Historias de bicis

 

Voy a contar tres cosas relacionadas con el mundo de la bici que me han ocurrido a lo largo de esta mañana, a primera hora  estaba sonando la radio a lo lejos, me encontraba en la cama soñoliente y estaba escuchando sin escuchar una noticia que decía:”Asesinan en Sevilla a un español de origen marroquí, le habían pegado cuatro tiros, el locutor continuaba diciendo que le estaba esperando en el portal de su casa, parece ser, se trataba de un ajuste de cuentas entre narcotraficantes o gente relacionada con el  mundo de la droga”. Lo que me llama la atención: el asesino huye del lugar de los hechos montado en una  bicicleta, vaya tela lo que nos faltaba a los ciclistas, y  para ocultar su rostro llevaba un pasamontañas.

 De aquí podemos sacar varias conclusiones en primer lugar: se trata de un asesino pobre que no tiene otro medio  más rápido de   transporte, veo a muchos inmigrantes moverse en bicicleta, también puede ser como me pasa a mi es un fan de las bicis, también podemos especular, el  sitio donde lo comete es una zona peatonal de  difícil acceso y con la bicicleta se mueve mejor y pasa desapercibido. Cuando el locutor esta narrando está noticia,  nos quiere decir que alguien lo ha visto y han informado de lo sucedido. Tampoco sabemos si esta persona asesinada iba o no acompañado o si en los alrededores había alguien, pero entiendo que si, que alguien lo ha tenido  que ver y por eso llevaba un pasamontañas, y si no como sabemos que llevaba un pasamontañas, me imagino que a la vuelta de la esquina o cuando se viera ya inmune se  quitaría el pasamontañas y se convertiría en un ciclista más, bueno no, en un ciclista asesino. Cosas de bicis.

 A otro tema, esta misma mañana he salido a darme un paseo con la bici y me he ido a desayunar a Cabo de Gata, en mi paseo y por recrearme un poco he llegado hasta la Fabriquilla, siempre me gusta montar en bici y ver el Cabo, el Mar  y la Iglesia de Las Salinas en esos kilómetros rectos, dónde la mente se hace sus películas y te sirve para desconectar  de esta realidad que a veces se vuelve repetitiva, pues nada, iba yo con mi película y me pasa una bici de carretera como una exhalación, así como si fuera un coche, ni saluda, ni me dice nada, ni nada de nada, ¿Qué nos esta pasando? Se han perdido los modales, los ciclistas ya no nos saludan, se han vuelto antipáticos o  es un reflejo de la sociedad egoísta que lo único que quiere es mirarse al ombligo. Antiguamente los ciclistas nos saludábamos y hablábamos de cosas triviales, preguntábamos hacia dónde vas; si veías a alguien parado, siempre le preguntabas: te puedo ayudar en algo.

 Yo he llegado a dejar cámaras de ruedas y han ido a mi casa a devolvérmelas, cuando precisamente le había insistido que no hacia falta, que hoy por ti  y mañana por mi. Ahora los ciclistas, mejor los que montamos en bici, somos muchos y se están perdiendo los modales y las buenas costumbres; ya no nos vemos como una pequeña tribu con ideales similares, si no como grupos competitivos, si te pueden pasar y dejarte cuanto mas atrás mejor.

En otros tiempos, bueno yo ahora, cuando veo un grupo de ciclistas me uno a ellos y les pregunto ¿Hacía dónde vais? Y si puedo me uno a ellos, depende del tiempo que tenga, de  la velocidad que lleven, que no les pueda seguir o por si la ruta discurre por un sitio distinto a lo pensado, pero generalmente la cambio, sin problemas. Vamos a ver, que también hay muchos ciclistas amables y simpáticos que te saludan, que hablas con ellos y compartes tus inquietudes, tenemos muchas cosas en común. Yo en particular raro es el día que no salga sólo que hable con algún ciclista o grupo, pero lo que quería insistir que antes eso era lo habitual y ahora como no seamos los  de la antigua escuela, esto se está perdiendo y desde este blog, lo revindico.

 Y por ultimo, estaba en las duchas de Cabo Gata, tenia la bici al lado, se me ha acercado una persona mayor que llevaba un bastón, se movía muy despacio y me ha dicho;

– ¿Vas a Almería con la bici?

– No voy a Retamar. Y me contesta:

 – Pues tenga mucho cuidado con los coches que ya no respetan a nadie.  Le sigo contestando: -No se preocupe que voy por los caminos que no voy a salir a la carretera.

– Mi hijo también salía con la bici pero este año, ha dejado de cogerla, le ha dado miedo, con todos los accidentes que pasan. Y encima todos los que los  cometen van borrachos y drogados.

Sigo contestando: -Parece una realidad, ya no hay respeto y la gente no sabe que encima de la bicicleta va una persona, con familia, a esos irresponsables se les olvida, yo sigo argumentado mi punto de vista, por eso no vamos a dejar de hacer lo que nos gusta.

– Mi hijo me dice que hay conductores que lo hacen queriendo, que nos atropellan porque somos ciclistas.

Intento reconducir un poco la conversación y le digo: -No creo que sea eso, mas bien parece que les molestamos, que somos un estorbo, ellos van en sus coches y les hacemos frenar y eso si parece que les sienta mal, van a llegar tarde a su súper cita importantísima.

En fin, sigo hablando  mas con la mujer, me cuenta un poco su vida, la escucho pacientemente y me doy cuenta, que es como mi madre intenta darme sus consejos de vida, muy sabios por cierto e intentaré aplicarlos en la medida de lo posible. Estas conversaciones me enriquecen y me hacen ver que hay mucha, pero mucha gente buena y con una sonrisa se llega al fin del mundo.

 

 

 

 

 

 

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.

2 comentarios en “Historias de bicis”

  1. Verdaderamente hoy en día los “ciclistas” parecemos máquinas, lo que en principio debería ser el disfrute y la relajación de la mente, se convierte en ansiedad y tensión. Echo de menos alguna ruta con los amigos para deliberar un rato sobre cosas sin importancia que también importan.
    No hablo de los coches en carretera en relación a las bicis para no alterarme……OM!!!!

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