Plásticos

Estamos en Noviembre en otoño, es el mes de las hojas muertas, el cielo  es diferente, más bonito, está triste, la vida va más lenta, los colores son más tenues. Yo nací en octubre, quizás por eso me gusta el otoño, hay un algo que lo hace diferente.

              Escuchando la radio, el programa de Carlos Herrera, su hijo Alberto hace una sección que habla de cosas curiosas, es pequeña digo la sección, pero amena. Una de esas mañana, que estaba medio despierto, medio dormido, empieza contando, “cada semana nos comemos una tarjeta de crédito”, y con este título ¿qué puede ser? Pensaba que podía tratarse del derroche que hacemos pagando con las tarjetas de crédito, como no vemos el dinero físico, nos da la sensación que duele menos gastarlo y poco ganarlo. Pues nada de eso, se trata de los dichosos microplásticos, esos que están en todo los sitios, incluimos plantas, animales, cosas y personas, que nos bebemos y comemos, en unos años nos convertiremos en hombres de plástico. Esto ya es una realidad.

              ¿Qué son los microplásticos? Son partículas de plástico menores a 5mm hasta tamaños tan pequeños que son imperceptibles. Son producto de la degradación de los residuos plásticos. Los plásticos de tamaño nanométrico pueden pasar a través de las membranas celulares. Pueden causar desordenes de alimentación.

              A estos plásticos se agregan aditivos para darle características especiales como rigidez, dureza, color, etc. Estos aditivos pueden estar compuestos de sustancias toxicas y son liberados en el proceso de degradación del plástico o por transferencia del plástico al material que contiene. Se ha identificado que en concentraciones significativas pueden alterar la función del sistema endocrino en peces adultos y otras especies, incluyendo el ser humano. En esta página de Nacional Geografic lo explica.

https://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/2022/04/danos-producen-microplasticos-salud-personas

              Ser conscientes de que reciclar es la única manera de poder contribuir a combatir esta lacra que nos está comiendo, mejor que  no la estamos comiendo. Existen plásticos para todo, es lo más rentable y nos hemos vueltos dependientes del plástico. La industria de los hidrocarburos es una de las industrias que mueve al mundo y que gira a sus intereses. Nos lo empaquetan todo y queremos que todo vaya  bien envuelto como si fuera un regalo. Para los supermercados es más fácil comprar no necesitan dependientes, si no que ya está todo listo para recogerlo de la estantería y de ahí a la boca, a pagarlo. El plástico es barato, y el embalaje se ha convertido en un reclamo a la hora de comprar, es rápido, la fruta, la verdura, la carne, el pescado… todo viene ya listo y limpio para comérselo, no hay que hacer colas, se ahorran empleados, es un chollo.

              Muchos de esos plásticos terminan en el mar, todo termina en el mar, el mar es ese basurero que lo absorbe todo. Y sus criaturas, los peces se lo comen y nosotros nos comemos a los peces y ya lo tenemos dentro de nosotros. El mar también se  convertirá en un mar de plástico, como nuestros queridos invernaderos, digo por la riqueza que ha dado a esa zona del poniente almeriense. El reciclaje empieza en nosotros, en las botellas de plástico, en comparar todo envuelto en plástico, tenemos que concienciarnos.