Libro de Javier Cercas, sobre la vida del Papa, Francisco I, Jorge Bergoglio, escrito por un agnóstico, ateo y no creyente, las cosas pasan porque tienen que pasar, él nunca hubiera pensado que sería el elegido, para escribir un libro del Papa Francisco y que lo acompañaría a un viaje a Mongolia al fin del mundo.
Cuando escribe Javier Cercas, el Loco de Dios se refiere a Bergoglio y en el fin del mundo a la periferia, a Mongolia, esos sitios alejados de todo los sitios, que según el Papa se tiene una perspectiva diferente, más lejana y cercana a la vez de la verdad. Se mira con otros ojos, se tiene otra verdad.
La forma de escribir de JC es original, con el tiempo le han copiado otros autores y se ha convertido en un género literario más, autoficción, donde el autor siempre tiene algo de protagonista, como investigador, biográfico, con elementos novelescos, es decir, es un todo revolutum, esa mezcla de estilos me gusta, me hace sumergirme en los personajes, como si yo tuviera algo que ver, es sentirte protagonista, o investigador de lo que está contando, se puede decir que tiene un estilo propio en la forma de contar los acontecimientos que va narrado en sus novelas.
Esta en concreto empieza contando como el Vaticano se pone en contacto con él, para que escriba un libro sobre el Papa, y él muy extrañado les dice: ¿pero se han informado sobre mí, no soy creyente, deje de serlo, soy escritor de libros? Y creo que se están equivocando, lo intentan convencer, simplemente le dicen que quieren que sea él, el que escriba ese libro, y que se lo piense.
Tras meditarlo y ante el reto personal que se le plantea, acepta, con la premisa que quiere que tener una entrevista con el Papa Francisco durante cinco minutos, que su madre es muy creyente y le quiere hacer una pregunta muy importante para ella. La pregunta: ¿Está seguro de la resurrección de la carne y la vida eterna? Porque mí madre, cree que cuando se muera se encontrara con su marido muerto en la vida eterna y no quiero que se lleve una desilusión.
El libro va narrando en primera persona, el viaje y las entrevistas que va haciendo a gente relevante del Vaticano, y lo más importante a los misioneros y misioneras de Mongolia, que son los verdaderos protagonistas del libro o por lo menos a mí me lo parecen, personas que lo dejan todo por ayudar a otras personas en un país, en el fin del mundo, para pasar mucho frio, (en Mongolia en invierno hace cuarenta grados bajo cero), eso debe de ser mucho, pero mucho frio.
Los misioneros de Mongolia no intentan convertir a la gente en católicos, no hacen proselitismo, no intentan convencer, no los bautizan o a muy pocos, algo insignificante, primero, en Mongolia se le considera gente rara como una secta, segundo, son tan minoritarios, mil quinientos en un país de tres millones y medio de personas, que importan poco o nada, simplemente lo relevante de su misión es ayudar a los más necesitados, enfermos mentales, alcohólicos, niños sin familia y a todos aquellos que sufren, su poder es el amor, predican con el ejemplo, dando y repartiendo amor.
Su súper poder es la fe, el que tiene fe mueve montañas, ellos tienen algo que les hace levantarse todas las mañana con una fuerza inagotable para ayudar y darse a la gente que los necesitan, me está impresionando la labor de los misioneros, cuando escribo misioneros incluyo por supuesto a misioneras mojas y todo aquel clérigo o seglar que se deja la piel por ayudar, por favor me asombro, como puede haber gente tan buena, esto me hace reflexionar y darme cuenta lo egoístas que somos en el los países desarrollados, como nos mirarnos el ombligo y no queremos saber nada de esos países perdidos de la mano de Dios.
China, la gran deseada del catolicismo, o la gran abandonada, lo que se quiere es un contacto al gran continente, ¿cómo?, de una forma sutil, sin hacer ruido, negociando con los poderes comunistas chinos, sin micrófonos a escondidas, sin que se entere nadie. Desde que empezó el reinado de Bergoglio, se ha intentado un acercamiento, desde el entendimiento y respeto. Lo cierto que el gobierno comunista está en todo, en toda la vida de sus ciudadanos y como no podía ser de otra forma, en su forma de sentir o pensar la religión, no deja nada en manos de Dios, y ellos consideran que la religión es una interferencia en su mundo político, y va más lejos y piensan qué cómo unas autoridades Vaticanas pueden mandar en sus ciudadanos, eso no lo pueden ni entender ni consentir, si alguien tiene que nombrar a un obispo serán ellos, ahora bien, resulta que con este acercamiento se están nombrado obispos de forma conjunta, reservándose el Vaticano la última palabra, en principio, y ya es mucho suponer que no es una inferencia en su omnímodo poder. En definitiva el viaje del Papa a Mongolia es un guiño al pueblo chino y a sus dirigentes, dándoles a entender que ellos importan, que son importantes.
En la última parte del libro nos cuenta, la entrevista con el Papa, le pone el video a su madre, que tiene alzhéimer y se entera a medias, por supuesto que no voy a revelar dicho respuesta a la gran pregunta, eso lo dejo para el que esté interesado en leer el libro que lo descubra. Lo que sí tengo que decir que a mí la respuesta me ha convencido y solo por eso merece la pena leer el libro.
Me ha impresionado la personalidad del Papa, la humildad por bandera en todo su reinado, ha sido el Papa de los pobres y de los pobres de espíritu que de ellos será el reino de los cielos.
Amén.
