Un secuestro 7 ª parte y última

El momento más complicado fueron las negociaciones, dónde cada  parte exponían sus pretensiones y  cada cual querían salirse con la suya, en  este caso una parte pone las pretensiones y la otra cede más o menos en virtud de lo que consideran o no aceptable dentro de la legalidad o hasta donde ellos consideraban que podían llegar ¿Dónde estaba el límite? A saber…

La pretensión de los Cacos ya las expuse en el capitulo anterior y bueno ahí están, creo que eran de máximos para ir rebajando, pero solo un poco, es como que  cedían y luego volvían a por todas, en ese tira y afloja para ver quién aguanta mejor el tipo.

Los rehenes, nosotros éramos su garantía de éxito y sabían que teníamos que salir de una pieza, vivitos y coleando en la medida de lo posible. También sabían las dos partes que cuanto más se alargara el secuestro más posibilidades existía que se resolviera policialmente, entrando los grupos especiales de la Guardia Civil y en ese caso todo estaba perdido, el futuro era incierto y lo que pasara se dejaba un poco en manos del destino.

Creo sinceramente que por ninguna de las dos partes querían eso, todos queríamos que se resolviese pacíficamente, pero también digo que hubo momentos muy difíciles, voy a narrar a continuación una situación muy comprometida, la más dura que vivimos en las trece horas de secuestro.

En las negociaciones como ya dije salíamos en grupos de de dos, Interno y Funcionario y siempre tenían que tener visión entre los grupos y luego el grupo negociador. Ahora mismo me veo con el interno que iba conmigo, mejor que iba yo con él, en medio del pasillo enfrente mas o menos del Modulo 4, era por la tarde el sol todavía tenia fuerza, hacia un calor tenue y me contaba lo que pensaba y como creía que se resolvería este tema, dio tiempo a hablar de muchas más cosas pero esas me las reservo.

En un momento todo salta por los aires, el grupo de internos negociadores ve como por un lado del cuadrilátero suben un grupo de Guardias Civiles armados hasta los dientes para la zona de Control, qué en teoría están los túneles de seguridad y piensan: “Estos ya han decidido una intervención policial”.

Ellos saben que si intervienen en ese momento cogen a los que estaban negociando en los pasillos y así quedan menos en los Módulos y es más sorpresiva la intervención.

Volvemos corriendo Internos y Funcionarios hacia el Modulo 9 muy alterados y nerviosos, no sabiendo muy bien lo que estaba pasando. Una vez allí; los que se encontraban en el Modulo se asustaron todavía más  que nosotros. Todo era un caos y desorden, el Psicópata-malo fuera de control pegando puñetazos en las puertas metálicas que resonaban como campanadas del infierno y diciéndonos: “A mi me van a matar, pero yo os mato primero a todos, sé que vienen a por mi y me da todo igual, os mato” esto dicho a gritos totalmente descontrolado, agresivo era poco, lo siguiente en una escala de agresividad no estaría catalogado.

En ese gran desconcierto, nos quitan los uniformes de Funcionarios y se visten ellos con los nuestros y nos visten a nosotros con sus ropajes, ahora no recuerdo que estilismo me toco y si esa ropa olía a algo, con lo que soy yo para los olores caporales, pero no estaba para esos menesteres tenía otras cosas en que preocuparme.

Intentaban mimínizar daños en la futura llegada de la Guardia Civil, en las entradas por donde ellos pensaban que entrarían pusieron somieres de camas, mesas y todo lo que pudieron y pensaban usar los extintores a modo de bombas incendiarias. A nosotros nos distribuyeron por las celdas como si fuéramos cacos para complicarle el tema a la Guardia Civil.

Lo que no tengo claro fue el  tiempo que estuve encerrado en esa celda, otro salto quántico en el tiempo, me observo en la celda pero como a distancia, como si yo no fuera él que está ahí, si sé que tuve miedo la situación estaba al rojo vivo, pero más que miedo era ese no saber que pasaría. La Guardia  Civil iban a entrar tirando botes de humo y a palo limpio y sabíamos que aunque tenían nuestras fotos  y todos los escenarios estaban estudiados, algún palo nos íbamos a llevar y sobre todo la incertidumbre de ese momento de confusión.

No tengo nada claro como se resolvió la situación, si son llamados por las Autoridades y les dan garantías de que no va a entrar la Guardia Civil, sí les intentan explicar que todo ha sido un mal entendido, sí realmente iban a entrar, sí solo era un simulacro para ver como reaccionaban y tantos y tantos  escenarios posibles. Lo que mal recuerdo, es como al principio de estar en la celda  solo, esa mente en blanco abstraída de pensamiento dónde todo se para y yo no soy el que esta ahí, es mi cuerpo  y ya  cuando conecto  o recuerdo algo volvemos al escenario anterior de las negociaciones.

En los momentos más complicados o de crisis, la mente tiene un mecanismo de control, de guiarte sin necesidad de ser consciente de los hechos, cuando compare con lo que tengo escrito anterior podré deciros, sí ha sido el tiempo que me lo ha borrado o realmente no me acuerdo. La verdad que ya siento curiosidad. Tanto los primeros momentos del secuestro como este tengo una laguna mental, un vacío existencial.

Posteriormente, las negociaciones si llegan ya a un acuerdo de entrega, no quiero alargarlo más. Nosotros en ese momento no sabíamos mucho de lo que había pasado realmente, si lo sabemos a posteriori y mucho más a posteriori.

Si puedo decir que uno  los secuestradores  realizan una locución en una cadena de radio quiero recordar que era RNE intentan hacerles creer que estaba hablando en directo, cuando no lo era, pero por esas cosas del destino la entrevista que iba a ser grabada sale en directo, no sé si por la premura, por la mala interpretación por parte de los responsables de la cadena o por no sé que otro problema, lo cierto es que se difunde en directo.  Cuentan los internos las malas condiciones que se les tienen en las prisiones, quieren un sistema penitenciario menos rígido y con más garantías. Todo eso era un paripé, quieren hacer entender que el secuestro era la única forma que tenían  para denunciar ante  la opinión pública la situación de los internos en primer grado. Todo un montaje para salir lo mejor posible de esta situación y que todo el mundo supiese que eran por lo actos cometidos que si les pasara algo, de alguna forma intentaban cubrirse las espaldas ante posibles represalias.

Otro de los puntos de sus reivindicaciones era ser trasladados de conducción lo antes posible, si no pidiera ser esa noche a la mañana siguiente y que fuéramos nosotros los que los enceráramos. Las dos premisas se cumplen, yo no intervengo en su chapamiento o encerramiento, cuando me veo libre me escaqueó y le dejo esa labor a mis otros compañeros, había un montón y realmente desconozco el final de eso, ni siquiera tuve la curiosidad de preguntar, realmente es que no lo recuerdo, lo que si sé que a la mañana siguiente se fueron todos de conducción como era de esperar.

¿Qué no se les iniciara una causa penal por estos hechos?, desconocía yo que eso se pudiera negociar, creía  que eso pertenecía a la esfera judicial y no era negociable, pero parece ser que si, nosotros y yo en concreto no he ido a declarar por estos hechos ni una solo vez y ese, sí es un  hecho constatable.

Aunque parezca mentira estos sucesos les salio gratis total, de todas las maneras, estos internos estaban cumpliendo condenas muy altas por hechos similares y no iban  a poder cumplirlas todas seguidas. Pero es de justicia que paguen. En fin, a mí ahora con la perspectiva del tiempo me da igual y en esos momentos ni me lo plantee, ósea que también me daba igual.

Una vez fuera del control de los Cacos es como un subidon, una sensación de libertad, de recobrar tu vida de volver a ser tu, como que no te lo crees, los Compañeros te abrazan y todo el mundo esperándote, parecíamos héroes que veníamos de la guerra y  encima la habíamos ganado.

La verdad que tenia ganas de terminar, según iba escribiendo me iban viniendo a la mente nuevas ideas, cuando pasen unos días lo leeré todo y como dije buscare lo que tengo escrito antiguo y lo cotejare un poco, no sé lo que aparecerá,  todavía no tengo claro lo que voy a hacer cuando lo encuentre, te todas formas, cuando lo sepa os lo diré.

Me han quedado algunas cosas en el tintero, pero no he sido capaz de expresarlas o creía que no debía, en fin. Espero que os haya gustado  o por lo menos hayáis  entendido un poco este Secuestro,  olvidado y que por esas cosas de la vida me vino a mi mente y tenia que echarlo fuera. Ahora sí. Fin

 

 

 

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.

8 comentarios en “Un secuestro 7 ª parte y última”

  1. lgual que a mí se me han quitado las ganas de escribir no sé por cuánto tiempo, de pronto a ti te surge la necesidad de contar algo de hace 30 años… Que raros son los mecanismos desconocidos que nos empujan (o no) a hacer las cosas, verdad?
    Bueno, menos mal que la cosa acabó bien… Y sin traumas.. O no?… Todo es por algo.. 🙏

      1. Si a los dos o tres días hicimos una rueda de prensa en el sindicato CSIF y salió en todos los periodos locales …esto q he contado sin mis recuerdos y lo q sentí…

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