Vincent Van Gogh

No hay vacío, todo está interconectado, lo que vemos está unido a todo, el espacio entre las cosas es lo que da forma y forma la materia. El vacío no existe son calles y caminos llenos de energía y estas a su vez en pequeñas olas que se arremolinan y se entrecruzan en muchos sentidos, son como los trazos de las pinturas del Genio Loco del pelo Rojo, son las corrientes que conforman la materia. Son corrientes de energía que tienen vida, alargan y deforman nuestra realidad. La materia es energía densificada, todo está conectado en una sucesión de momentos.

El Genio Loco vio esas formas y las dibujo, sus trazos, sus canales, sus corrientes, su realidad, supo captar esos movimientos entre las cosas, trascendiendo de lo real a las fuerzas ocultas.

Las pinturas, los cuadros son las realidades de los pintores; pintan como ven, su momento, miran con otros ojos, con los ojos del artista,

El cubismo también es muy interesante, las geometrías, distorsionamos esa realidad para abstraerla y universalizarla en conceptos o imágenes.

Cuando Van Gogh en su cuadro a la búsqueda de la cama “El dormitorio” mira a la habitación y ve su cuarto, su cama, lo ve todo en un movimiento incesante y lo retrata en un instante tridimensional. Realmente todo está en movimiento, nuestra Tierra, nuestro Sol, nuestra Galaxia, nuestro Universo, nuestro tiempo, nuestra vida… “Qué se pare ya, aquí me bajo”

rojo Mexicano

Cuántas realidades, cuantos dibujos, cuántas formas, cuantas irrealidades vemos y creemos que son realidades; en el mundo de las sombras.

Somos energía todo lo que habita es energía, dependiendo del grado de vibración y de su densificación surgen las cosas como las vemos.

Lo expuesto me viene al a la cabeza cuando observo mi entorno y veo mesas, sillas, cuadros y demás materia inorgánica y lo veo todo en movimiento, no veo las formas definidas, cuanto más las observo más se me difuminan los contornos y se entremezclan con ese vacío recorrido por corrientes de energía; bailando con una música celestial, un movimiento caótico, el caos de las leyes naturales.

Siguiendo un poco al Genio Loco, en su obra magistral “La noche estrellada” el pincel del artista ejerce magia…

La noche estrellada

Lo relaciono con el concepto de turbulencia en la dinámica de fluidos, descubierto por el matemático Kolmogorov en 1950, intenta explicar las turbulencias, su orden y caos, tanto de la materia como de la luz. Setenta años después de la gran obra de Van Gogh, a pesar de no lograr una fórmula fiable al cien por cien, ni siquiera en la actualidad se ha podido comprender del todo. Se trata de un movimiento caótico, desordenado donde sus trayectorias forman remolinos. El flujo turbulento se asemeja a cuando tiramos una piedra en un estanque en reposo, surgen unas pequeñas olas, ondas; pero más difícil todavía, tiramos muchas piedras y estas ondas entran en colisión unas con otras, los remolinos grandes transfieren energía a otros más pequeños, formando unos canales de ondas en muchas direcciones, pero y ahí está el misterio con un patrón definido. Van Gogh lo vio y lo pintó, esas turbulencias y precisamente en ese momento, él de más agitación psicótica. A mi, esta obra me maravilla es lo más de lo más, del movimiento, de la luz, de la energía…

Estas turbulencias están presentes en la generación de campos magnéticos de las galaxias. En 2004 con el telescopio espacial Hubble, los científicos observaron remolinos generados por nubes de polvos y gas alrededor de una estrella y les recordó “la noche estrellada” reproduciendo los patrones similares a la dinámicas de fluidos turbulentos.

Los agujeros negros, estrellas gigantes que colapsa, explotan, produciendo un gran cataclismo; las Supernovas. Los restos que quedan se van enfriando formando los aguajeros negros, con una densidad tan grande que ninguna partícula de materia puede escapar, ni tan siquiera la luz, su fuerza gravitatoria, ondas gravitacionales, es tan gran grande que atrapa todo lo que se interpone en su camino. Estos súper giros en forma de remolinos, ondas, podemos hablar de turbulencia de fluidos o de energía, y todo esto sin saber el Loco del pelo Rojo lo que estaba pintando, o sí, realmente veía esas turbulencia, las tenía en su cabeza y debía de sacarlas, sinceramente no creo en la casualidades y en un momento de lucidez accedió a ese inconsciente colectivo, donde habitan todos los pensamientos y sueños, se hizo la luz y el Genio se situó en otro momento de la eternidad, en ese que no se puede entender. En toda su vida solo vendió un cuadro, era alcohólico y tenía crisis alucinatorias, nadie le podía ver, era un tocapelotas, genio y figura. Otro de los grandes interrogantes, su muerte- ¿Suicidio o asesinato?- todo indica que se suicido, bajo los efectos del alcohol con sus crisis psicóticas, un desvarío. Murió con 37 años y parecía un viejo, así lo atestiguan sus autorretratos, así se veía como un viejo loco del pelo rojo y así lo vemos. Gracias por tu genio.

Autor: Goyo Galache

Un soñador, qué vive para ser feliz y ahora le ha dado por publicar sus cosas sobre la vida y pensamientos.

7 comentarios en “Vincent Van Gogh”

  1. Me encanta. Desde la triste noticia de la muerte de Stephen Hawking he visto más de una decena de documentales en youtube… y esta entrada me ha dado mucha envidia. Que buen mix de la ciencia y el arte con un protagonista excepcional.

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