La justicia divina

Me gustan estas dos palabras, justicia divina, relacionada con un ente superior o divinidad que de alguna forma marca nuestra vida o hace una justicia superior a la de los hombres, según nuestro comportamiento, según como seamos o no  de agradecidos, esa justicia divina se manifiesta y actúa ,independiente a nosotros.

Me acuerdo mucho de un caso de un interno que me contaba que la justicia divina se había manifestado en forma de pala; os cuento un poco. Un hombre joven de campo, que acoge a un individuo necesitado, lo mete en su casa, le da trabajo y comida, y a éste no se le ocurre otra cosa que robarle. Cuando nuestro protagonista se entera le persigue, el ladronzuelo logra salir corriendo y cuando lo pilla está intentado saltar la tapia para huir, y allí mismo coge una pala y en la pared mientras intentaba escalarla, empieza a darle palazos hasta matarle, y me cuenta que la justicia divina se había manifestado en forma de pala y al él en forma de cárcel.

Justicia divina, destino o karma, o puta casualidad de dar con un loco así, todos esos atributos se lo podemos dar a la justicia divina, ¿nos merecemos lo que nos pasa? ¿Hay unas fuerzas ocultas que juegan con nosotros? ¿Tenemos un destino? ¿El karma se encarga de hacer justicia?

El karma, esa ley que nos juzga y establece si hemos sido buenos o malos y según hayamos sido nos manda un destino apropiado a nuestro comportamiento, el hinduismo  cree en la reencarnación y dice que muchas de las cosas que nos pasan hoy en día se lo debemos a vidas anteriores y que debemos de pagar ese karma antiguo en nuestra vida presente o futura, en este caso este karma es un poco malo, rencoroso si no me acuerdo de mis vidas pasadas que tiene eso que ver ahora conmigo, me inclino mas hacia un karma de vida presente, que se manifieste en el momento actual y que mis acciones presentes sean las que generen un karma y así mi propio destino  será el que me castigue o premie.

Cuando nos pasan cosas malas en nuestra vida nos preguntamos si hemos hecho algo mal, si nos merecemos ese castigo y la verdad que no encontramos las respuestas, en qué momento somos conscientes de estos hechos, yo por lo menos no lo soy, procuro hacer las cosas bien y obrar en consciencia. Esto no quita que muchas veces nuestros comportamientos lleven añadido un sufrimiento ajeno, todo acto tiene unas consecuencias, la ley de causa-efecto, a quién hierro mata a hierro muere, quien siembra vientos recoge tempestades… nuestros refranes ya nos enseñan o nos dice que nos  portemos bien sino la ira del destino será impecable.

Ayer vi el partido de futbol  la final de la Champions entre el Manchester City y el Inter de Milán, ambos equipos son buenos, pero el City lleva unos años muy buenos, jugando bien al futbol y ya se merecía ganar una Champions, el entrenador Guardiola, siempre criticado por sus ideas políticas, por ser como es, como jugador fue bueno y como entrenador quizás mejor, hace que sus equipos sean muy competitivos y se merecían ganarla, además el gol fue de otro español de Rodri, me alegro por ellos y por la justicia divina, al final se manifiesta en forma de copa.