un martillo u otro objeto más contundente y como dicen en las películas “romo”, que carece de punta o filo, pero no, se sirvió de una pata de una silla, sería metálica o de madera de calidad, como de roble o alguna madera noble.

El hecho de entregarse y de contar lo sucedido, es un punto a su favor, aunque creo que no se le puede aplicar la atenuante de arrepentimiento espontáneo, porque sinceramente, no creo que esté arrepentida, al contrario, seguro que está muy orgullosa de su hazaña, que cosas…

El sujeto, al verse como le caían golpes por doquier, me imagino que al principio se sentiría víctima de un ataque incontrolado de la URSS, por un trabajo no realizado correctamente y cuando la mujer le recriminara por la violación, ya empezaría a comprender que era merecido y que la justicia divina se transformó en forma de pata de silla.

He intentado quitarle un poco de hierro al tema, que como ya he dicho al principio, el asunto es muy serio, cada uno tenemos nuestro parecer al respeto y el mío me lo reservo.

Esto lo escribí la semana pasada, pero por circunstancias de la vida, no había podido continuar, sin saber si estaba o no terminada la entrada del blog, si lo iba o no a publicar o se quedaría en el fondo de mis escritos, sin embargo, por el motivo que sea esta mañana me he levantado pensando en esa tía coraje y sabiendo que tenía que terminarla y publicarla.

Voy a buscar, la noticia, pues si, y como no podía ser de otra forma, este sinvergüenza por llamarlo de alguna forma, es una mala persona.

La noticia es mas larga, el violador tiene un historial más largo se abusos y maltratos, dejo la noticia abajo por si alguien esta interesado en leerla.

https://elcaso.elnacional.cat/es/sucesos/albanil-apalizado-violo-hijastra-torturo-pinzas-genitales-malaga_26381_102.htm

Copio la parte sobre la que he escrito:

“Los hechos tuvieron lugar el pasado 27 de enero en Málaga. Una mujer, al enterarse que un hombre había abusado de su sobrina de trece años, decidió vengarse: contrató al agresor, de profesión albañil, para una supuesta reforma en el baño. Cuando llegó, la mujer le dio una brutal paliza con la pata de una silla.

El hombre consiguió huir, totalmente ensangrentado, y llamó a la policía, a quién dijo que le habían atracado. Al mismo tiempo, los agentes encontraron a la mujer limpiando los rastros de sangre de la casa y el rellano, mientras repetía “nadie abusa de ella”. Justo después, confesó que había agredido a un hombre y explicó el motivo”

Cuando estaba escribiendo mi historia, no había leído la noticia, esto ha sucedido después, tiene un grado de certeza similar y la noticia es la misma, creo que queda poco por decir.

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.