El Giro de Italia 2025

              Qué Giro más interesante, que cosas tan increíbles ocurren en el ciclismo y en el deporte en general, lo que parecía estar decidido, en un día cambia todo, se le da la vuelta a la clasificación general y el que pensaba que iba a ganar pierde y el que lo tenía todo perdido gana, estas cosas hacen bonito al deporte, hasta el final no se pueden lanzar las campanas al aire, no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo, es cierto, que en el normal de los casos, la vida sucede según parece que tienen que suceder, pero en otras ocasiones ocurren sorpresas, sorpresas te da la vida, no hay que dejar de intentarlo, hasta el último suspiro hay que seguir luchando y no hay que perder la ilusión y las ganas.

              Tengo que decir que los dos candidatos a ganar el Giro, se caen y se  lesionan y no pueden continuar, Roglic, un esloveno, con mucha experiencia y ganador de cuatro vueltas y de un Giro, que por la lesión o por lo que sea, no anda y se baja de la bici y nuestro Juan Ayuso, un chaval joven, con mucha ganas de ganar que todos pronostican un futuro muy prometedor, que al igual que el otro candidato se cae, se lesiona y ya no anda, en la primera etapa de montaña de verdad, no puede, se va quedando no puede y se tiene que retirar.

              Esto viene a colación de la penúltima etapa del Giro, había tres candidatos a ganar el Giro, el primero Isaac del Toro, un mexicano, un chaval joven y con un porvenir muy bueno, que se las hacía ya ganador, era el más fuerte e iba muy bien, el segundo un ecuatoriano Carapaz, ya ganador de  un giro y campeón olímpico, un buen corredor y con mucho amor propio, que lucha hasta la extenuación, nunca se da por derrotado, saca fuerzas de donde no las hay, muy combativo, a mí personalmente me encanta como corredor y como persona. Y tercero en discordia Simon Yales, un ingles, un buen corredor, un ganador de una vuelta a España y aquí viene lo bueno un perdedor del giro del 2018, que iba a ganar y que perdió en una etapa igual que esta, en este superpuerto de tierra de hace siete años, le entro una pájara y perdió el giro y la vida, entro desfallecido a muchísimo tiempo.

              Hay un karma divino que te devuelve lo que te quito, hay un karma de bicis, hay un karma en general, sí eso parece, que lo que tenía que haber sucedido en un pasado no ocurrió y ahora sucede, claro pero eso lleva consigo un sufrimiento añadido de esa derrota y ahora una alegría superior de reencontrarte con tu pasado.

               En estos días que corren no saber esperar , todo lo querremos  inmediatamente, nos sabemos  que la vida y el deporte tienen sus tiempos, no sabemos ver un futuro que se consigue con  esfuerzo y constancia. La vida y el deporte no regalan nada, hay que ganárselo de alguna manera y a Isaac del Toro, el deporte le iba a regalar una victoria de una grande con 21 años y había otro corredor con   33 años, que ya tenía que haberla ganado, pero por un motivo que desconocemos, la perdió, se hizo justicia divina.

              En el tiempo que llevo viendo ciclismo, que ya es, nunca había visto una etapa como la penúltima del giro pasado, fue espectacular, en un puerto de tierra largo y con mucho desnivel, el tercero en discordia sale como las balas y sus perseguidores discutiendo a ver cual va tras él, en un momento se quedo salo y sube el puerto a buen ritmo, y sus dos contrincantes de paseo a verlas venir, en la bajada se junta con otro corredor de su equipo que iba delante en una escapada, y le hace un trabajo muy grande y logran llegar a meta con un tiempo de seis minutos a la maglia rosa. Espectacular, podemos llamarlo etapa épica, una buena preparación de la carrera o simplemente karma divino y me inclino mas por esta ultima que este corredor se merecía ganar un Giro, y lo ha ganado de una forma sobrenatural.

              Gracias Simon Yales por la esa etapa y por ganar el Giro de Italia de esta manera, nos has devuelto la ilusión y la alegría por el ciclismo y por el deporte en general, que hay una justicia divina que devuelve a cada uno lo suyo o lo que se han ganado por su esfuerzo.