Un secuestro

Introducción

 Estas dos historias están escritas con cuatro meses de diferencia, se me paso  por la cabeza escribir sobre unos hechos sucedidos ya en el baúl de los recuerdos, y  quería redactar un relato o microrelato, en plan novelado. Así que,  en una noche y a los hechos me remito, empecé a contar lo que pretendía que fuera algo más, en un principio sin ninguna pretensión, sólo por contar.

En ese primer intento quedo escrito las cuatro líneas que os contaré y también quedo en la noche de los sueños olvidados. A las cuatro meses más o menos , me vuelve a dar otra inspiración y empiezo a escribir sobre lo mismo, y ayer por hoy, a los varios meses del segundo, repasando en el ordenador escritos y demás se me juntan los dos por arte de magia.

La realidad me dice que solo debo de escribir el principio, que no debo de seguir o no sé, si a la tercera va la vencida, hoy por hoy solo voy a seguir con los dos principios, tampoco sé, si esto significa algo, pero como cada vez que empiezo me quedo en las primeras líneas, esto es de momento lo que os voy a contar. Se me olvidaba, hasta los títulos son parecidos pero diferentes.

Cuando sienta la fuerza necesaria o la inspiración divina os seguiré contando, pero lo que sí os digo que como en los cuentos hubo final feliz:

Historia de un secuestro

 Después de casi de treinta años creo que tengo la perspectiva de poder relatar lo que ocurrió a finales del 80 en una prisión del Sur de España, lo que voy a contar son mis recuerdos y tiene un tinte de realidad mezclados con el paso del tiempo, y como se han ido macerando, olvidando y resucitando durante estos años.  Las imágenes de lo ocurrido se me manifiestan como flases pero con nitidez, por eso creo que ahora es el momento de avanzar y contarlo.

La historia viene de antes, una prisión nueva con unos pocos funcionarios veteranos y muchos recién ingresados, con muchas ganas de trabajar pero con poco experiencia, lo que pasó era lo que tenía que pasar, que empezaron a mandar a los peores delincuentes de España, los que habían participados en motines, secuestros, en definitivas, los mas peligrosos y encima eran tíos muy bragados, muy echados para delante y ahí nos tienes a unos pipiolos haciéndoles frente a esos  descerebrados.

Siguiendo por el principio, en esta prisión de sur, empiezan a llegar presos malos y con una trayectoria penitenciario de película, y siguen y siguen, y ya esta el caldo de cultivo para suceder lo que tenía que pasar, crónica de una muerte anunciada, sabíamos que iba a ocurrir pero no cuándo, siempre pensábamos que las cosas les pasan a los demás, pero en la vida llega un momento que te ocurren a ti, y entones nos estrellamos con todo el equipo.

Ese día en concreto estaba con un Funcionario veterano y creo que uno de los mejores profesionales que he tenido la suerte de conocer y trabajar;  gracias a él, por el dominio de la situación, su entereza, su cocimiento y ascendencia a hacia algunos internos, la situación se llevo bien dentro de sufrir un secuestro durante muchas horas con psicópatas.

En la vida las cosas suceden muy rápidas, no te da tiempo a reaccionar y no te enteras, ni de lo que te está pasando, cuando te está pasando. Al principio de secuestro cuando fueron a por mí, me estaban secuestrando y no me estaba enterando.

Cuando me pongo a recordar lo siento como una película que le está pasando a otro, ya no me queda miedo, ni rabia, ni angustia, ni odio, ni nada de nada, solo el recuerdo.

Entrando en acción, cuando un interno te dice: “esto es un secuestro deme las llaves”  tu no sabes lo que te está diciendo, ni te lo imaginas, te quedas parado, desorientado, como diciendo esto no va conmigo, pero sí iba. Otro interno me coge por detrás por el cuello, me tira al suelo y me quita las llaves e un tirón, con lo sucedido me pongo nervioso y llega otro interno que conocía solo de vista, del trato diario pero que nunca había hablado con él y me dice venga conmigo que ninguno estos tienen huevos a ponerle la mano encima.

Secuestro

Hay un momento en la vida que te sientes con necesidad de escribir algo, que siempre has querido y sin saber el motivo lo has tenido hay guardado en el fondo de tus recuerdos, y creo que ahora, es el momento de sacarlo y ver que hay dentro, si de verdad esta ahí como tu te creías o era tu pura imaginación.

Todo empieza en una pequeña ciudad del sur, todo pasa en el sur, la vida es más divertida, sin ofender, cada uno defiende lo suyo, hace ya treinta años más o menos y todavía lo veo y lo siento, sucede en una cárcel con presos y Funcionarios, perdonar que escriba  Funcionario con mayúsculas y presos con minúscula pero así lo siento.

 En aquel momento pasado,  hablando con mis compañeros de  lo mal que estábamos y que tenía que ocurrir, tenía que pasar lo inevitable, eso que todo el mundo sabía que iba a pasar, pero que nadie lo quería ver y, al final termina pasando. Pasó y el secuestro no nos sorprendió, solo como sabíamos nos pillo por sorpresa, son las cosas del querer, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

Cuando juntas en una prisión los peores delincuentes de España y los que habían protagonizado más secuestros. El secuestro era algo, que tenía que suceder, para todo el mundo menos para los que tienen el poder de poner los medios para que no ocurra.

A quién se le ocurre juntar a esa clase de internos en el mismo Centro, esos mismos habían participado en varios secuestros de Funcionarios y  encima todos juntos, si el sentido común existe, sepáralos, eso lo sabe hasta el Funcionario que lleva un mes trabajando, nada, todos juntitos  para que  se lo piensen y hagan de las suyas.

Los del otro lado, éramos la mayoría Funcionarios jóvenes con poca experiencia, si ahora lo puedo decir, eso sí, currantes y con ganas de hacer las cosas bien, pero poco curtidos en cosa talegueras, era lo que tocaba.

Llevábamos un tiempo hablando de un posible secuestro, e intentábamos poner los medios para que no ocurriese y estas cosas siempre pasan cuándo menos  te lo esperas y te pilla por sorpresa, tal fue la sorpresa, que un interno, vamos a llamarle Juan, nombre ficticio, con el cual tenía yo una cierta ascendencia, bueno nos llevamos bien, me piden las llaves y me dice:  “Esto es un secuestro” y como era de suponer no me entero, me cogen del cuello me tiran al suelo y allí me las arrebatan por la fuerza, pero no es que yo fuera un valiente, sino que no me estaba enterando de nada.

Ese momento, es como una película no te das cuenta de lo que esta pasando, lo ves como ocurre  delante de ti, pero es otro el que lo vive, puedo decir que no pase ni miedo, ni nada, a mi no  me podía estar pasando esto, siempre les pasa a los demás, también un punto a mi favor era joven, imprudente, valiente, la vida era mía no hay miedo a nada.

Conclusión:

 Acabo de leer los dos otra vez y creo que los dos cuentan lo mismo, había intentado mezclarlos y hacer uno solo y seguir, como ya he mencionado seguir no, pero juntarlos tampoco, porque  obedecen a una misma realidad contada en dos momentos diferentes y quiero recordar que con la conexión de haber sido pensados y escritos sin saber de su existencia, pero mi mente si los tenía  archivados y hay muchas expresiones gramaticales iguales, coincidencias, bueno os los dejo para que los leáis y ya me decís.

Entre tanto blogdeldia me ha premiado como el blog del día 30 de abril os dejo el enlace de la entrevista:

http://www.blogdeldia.org/2018/04/goyo-galache/

 

 

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.

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