El otro día, vi una despedida de un compañero de mi trabajo, puestos todos los compañeros de pie enfila en un pasillo a ambos lados, haciendo palmas ininterrumpidamente, la emoción me embargo, dije la vi porque no me encontraba allí, me hice presente a través de un video, y compartí su alegría y la alegría que nos unía a todos. Era un buen compañero y sobre todo una gran persona, eso se nota y se siente, cuando conoces a una buena persona lo sabes, lo era y lo es, la vida no termina aquí empieza una nueva vida, de jubilado, es más una tercera vida o edad o llámalo como quieras. Pero entras en una nueva dimensión, como dice un refrán: “No hay mal que por bien no venga”, lo dirá nuestro futuro.
A todos nos llega el día de la jubilación, nos hemos hecho mayores, pero también es cierto que nuestros años no son los años de nuestros padres, ni menos de nuestros abuelos. Y no es menos cierto que hemos sido una generación poco sufrida, en cuanto a trabajos físicos, hemos hecho el deporte que hemos podido, nos hemos cuidado y hemos vivido como nos han dejado, en fin, ruptura, puede ser la palabra a utilizar, ruptura de una antigua vida a una nueva, mejor, o por lo menos distinta. Sin obligaciones laborales y con más tiempo libre para hacer que nos gusta o para hacer lo que no hemos podido en la otra vida. Merecida o no, todo depende, y como dice la canción ¿de qué depende? La jubilación siempre es merecida o por lo menos se ha intentado.
Volvamos al principio, cuando un compañero y amigo se jubila. Que lo has tratado y has hablado mucho con él, pero solo a nivel de trabajo y nunca fuera de ese círculo, cuando se jubila, dejas de verlo, desaparece, primero se va difuminado, se van borrando los colores de los recuerdos, segundo se vuelven en blanco y negro y por ultimo desaparece, ya no lo veras más y solamente, nos veremos si el destino quiere que nos crucemos en algún camino de la vida, que pasar puede pasar, pero lo normal es que se borre, que desaparezca de tu vida. Un día te preguntaras ¿qué será de Antonio? ¿Cómo le ira la vida? Solo nos enteramos de los momentos luctuosos, sabes que fulanito, en fin, a otro tema.
Desaparecer, desvanecerse en nuestro pequeño mundo, dejar de ver es igual a no existencia, solo nosotros formamos nuestra propia existencia, con quien no nos comunicamos, si dejas de verlos desaparecen, dejan de tener vida para nosotros pasa al mundo invisible de los que se encuentran en otra dimensión.
De hecho, en la física cuántica, nosotros con nuestra presencia y observación modificamos la realidad y las cosas pasan o no dependiendo de nosotros, de ser el observador, un pequeño Dios.
Cuantas personas han pasado por nuestras vidas, nos hemos relacionado de alguna forma y se han ido yendo o por la circunstancia que sea los has dejado de ver, al igual llevas años y un día de acuerdas y dices que será de fulanito…
Los recuerdos son extraños van y vienen a nuestra mente por pequeños detalles absurdos que no vienen al caso, las relaciones que has establecido, han dejado unas pequeñas huellas en nuestro inconsciente que no somos capaces de valorar, hasta que aparecen y te llama poderosamente atención, ese hecho causal, lo analizas y de su vida contigo, te quedan esos recuerdos vagos. Los recordamos o los mantenemos en nuestra memoria, igual que cuando los dejamos de ver, no envejecen, permanecen jóvenes o a esa edad, sin edad, anclados en nuestra memoria particular.
Un recordatorio para nuestra memoria, recordar a gente que han pasado por nuestra vida y nos dejado algo, de la suya en la nuestra, que nos han hecho como somos o por lo menos que nos han hecho recapacitar y preguntarnos cosas, es importante que también sea reciproco y que nosotros hayamos dejado también alguna huella en las personas que hemos ido conociendo a lo largo de nuestra vida, existencia y eternidad.
Paz y amor…
P.D. Hasta pronto Antonio.

2 respuestas a “Despedida”
Es muy real el enfoque que le has dado a la despedida de un compañero con el que has trabajado día a día XX años, con quien se ha compartido vivencias y a veces más tiempo que con la familia. Se comienza otra nueva etapa que se afronta como viene, son cambios a los que al final nos adaptamos, es un pensamiento estoicista que a mí personalmente me gusta, aunque sea la experiencia de vivir lo desconocido.
Un abrazo Goyo.
Sí. Gracias Manolo 😊