Mi calle

Mi calle es una calle muy larga, por eso se llama carretera, era una antigua carretera que comunicaba la ciudad con barrios y otras zonas más alejadas, pueblos, de hecho, la carretera se llama de Níjar, ese era su destino, y sigue siendo, aunque ahora es más corta  solo llega a La Cañada y al Alquián y no a Níjar. Hicieron otra carretera, una autovía del Aeropuerto que sigue y luego enlaza con la autovía que va para Murcia y esa sí llega a Níjar.

Mi carretera ya no va a Níjar, se ha quedado huérfana, pero sigue manteniendo su nombre.  En mi carretera, en la parte dónde terminan los Molinos había un puente que salvaba una vía del tren, esa vía del tren ha desaparecido, ahora va por debajo, lo han soterrado, un obra que Almería quería, que ya  tocaba.

La carretera de Níjar iba por encima del puente y por lo laterales del puente había dos calles Begonia y Petunia  y para mi sorpresa al derribar el puente solamente ha quedado una calle,  sin embargo las dos calles laterales siguen manteniendo su nombre, ya no son dos calles laterales, las aceras se han comida a las calles y la carretera de Níjar es una, pero sigue habiendo dos calles y una carretera.

Estas dos fotos muestran las dos calles laterales que continúan con sus nombres de calles, entiendo que esas calles siguen siendo calles.

Dos calles que no van a ningún sitio, no tienen una salida, han pasado a ser parte de un ente superior una carretera, las aceras se han hecho grandes para tragarse ese asfalto por donde circulaban coches, ahora circulan peatones, han puesto hasta jardineras, está bien que los peatones le ganemos la partida a los coches.

Desde está vista observamos la amplitud de la carretera de Níjar, en esos primeros laterales que vemos, son nuestras calles. En la parte de mi sombra está la rotonda, que era por donde estaban las vías del tren.

Desconozco si con el tiempo, quitaran los nombres de las dos calles y dejaran solo la carretera, me imagino que los vecinos que viven en esas calles que son pocos, querrán mantener su calle, a pesar que no sé si eso es importante para el ayuntamiento. Parece  más fácil dejar las dos calles como están, lo cierto que me ha llamado la atención.

La obra del soterramiento del las vías del tren en Almería es una obra muy deseada, partía la ciudad en dos, las vías era como un río de hierro que había que cruzarlo por puentes, bien de hormigón para coches o escalinatas metálicas para los peatones.

Ahora se están derribando esos puentes y la ciudad está tomando otra vista, es diferente, quizás se está haciendo moderna sin vías del tren, para mis ojos es más bonita, se está quedando más atractiva y cómoda a la hora de circular y sobre todo la unión de partes de la ciudad que estaban separadas y ahora están más cerca.