Tour de Francia, la mejor carrera de bicis del mundo, donde participan los mejores ciclistas, donde se rueda a mayor velocidad, donde los nervios están presentes, donde no te puedes despistar ni un momento, en cualquier instante puede pasar, en esta primera etapa, les ha ocurrido a Enric Mas y Carapaz se han ido al suelo, al final de un descenso, en apariencia sin dificultad con un buen firme, en el kilómetro 20 de la meta, van y se caen, posiblemente se han tocado descendiendo y han dado con los huesos en el asfalto, a esa carretera que está dura que está hirviendo, que te quema y te hace unas rozaduras, que duelen, que abrasan, que sientes un dolor insoportable.
Carapaz, corredor ecuatoriano muy bueno, se ha hecho daño en la rodilla, esperemos que solo sea el golpe, eso se pasa, lo que no se pasa es el cabreo, al final, ha podido continuar, pero ha perdido bastante tiempo en la línea de meta. Ya no puede optar a la general. Una pena, es un ciclista muy combativo y me cae fenomenal.
En el caso Enric Mas, el resultado ha sido peor, por lo que parece tiene una luxación en el hombro o algo más grave, por lo visto no podía levantar el brazo y han optado por el abandono de la carrera. La cara de Eric era un poema, con la mirada perdida de rabia, de fracaso, creo que lo menos era el dolor, era esa responsabilidad que tenía con el Equipo, con España y por el mismo. Cuando te estás machacando en los entrenamientos para estar bien y rendir y no puedes demostrar nada.
Ambos corredores están entre los mejores, podían quedar entre los diez primeros, no son los mejores, pero sí en una segunda línea. En el caso de Enric Mas es el mejor corredor español que tenemos en la carrera y posiblemente de España, llevaba todo la pretemporada preparándose para esta carrera, era su primer objetivo hacer una buena carrera e intentar hacer pódium, y el equipo Movistar que es al que pertenece es también nuestro mejor equipo de ciclismo.
Todas las esperanzas se desvanecen el primer día de carrera, que injusto que es el ciclismo, encima tienes que no caerte, que la suerte te acompañe, no ya que te de una pájara y no puedas seguir a tus rivales o que ellos estén más fuerte que tú, que suele pasar, esto es peor, que el destino vaya contra ti, que no te deje demostrar lo que tienes en la piernas.
Una cosa buena, los hermanos Yates, dos hermanos gemelos, de diferente equipos a pocos kilómetros de la llegada, se han escapado y se han plantado en la meta los dos solos, y al final ha ganado el más fuerte. La meta en subida y ha ganado el mejor, Adan, el otro se llama Simon que también es muy bueno, gano una Vuelta a España. Hoy los padres de los Yates estarían contentos, nunca llueve a gusto de todos, no hay mal que por bien no venga, y no hay mal que cien años dure.
La segunda etapa la ha ganado un francés desconocido Lafay, ha sorprendido a los favoritos, Van Aert era uno de ellos, quedo segundo y un poco enfadado por dejarle esa distancia suficiente para ganarle, una etapa complicada, se andaba muy deprisa, rompe piernas, y con puertos medianos.
Otra cosa, Carapaz ha abandonado, no puede superar la caida. Dos llantos a la vez. Lo digo por los dos abandonos. Que los sufro y los lloro.
La tercera se ha decido al sprint, y ha ganado en el que mejor en forma estaba, Jasper Philipsen. Es un súper especialista de los esprines ayudado y apoyado en su llegada, que le hace el hueco y le da la velocidad, el súper Mathieu van der Poel.
Estas tres etapas se han corrido por el País Vasco, con mucha gente viéndolo y animando, ha sido un espectáculo de público digno de ver gritando y ondeando banderas de Euskadi, solo banderas de Euskadi y ninguna de España o yo por lo menos no las he visto. El que quiera sacar sus conclusiones, que las saque, nadie se ha animado a ir desde Navarra, Burgos o Santander por decir algo, o alguien del mismo País Vasco, nadie se atreve a ondear una bandera de España. No lo sé, simplemente que me ha llamado la atención, seguramente por el resto de Tour de Francia veremos alguna bandera de España.
En la cuarta etapa, un petardo, en principio era para esprintes, e iban todos juntos en grupeta como una carrera cicloturista, y no del Tour de Francia, “ya habrá otras etapas más rápidas e intranquilas.” Habrán pensado, está se la han tomado con mucha calma, que no pasa nada, nada más que es muy aburrida. De hecho me he puesto a escribir para ir contando lo que está sucediendo, por hacer algo. Los comentaristas ya no saben ni que contar, van hablando de todo menos de la carrera. Ha vuelto a ganar Philipsen al esprín, gracias a Van Der Poel, que le hace un lanzamiento, lo deja en la meta para levantar los brazos, bueno eso es un decir, a una velocidad de vértigo, hay que estar ahí, a esa velocidad dando bandazos.
Que miedo que dan los esprines, es un miedo ajeno, crees que se van a caer, a una velocidad impresionante, cuando terminan, respiro y me siento mejor, me gusta verlos, pero reconozco que sufro por ellos.
La cuarta etapa de Tour, ha habido un escapada de muchos corredores, treinta y se han quedado sobre quince, y uno importante para la general, Hindley, un australiano que ha ganado un giro de Italia. Vingegaard ataca a dos kilómetros de un puerto de montaña y Pogacar no puede seguirlo, el superhombre se ha quedado. Pogacar sale un una lesión de muñeca, que eso no afecta a las piernas, pero no habrá podido montarse en la bicicleta para entrenar lo suficiente. Esperemos que, todavía no esté en forma, que la ira cogiendo poco a poco en la carrera.
Ha ganado Hindley y se viste de amarillo, Pogacar pierde un minuto con Vingegaard. Muy emocionante la etapa, por la escapada y como se ha desarrollado el final, con cambio de líder y otro más que se ha metido en pomada, lo digo por Hindley, solo había dos favoritos que jugaban en otra liga, y ahora son tres. Vingegaard da miedo, lo digo por como se ha ido de Pogacar, así más emocionante, pero que Pogacar tiene mucho que decir, en sus declaraciones posteriores dice que no tenía piernas, ni fueras para seguir a Vingegaard.
La sexta etapa, Pirenaica, con tres puertos de primera categoría, entre ellos el Tourmalet, Vingegaard ha intentado soltar a Pogacar, y no ha podido. En el último puerto, Pogacar ha pegado un arreon y ha dejado a Vingegaard y le ha sacado 20 segundos, queda Tour. Hindley pierde dos minutos. El tour es cosas de dos. Vingegaard de amarillo. Ole por Carlos Rodríguez queda quintó en la general y con muy buenas pintas de hacer algo interesante por el ciclismo español, que tenemos ganas de ver a españoles por las primeras posiciones. Vingegaard en sus declaraciones, “sabía que Pogacar no estaba acabado, lo he intentado y me ha atacado”.
Queda mucho Tour, y puede pasar de todo, está muy abierto, puede ganar cualquiera de los dos, y por supuesto para los españoles se ha puesto muy interesante por ver hasta dónde puede llegar nuestro Carlos Rodríguez.
Séptima etapa, etapa llana, se ha decidido al esprín, ganada por el de siempre en este Tour Philipsen, su tercera victoria, su equipo le prepara muy bien el esprín, lo dejan cerca de la meta y ya solo tiene que apretar y ganar que no es fácil. La suerte está echada.
Octava etapa, se ha andado muy deprisa, a una velocidad de vértigo, con dos pequeños puertos cerca de la finalización, y en la meta con algo de pendiente, solo han podido llegar algunos esprintes, ha ganado Mads Pedersen, en un final muy emocionante, pegando unos pisotones increíbles de fuerza a los pedales, Pedersen ha ganado por fuerza sobrehumana, parecía que iba a romper los pedales, dándolo todo y un poco más. Bonita etapa. Carlos Rodríguez gana un puesto en la general, uno de los hermanos Yates, se ha caído y ha perdido algo de tiempo y nuestro Carlos lo ha adelantado. Ahora ya solo le falta adelantar un puesto para el pódium, y sobre todo que las fuerzas le acompañen. Que experiencia tan bonita está viviendo en su primer Tour.
Novena etapa subida a la mítica cumbre el Puy de Dome, 35 años después, un recorrido montañoso por el macizo central, declarado Patrimonio de la Humanidad en el 2018. La ascensión final es una gran curva en forma de espiral, como un gran ensaimada, hasta llegar la cumbre volcánica, con los cuatro ultimo kilómetros con un desnivel medio del 12 por ciento, etapa para hacer diferencias, si hay diferencia entre los buenos, en este casos es cosas de dos. El equipo de Vingegaard hace dura la subida y contra pronóstico, ataca Pogacar y le quita a Vingegaard otros diez segundos.
La decima etapa, la ha ganado un español, Pello Bilbao, hacía cinco años que no ganábamos una etapa en el Tour de Francia, cuatro tours y cinco años, un año no hubo por la pandemia, una escapada de muchos corredores y ha ganado el mejor, que ese ha sido Pello. Ya tocaba, después de unos años oscuros, hay luz al final del camino, y el ciclismo, tiene recuerdo, el karma cumple su función, se ha hecho justicia.
La undécima etapa la ha ganado, de nuevo al esprín, el de siempre Philipsen, se encuentra en una forma extraordinaria y de esta manerano hay nada que hacer, está tocado por la barita mágica de los ganadores.
Duodécima etapa, otro español, Jon Izaguirre, otra escapa de muchos corredores, etapa dura, enhorabuena a Jon y al ciclismo español y Vasco, ¡qué bien! A por ellos, ya queda menos y al final, no estamos portando, y como no hay dos sin tres, a ver quién es el siguiente.
Etapa 13: El polaco Kwiatkowski gana en el Grand Colombier, en escapada de fuerza a pocos kilómetros de la meta.
Etapa 14: Enorme victoria del gran Carlos Rodríguez, como no hay dos sin tres, y muy merecida, después de la subida al puerto y en la bajada ante la indecisión de los dos superhombres, ataca y se escapa y le permite arrebatarle la tercera posición del podio al australiano Hindley. Que sensatez, que chico más corriente con 22 años, su primer Tour, ya se está codeando con los mejores, podemos decir que ya está entre los mejores, nos espera un gran futuro y ya presente con este gran corredor. ¡Qué alegría tan grande!
Etapa 15: Wout Poels gana esta etapa del Tour seguido de Van Aert. Igualdad entre Pogacar y Vingegaard seguimos igual que estábamos, el lunes día de descanso y el martes cronoescalada, que determinará algo la carrera.
Etapa 16: Gana Vingegaard la cronoescalada. El danés ha volado en Passy – Combloux con un tiempazo de 32′ 36′’. El esloveno ha hecho un etapón pero no ha podido aguantar el ritmo del danés y ha acabado a 1′ y 38′’. Las cosas se le complican a Pogacar, pero ni mucho menos está decidida la carrera, quedan dos etapas de montaña. Y podemos esperar cualquier cosa, si es cierto, que Vingegaard lo tiene muy bien para ganar lo tiene todo a su favor, pero en el ciclismo pueden pasar muchas cosas, caídas, fallos mecánicos, enfermedad y, a saber… Por mí Vingegaard es el favorito, además es más humano, más frágil, tiene cara de niño bueno, es como buena gente, y Pogacar es de otro planeta, es el mejor en todo, un portento de la naturaleza, pero en la vida no siempre ganan los mejores, el esfuerzo, la constancia y mucha cabeza, hacen mucho, el final y la carrera está por resolver.
Carlos Rodríguez ha perdido la tercera posición de la clasificación general en favor de Adam Yates, se han quedado a 5’’ segundos, que no es nada, pero sigue con todas las posibilidad de alcanzar el pódium y tocar el cielo en Paris.
Etapa 17: Felix Gall ha ganado la etapa. Pogacar se cayó al inicio de la etapa, hizo el afilador y al suelo, con una caída seca y dura, se levanto rápidamente, ya no sabemos si por eso, o por el mal día de ayer o por lo que fuera, a ocho kilómetros de la subida del último puerto, explotó, pájara descomunal, y empezó a perder tiempo casi cinco minutos en la meta con respeto a Vingegaard. Me ha dado mucha pena ver a todo un campeón arrastrándose por la carretera, pero este gesto le honra y lo hace humano, “la carretera pone a cada uno en su sitio”. Vingegaard tiene su segundo Tour en el bolsillo, no se puede decir que ya lo ha ganado, pero salvo accidente o cosa parecida, si la carrera lo permite empataría con Pogacar a dos Tour.
Nuestro Carlos Rodríguez ha quedado a un minuto y algo del Adan Yates que lo relega a la cuarta posición, que está muy bien, que es su primer Tour y todavía le queda mucho por decir. Un Tour muy animado y entretenido, no recuerdo pasármelo tan bien, en tiempo.
Etapa 18: El danés Kasper Asgreen (Soudal) ha ganado tras imponerse a sus compañeros de fuga, el pelotón se ha quedado a un metro de cogerlos, salvado por los pelos , nunca mejor dicho. Jonas Vingegaard sigue como líder.
Etapa 19: Matej Mohoric consigue por milímetros la victoria, ante Asgreen tiene que ser la foto finish quien decide el ganador, un final muy emocionante.
Etapa 20: Tadej Pogacar (UAE) consigue la victoria en la última gran etapa de montaña de este Tour de Francia 2023 y se quita el peso que no le dejaba sonreír, el niño de la sonrisa eterna, merecida victoria, el equipo la ha trabajado durante toda la etapa y se hizo justicia, Tadeo con dos etapa ganadas y segundo en la general, se alivia un poco ese sufrimiento por el hundimiento que tuvo, le quitaron las ganas, se le fueron de golpe, apareció el hombre del mazo.
Etapa 21: Victoria sorprendente de Jordi Meeus en el esprint de los Campos Elíseos. Jonas Vingegaard, ganador del Tour de Francia de 2023, lo gana por segunda vez y ya está hacaiendo historia junto con el segundo clasificado Tadej Pogacar, que también lleva dos Tour, que no dejó de dar espectáculo en ningún momento hasta el último día, atacando en la recta de los campos Elíseos, todo un ganador.
Los hermanos Yates tercero y cuarto, y nuestros españoles, el León de Almuñécar, Carlos Rodríguez quinto, Pello Bilbao sexto. El mejor Tour español en tiempo, con lo mal que empezamos, la cosa se ha ido arreglando y podemos decir que hemos cumplido con creces, que hemos dado la cara y no se les puede reprochar nada a los ciclistas.
Un Tour muy bonito, competido, emocionante, apasionante, emotivo… me quedo sin adjetivos, que decir, que me lo he pasado en grande, que he disfrutado y para mí el mejor Tour en mucho tiempo, esta generación de corredores, de súper corredores nos está dando unas alegrías, que ni siesta, lo que siento es que se haya acabado, pero así es la vida, ahora a esperar la Vuelta a España que empieza a finales de Agosto.
A darle a los pedales, a ver mundo, a ver la vida pasar por los radios de la bicicleta, a disfrutar de las cosas que nos gusta, a ser felices…
