Nombres

El nombre que nos ponen al nacer, lo llevamos a cuesta hasta el final de nuestros días, nos guste más o menos, es lo que hay, nos lo ponen nuestros padres para llevarlo a cuestas por el mundo por los motivos que ellos quieran que a nosotros  se nos escapan, bien porque les gusta, por tradición, por el nombre de abuelos o familiares, por un recuerdo de algo bonito o por muchos y variados motivos, que los habrá, pero ya una vez puesto todo lo demás, da igual. Lo cierto es que tu nombre, siempre será tu nombre, a pesar que, ahora se puede uno cambiar de nombre, si te sientes incomodo con él, es una razón de peso, que más que un nombre era una cruz, que te ridiculizaba o simplemente no lo soportabas.

Los nombres nos dicen mucho de las personas que representan, el nombre se hace a la persona o la persona se hace al nombre, no sabemos que fue antes si el huevo o la gallina y aquí pasa lo mismo, el nombre ya es la persona, hay una identificación que no podemos obviar, relacionas a la persona con el nombre.

Escuchando una canción de Andrés Calamaro: “No me nombres”, que está incluido en su disco: “El regreso” de 2005, que canta con su hermano Javier Calamaro, que dice: “No me nombres, para siempre no dura tanto y pide no me nombres para siempre”. Nos habla sobre el olvido del nombre, el recuerdo de la persona, que un para siempre no es para toda la vida, un para siempre no dura tanto. Dejo el enlace de la canción a mi me encanta, volver a escuchar a Calamaro, siempre es gratificante y te hace recordar otros tiempos y otras vidas.

Volviendo a los nombres, en el colegio, instituto y demás, donde nos enseñaban a ser personas, también nos llamaban por el apellido, al haber varios niños con los mismos nombres así se podía individualizar más a la persona, y cuando el apellido era común, se les llamaba por los dos apellidos. A mí siempre me han llamado por el apellido a secas, al ser raro, no había problema de equivocación. Los apellidos también se las traen, había raros, compuestos, de animales, de planta, de ciudades y de todo lo habido y por haber.

Por otro lados tenemos los apodos, alias, motes y demás apelativos por los nos reconocen, que están relacionados por nuestro aspecto físico, por el trabajo, heredado de familiares, padres, abuelos…en los pueblos o barrios eres el apodo y por ello saben de quien eres.

Los nombres son más importantes de lo que nos imaginamos, el nombre eres tú, te individualiza como persona, se te relaciona a ti solo con ese nombre, en una sociedad que hay muchas personas, nos ha tenido que poner nombres y apellidos para saber que somos nosotros. En la antigüedad éramos el hijo de fulanito  o menganito, y eso ya empezó a ser el apellido, por ejemplo Fernández, como apellido es el hijo de Fernando, tenía nombre y apellido. Cuando fuimos muchos, ya no solo valían los nombres y apellidos nos tuvieron que poner un número, el del DNI, y luego añadirle una letra. Parece que es muy importante que tú seas uno, que sepan que ese eres tú para lo bueno y para lo malo y para toda una vida.

Nos tienen que tener fichados hemos pasado de ser unos pocos en pequeñas aldeas a ser muchos en ciudades, ya nos nos conocemos como antes, ahora todos somos unos desconocidos, y solo nos relacionamos con el nombre cuando nos comunicamos con la administración o por algún tramite de la índole que sea, ahí si tiene que ser con nuestro nombre, apellido y números. Los números han sustituido a los nombres es más fácil de localizar y de archivar documentos y expedientes a la hora de encontrarlos o de guardarlos para darle una solución. Los números no son ni bonitos ni feos solo son números, que ordenan cosas para que no se nos pierdan los papeles. Los números si los ordenamos también nos pueden decir cosas, fechas de nacimientos, matriculas, números de la mili, de lotería, de los ciegos.

Me estoy saliendo del tema, las ramas se van haciendo más espesas  y no nos dejan ver los nombres, por favor no me nombres.



Una respuesta a «Nombres»

  1. Esta imagen muestra la réplica de la famosa escultura íbera conocida como la Bicha de Balazote

    • Ubicación: Esta réplica de bronce se encuentra en la Plaza del Altozano en Albacete. 
    • Significado: Representa un ser híbrido con cuerpo de toro y cabeza humana barbuda, datado originalmente entre los siglos VI y IV a.C. 
    • Historia: La escultura original fue hallada en Balazote (Albacete) y actualmente se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid. 
    • Simbolismo: Se asocia comúnmente con rituales funerarios o representaciones de fertilidad en la cultura íbera. 

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