Estamos en julio y hay Tour de Francia, la carrera de bicis más bonita e interesante del mundo, por varios motivos, el principal que van los mejores corredores, y eso la hace grande, dos, que tienen un experiencia contrastada por muchos años de hacerlo bien, tres, los sitios por donde trascurre son preciosos, se saben vender, las cumbres míticas, los puertos más altos, la gente animando, gritando con ganas, el diablo corriendo con su tridente, las carreteras pintadas…todo bonito y todo es un circo.
Vivimos unos momentos gloriosos en el ciclismo, se acabo o eso parece el doping, tomar sustancias dopantes para mejorar el rendimiento. En otro momento, en un tiempo pasado el ciclismo estaba siempre bajo sospecha, merecido escarnio por ser unos tramposos. En un mundo donde todos hacían trampa, y todos iban puestos de igual manera, y pienso que todos tenían las mismas posibilidades de ganar, partían de cero. Parece ser que no, a unos, estas sustancias y transfusiones les sentaban mejor que a otros o estaban mejor preparadas, tenían más medios.
Había un tema principal en el dopaje, el hematocrito, la porción de glóbulos rojos en sangre, cuanto mayor hematocrito, más glóbulos rojos y pueden trasportar más oxigeno a los músculos y estos se cansan menos, y ya que el ciclismo es un deporte de resistencia, era determinante para ser un buen corredor.
Hoy en día, están los pasaportes biológicos de deportistas, donde quedan registradas todas las pruebas realizadas y si ocurre alguna alteración significativa se detecta de una forma más fiable. ¿Esto quiere decir que no hay dopaje? Eso quisiera yo, soy escéptico. Ha habido una evolución tremenda en todos los aspectos que envuelven al ciclismo, entrenamiento, comidas, series, entrenamiento en altura, por ejemplo si te pasas una semana a más 2000 metros de altitud, aumentan tus glóbulos rojos sobre un 20 por ciento, al haber menos presión atmosférica necesitas que haya más glóbulos rojos, es parecido a las trasfusiones pero legal, de potenciómetros y más cosas que se me escapan…
En este Tour han coincidido una serie de ciclistas muy buenos, sobresalientes, y no uno o dos, sino varios y esto hace que el espectáculo sea grande, Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard, Primoz Roglic, Remco Evenepoel, Wout Van Aert, Mathieu Van Der Poel, Carlos Rodríguez y Juan Ayuso por citar algunos y a los dos españoles, que no es poco, son jóvenes promesas, ya en presente.
La carrera ha terminado y ha sido preciosa, me ha encantado con un Pogacar increíble que lo ha ganado todo, seis etapas y la general, maillot amarillo. Vingegaard que se ha recuperado muy bien, mejor de lo esperado, después de una caída muy grave hace dos meses y prácticamente sin el entrenamiento adecuado, le ha plantado cara a Pogacar, ha ganado una etapa y segundo de la general. Renco Evenepoel era su primer tour con 24 años ha sido líder de los jóvenes, se ha enfundado el maillot blanco y tercero en la general, un espectáculo. Primoz Roglic se tuvo que retirar por caídas, la verdad que la suerte en el Tour no le está acompañando, espero y deseo fervientemente que gane al menos un tour, creo que por el bien del ciclismo se lo merece, el destino lo dirá.
Quiero también mencionar al líder de la regularidad y del maillot verde, Biniam Girmay un negro de Eritrea que ha ganado tres etapas y ha hecho visible al ciclismo africano, donde las bicicletas se utilizan para desplazarse y no como deporte, esperemos que este ejemplo anime a otros a practicarlo, aunque difícil porque lo primero es buscarse la vida para comer.
Jasper Philipsen otro esprínter que ha ganado 3 etapas y posiblemente sea el mejor esprínter actual.
Mark Cavendish posiblemente el mejor esprínter del ciclismo de todos los tiempos ha ganado una etapa y con ello suma 35 etapas en el tour superando al caníbal Eddy Merck.
En cuanto a los españoles, Carlos Rodríguez no ha tenido su tour, no ha encontrado su golpe de pedal, el porqué lo desconocemos enfermedad, entrenamiento, se le ha hecho largo y ha llegado arrastrándose y luchando por ese séptimo puesto en la general que está brillante. Mikel Landa perfecto, muy bien con su quinto puesto. Enric Mas ha luchado lo que ha podido, empezó muy mal, no podía seguir a los buenos, ha luchado lo que ha podido, a pesar, de no encontrarse bien, y por ultimo Richard
Carapaz, el ecuatoriano, jersey punto rojos de la montaña, ha ganado una etapa y ha vestido un día el jersey amarillo, ah y el premio de la combatividad.
En general, muy bien, Vingegaard me ha emocionado, me ha hecho comprender que sí se pude, que siempre hay esperanza y Pogacar y Evenepoel me ha hecho perderme las siestas. Que más le puedo pedir…
